Washington comienza a normalizar el funcionamiento de su Embajada en Cuba

El Departamento de Estado elimina prohibiciones establecidas en 2017, a raíz de los primeros casos del ‘Síndrome de La Habana’.

Un agente de seguridad cubano ante la Embajada de EEUU en La Habana. REUTERS

La Administración de Joe Biden decidió modificar el estatus de sus diplomáticos en su Embajada en Cuba, permitiéndoles tener familiares en la Isla, algo que fuera prohibido tras los primeros casos del llamado «Síndrome de La Habana» en 2017.

De acuerdo con un reporte de AméricaTeVe Canal 41el 16 de agosto pasado el Departamento de Estado cambió el estatus de sus diplomáticos en la Isla de «no acompañado» a «parcialmente acompañado», dijo un portavoz de esa entidad.

En sus declaraciones, el funcionario dijo que la decisión supone que los diplomáticos de Washington en La Habana pueden residir allí con «los miembros adultos elegibles de la familia», quienes podrán viajar o vivir en la Isla.

La medida, que ya entró en vigencia, luce como un proceso para ampliar el personal de la sede diplomática, cuyas funciones se redujeron al mínimo tras los sucesos de salud que afectaron al menos a dos decenas de funcionarios y sus familiares en Cuba, y que aún están bajo investigación por las agencias de Inteligencia de EEUU.

El portavoz del Departamento de Estado que habló con AméricaTeVe recordó que «el presidente Biden se ha comprometido a renovar el personal de nuestra Embajada en La Habana para mejorar nuestra capacidad de relacionarnos con la sociedad civil y, en el momento apropiado, aumentar los servicios  consulares a los cubanos, al tiempo que se garantiza la seguridad de los diplomáticos estadounidenses que sirven en Cuba».

«Este es un paso en ese proceso», aseguró.

Esta semana, una visita de la vicepresidenta de EEUU Kamala Harris fue retrasado unas horas debido al reporte de presuntos casos del «Síndrome de La Habana» entre el personal de Washington en Hanoi.

Los misteriosos incidentes de salud reportados por primera vez por diplomáticos estadounidenses y sus familiares en la capital de Cuba a partir de 2016 y 2017 han sido reportados desde entonces por otros funcionarios oficiales en media decena de países, incluyendo Estados Unidos.

También diplomáticos de Canadá y sus familiares reportaron afecciones similares. Uno de ellos habría sufrido un incidente de esa naturaleza en febrero de este mismo año.

Aunque aún no se ha determinado la causa de las afecciones neurológicas que esos presuntos ataques provocan, desde entonces los estadounidenses que prestan servicio en puestos diplomáticos en otros países han informado de dolencias de salud similares e inexplicables.

A raíz de la reciente publicación de posibles casos en Alemania, un vocero del Departamento de Estado reafirmó a Europa Press su compromiso para investigar cualquier «incidente médico sin explicación» allá donde se produzca. En este sentido, defendió que este tema es una «prioridad» para el actual jefe de la diplomacia, Antony Blinken.

Bajo la presidencia de Donald Trump, el Gobierno estadounidense se limitó a encargar un informe de lo ocurrido, en el que se aludía a un posible uso intencionado de radiación de microondas, sin señalar a ningún culpable.

En mayo último, sin embargo, el portal Politico reveló que las sospechas van dirigidas a la Inteligencia rusa.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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