Vinculan al creador de la red chiita en Cuba con un supuesto terrorista iraní detenido en Argentina

Buenos Aires intenta confirmar si el copiloto del avión retenido, Mohammad Khosraviragh, es la misma persona que Mohammad Khosrviragh, de la inteligencia iraní

El parecido entre Khosrviragh y Khosraviragh no es significativo, pero fuentes argentinas indican que se trata de la misma persona tras operarse el rostro en Cuba. (Infobae)

El tripulante del Boeing 747 de la venezolana Emtrasur retenido en Buenos Aires que, según las investigaciones de Paraguay se operó el rostro en Cuba, se llama Mohammad Khosraviragh, y es el copiloto de la nave.

En Argentina, la teoría es que la identidad real de ese hombre se corresponde con la de Mohammad Khosrviragh, presunto integrante de la inteligencia iraní y cercano al general Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución iraní (IRGC), muerto en un ataque estadounidense en 2019. El servicio de inteligencia paraguayo también vincula a otro de los tripulantes iraníes, Gholamreza Ghasemi con Al Quds.

La sospecha aún no está confirmada, pero la prensa local afirma, citando fuentes cercanas al caso, que un análisis de reconocimiento facial e inteligencia artificial lo determinó de forma preliminar

La sospecha de que Khosraviragh y Khosrviragh son la misma persona aún no está confirmada, pero la prensa local afirma, citando fuentes cercanas al caso, que un análisis de reconocimiento facial e inteligencia artificial lo determinó de forma preliminar. El agente habría llegado a Cuba, presuntamente, a través de la triangulación que existe entre Irán, Venezuela y la Isla, detallada por la web argentina Infobae.

Según el texto, el argentino Edgardo Rubén Soheil Assad pudo haber facilitado la llegada y operación de Khosrviragh, al ser el creador de la red chiita en Cuba. Assad, hijo de refugiados libaneses en Argentina, fue «discípulo» de Mohsen Rabbani, el clérigo iraní implicado en el atentado de 1994 contra el centro cultural judío AMIA de Buenos Aires, en el que murieron 85 personas. Actualmente, Rabbani está buscado por la Interpol y fuera de juego, aunque la inteligencia israelí considera que aún mueve los hilos en América Latina.

Assad juega, de acuerdo con estas fuentes, un papel de sucesor de Rabbani y misionero del chiísmo en la región. Así, desde 2013, Irán ayudó a establecer un centro cultural y una mezquita chiíta en La Habana controladas por Assad. La televisión estatal iraní emitió un documental en agosto de 2016 en el que el propio líder hablaba de los retos de trabajar en Cuba, incluidos los problemas que tuvo con las autoridades de la Isla cuando iba a coincidir su estancia con la de Barack Obama en La Habana en marzo y se le negó la entrada a instancias de Washington.

Assad y Rabbani dirigen la Universidad Al-Mustafa, centro de estudios islámicos chiíes para latinoamericanos que aspiran a ser clérigos en Qom (Irán) y que está considerado por EE UU como lugar de «reclutamiento y operaciones de inteligencia iraní».

Infobae repasa los nexos entre Cuba, Irán y Venezuela, cimentados desde que la revolución iraní convirtió al país persa en objeto de sanciones de EE UU, como lo era Cuba. Teherán se adhirió desde ese momento (1979) al Movimiento de Países No Alineados, del que Fidel Castro era presidente ese año, cuando la cumbre se celebró en La Habana.

Desde 2013, Irán ayudó a establecer un centro cultural y una mezquita chiíta en La Habana controladas por Assad

Cuba e Irán mantienen una fuerte cooperación en todos los ámbitos, como ha demostrado recientemente la colaboración entre ambos países para el desarrollo de una vacuna contra el covid-19 (Soberana 02 en la Isla y Pasteurcovac en Irán), pero también es conocido su estrecho lazo en operaciones de defensa e inteligencia.

El G-2 cubano, formado por el KGB ruso y la Stasi alemana durante la Guerra Fría, participó durante los años 70 y 80 en guerrillas y campañas de todos los continentes y desde finales de los 90, con la llegada de Hugo Chávez al poder se infiltró en Venezuela, donde se ha completado la red entre los tres países que se apoyan económicamente para contrarrestar el efecto negativo de las sanciones estadounidenses.

Venezuela e Irán sostienen con petróleo a la Isla, mientras esta ofrece médicos e ingenieros. Como recuerda Infobae, un diplomático cubano decía hace algunos años sobre el ex mandatario persa: «Al presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, le debe encantar el trópico». El dirigente estuvo nueve veces en América Latina, todas ellas volando con escala en Venezuela.

TOMADO DE 14MEDIO

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