Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, siendo detenida.

Varios periodistas, activistas y opositores de la Isla están recibiendo la orden de que se vayan del país por parte de agentes de la Seguridad del Estado cubano.

“Desde hace días viene ocurriendo un número considerable de interrogatorios, acoso y amenazas contra periodistas independientes, opositores y activistas. En varios de ellos se repite una misma exigencia de la policía política: Vete del país. Es importante decir que esto está ocurriendo, justo cuando una parte del mundo mira hacia Cuba con la expectativa de un posible “deshielo 2.0”, denunció en las redes sociales el periodista José Raúl Gallego.

Gallego indicó que se trata de una operación de limpieza de incómodos por dos motivos fundamentales:

1- Porque la situación en el país es muy compleja y el régimen necesita sacarle presión a la olla ante la posibilidad de estallidos sociales aunque sean a escala micro;

2- Porque ante la posibilidad de un nuevo acercamiento, no conviene tener dentro a quienes reportan las arbitrariedades sobre el terreno, cuentan las historias que ellos buscan tapar y no tienen miedo de salir a la calle a reclamar sus derechos.

El periodista indicó que el gobierno cubano necesita que cuando representantes de países extranjeros establezcan contactos con la sociedad civil, se encuentren un escenario purgado, donde no esté el que le recomiende que no negocien sin tener en cuenta los derechos humanos y queden los que, por complicidad o convencimiento, enarbolen el discurso que le conviene al Gobierno: el de las relaciones económicas y el “respeto a la autodeterminación”, que en realidad significa desconocer que en Cuba existe un gobierno que discrimina, atropella e irrespeta de múltiples maneras a una parte considerable de sus ciudadanos (en realidad a todos), dijo.

Desde el inicio de la pandemia se ha acrecentado la represión contra activistas, artistas, periodistas y opositores en el país.

Recientemente la youtuber cubana Ruhama Fernández denunció ser víctima de acoso sexual por parte de un oficial de la Seguridad del Estado mientras este la interrogaba. En una ocasión anterior a la joven se le exigió durante una detención que se desnudara para corroborar que no llevaba ningún micrófono en su cuerpo.

A otros como la periodista independiente cubana Mónica Baró Sánchez le cuestionaron durante un interrogatorio su trabajo como reportera.

“No nos pueden exigir deberes si no nos reconocen derechos”, les dijo Baró.

Al también youtuber y activista cubano LGBTI+, Jancel Moreno, lo amenazaron con que si no dejaba de ‘meterse con la revolución’ publicarían fotos íntimas suyas en las redes sociales.

Tomado De CIBERCUBA

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