El obispado de esta provincia negó dar refugio a los activistas.

Familia Miranda Leyva necesita refugio tras vandalismo que sufrió su casa

Delincuentes al servicio del gobierno cubano vandalizaron la casa de la familia opositora Miranda Leyva rompiendo ventanas y puertas, además de prender fuego en la cocina.

Ana Belkis Ferrer, integrante de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), denunció en Facebook que, tras el ataque, la familia fue a pedir refugio al Obispado de Holguín pero el obispo Emilio Aranguren negó ofrecer cualquier tipo de ayuda.

Ahora la familia se encuentra plantada en la calle del obispado realizando una huelga de hambre mientras son vigilados por elementos de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).

“Seguimos plantados en el obispado de Holguín. Está lloviendo, nos estamos mojando en el portal. El genocida obispo Emilio Aranguren no nos ayuda. Ni agua ha dado a los niños”, expresó la familia en la red social.

Belkis Ferrer también agregó que la familia y su amiga María Casado Ureña tuvieron que subirse al techo de la vivienda para huir del ataque realizado por miembros de la brigada de respuesta rápida que ayudan al gobierno en actos represivos.

Los delincuentes, en estado de ebriedad y armados con hierros y machetes, rompieron varias cosas en el interior del hogar.

“Amigos de María intentaron ir por ella y resultaron golpeados delante de la policía que lejos de socorrer a la familia pacífica opositora y tomar medidas con los represores, dijeron a estos que los mataran”, agregó Belkis Ferrer.

La activista exigió al gobierno cubano cesar el estado de terrorismo y vandalismo contra la familia que es defensora de los derechos humanos, asimismo responsabilizó a al presidente Miguel Díaz-Canel y a Raúl Castro por los daños físicos y psicológicos que puedan sufrir los opositores.

La familia Miranda Leyva de manera constante sufre actos represivo y hostigamiento por órdenes de las autoridades comunistas.

Hace unos días denunciaron a un medio independiente que recibieron la amenaza de que les quitarán la custodia de los niños Alain Michel y Tahimi de 12 y 13 años, respectivamente.

“Si otra vez la dictadura vuelve a dejarnos presos, y pretende enviar a los niños a una cárcel de menores del Ministerio del Interior nos vamos a plantar hasta la muerte en huelga de hambre los seis. Eso será lo que ellos tendrán: seis cadáveres”, advirtió la opositora Ana Iris Miranda.

La familia también se sumó a la Revolución de los Girasoles como hicieron varios activistas para exigir un alto a la represión, más libertades y un sistema democrático en la Mayor de las Antillas.

Tomado De Periodicocubano

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