«Unos ofrecen caminar con una rosa en la mano, y a otros los preparan con bates y consignas de muerte»

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La religiosa Nadieska Almeida Miguel pide detener la violencia «de la que muchos están siendo víctimas» y el «despliegue policial en todos los lugares»

Religiosos católicos se han pronunciado en contra de la violencia con la que el Gobierno amenaza a los manifestantes. (Marcos Evora)

Además de la carta de los obispos pidiendo «los cambios necesarios» para Cuba y la de varios sacerdotes reclamando respetar a los que quieran unirse a la Marcha Cívica por el Cambio convocada para el próximo lunes, más religiosos católicos se han pronunciado en contra de la violencia con la que el Gobierno amenaza con responder a la iniciativa.

La superiora de las Hijas de la Caridad en Cuba y ex presidenta de la Conferencia Cubana de Religiosos y Religiosas (Concur), Nadieska Almeida Miguel, ha lanzado en sus redes una «súplica abierta» donde grita «basta ya».

«Desde la propuesta de la marcha pacífica, planificada con antelación y respeto, con una invitación clara a la libertad de expresión, derecho de cualquier ciudadano en cualquier lugar del mundo», dice en su publicación la religiosa, «hemos sido testigos de respuestas totalmente contrarias, incluso arbitrarias: actos de repudio, llamadas telefónicas amenazantes, golpizas propiciadas por agentes de la policía, quienes supuestamente están para acompañar y proteger a todo el pueblo, citaciones para advertencias, detenciones de jóvenes, difamaciones en medios oficiales».

La religiosa se pregunta: «¿Es tan difícil permitir una marcha que es legítima en sí misma? ¿Acaso no será más fácil dejar que cada quien exprese su sentir? ¿Cómo es posible que mientras unos ofrecen caminar vestidos de blanco con una rosa en la mano, recordando el poema de nuestro querido José Martí, a otros los preparen con fusiles, bates y consignas de muerte?».

La religiosa Nadieska Almeida Miguel, ha lanzado en sus redes una «súplica abierta» donde grita «basta ya»

Así, pide, entre otras cosas, detener la violencia «de la que muchos están siendo víctimas» y el «despliegue policial en todos los lugares», así como evitar que «este pueblo siga sumergiéndose en la pobreza» y «hacer caer la responsabilidad en quienes no la tienen».

«Basta ya de querer hacernos creer que en nuestro país todo está bien. Basta ya de dar una imagen de la realidad que no es verdadera. Basta ya de ignorar los gritos de las madres que tienen a sus hijos presos con largas condenas por decir con valentía: esto no es lo que yo quiero», sentencia en algunas líneas la religiosa.

Sor Nadieska, que el año pasado publicó una carta en la que denunciaba la «injusta» dolarización de la Isla y responsabilizaba al Gobierno del desabastecimiento de alimentos, concluye rezándole a Dios para «poder ver el anhelado sueño de unidad y libertad que está allí en el corazón de cada cubano».

Por su parte, la junta directiva de la Concur también se ha expresado en un mensaje público. Así, afirman unirse «con fe y esperanza a las diversas voces de la Iglesia que se han expresado con humildad y valentía a lo largo de esta semana» invitando «a respetar la libertad de expresión, a evitar toda forma de maltrato o violencia, a generar la paz, a escuchar las insatisfacciones de los más empobrecidos y vulnerables, a promover los cambios que favorezcan una vida digna, a disminuir la tensión social, a revisar los casos y liberar a los muchos detenidos injustamente».

«El camino nunca puede ser la violencia, la única respuesta para la convivencia es el amor», dice la Conferencia de Religiosos y Religiosas, que asevera es el momento «de unir voluntades buscando un futuro mejor para todos los cubanos», y concluye: «Empecemos ya a abrir caminos para lograr el sueño, aún no alcanzado, de una Patria con todos y para el bien de todos, sin exclusión de ningún tipo».

TOMADO DE 14MEDIO

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