Una nueva resolución permite a los campesinos cubanos vender la totalidad de sus cosechas al turismo

Mientras la población cubana sufre una severa escasez de alimentos, el Gobierno prioriza al sector del turismo.

Venta de productos agrícolas a la población. RAMÓN ESPINOSA AP

En un momento marcado por la escasez de alimentos en la Isla, el Gobierno cubano publicó una Resolución que permitirá a los campesinos y productores agropecuarios vender la totalidad de sus cosechas al sector turístico sin necesidad de intermediarios, informó el diario estatal Granma.

Se trata de la Resolución 73/2022, publicada en la Gaceta Oficial del 30 de marzo, que permite a las empresas, cooperativas agropecuarias, propietarias y usufructuarias de tierras, así como a otros productores agropecuarios, vender directamente la totalidad de sus producciones a entidades turísticas.

Con la entrada en vigor de esta regulación queda derogada la No. 81 del 2021, que establecía, entre otras cosas, que este tipo de transacciones comerciales solo se podía hacer en pesos cubanos. En la regulación actual no se especifica la moneda a utilizar en las transacciones.

Los únicos productos que no podrán vender los campesinos cubanos a las empresas turísticas serán «los que se incluyan en el balance nacional anual aprobado por el Ministerio de Economía y Planificación y aquellos que se gestionen por empresas especializadas del sistema de la Agricultura».

El documento legal añade que los productos cárnicos elaborados y sus derivados solo podrán ser adquiridos en los establecimientos autorizados siempre que cumplan con las disposiciones sanitarias y veterinarias vigentes.

En los últimos meses, mientras la población cubana hace largas filas para comprar los alimentos más básicos, las autoridades del país han fomentado la venta de las producciones agropecuarias al sector del turismo, sumamente afectado por la pandemia del Covid-19 y más recientemente por la guerra en Ucrania.

Pese a la situación de escasez, a inicios de febrero el Gobierno cubano implementó un nuevo impuesto del 10% a las personas naturales o jurídicas que comercialicen productos agropecuarios de forma minorista

De acuerdo con el economista cubano Pedro Monreal, esa medida podría provocar «dos probables efectos: mayores precios de la alimentación y aumento de la desigualdad».

Según el especialista, «el impacto (de la medida) se concentra en hogares con menores ingresos que gastan en comida un % relativamente más alto de sus recursos«.

La reforma monetaria aplicada en 2021 por el Gobierno comunista disparó los precios de los bienes y servicios, fundamentalmente de alimentos.

La Isla, que importa el 80% de los alimentos, ha reducido sensiblemente sus compras por falta de disponibilidad de divisas, y por las dificultades logísticas del comercio internacional asociadas a la pandemia de coronavirus.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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