Una jueza de EE UU dice que los cruceros violaron la Ley Helms-Burton al usar puertos cubanos

Con estas actividades, cuatro compañías obtuvieron hasta unos 1.100 millones de dólares en ingresos

El crucero ‘Adonia’, que realizó en 2016 el primer viaje de este tipo en 50 años entre EE UU y Cuba. (14ymedio/Rodolfo Hernández)

Una jueza federal de EE UU determinó que las compañías de cruceros Carnival, Royal Caribbean, Norwegian Cruise Line y MSC Cruises incurrieron en usufructo y violaron la Ley Helms-Burton al utilizar puertos de La Habana en su día confiscados a sus propietarios tras el triunfo de la Revolución.

«Al utilizar la Terminal y uno de sus muelles de diversas maneras, Carnival, MSC SA, Royal Caribbean y Norwegian cometieron actos de tráfico» (usufructo), señaló en un escrito judicial, al que la agencia española Efe tuvo acceso este martes, la magistrada federal de Miami Beth Bloom.

Con esta decisión, la jueza se puso del lado de la demandante, la compañía Havana Docks, que interpuso una demanda contra estas cuatro grandes compañías de cruceros por usar en sus travesías a la capital cubana la Terminal Portuaria de Cruceros de La Habana, también llamada Terminal Sierra Maestra, y confiscada por el régimen de Fidel Castro.

La firma demandante, que operaba esa terminal hasta su confiscación, alega que con el uso de las instalaciones portuarias las cuatro compañías violaron el Título III de la Ley Helms-Burton de 1996.

Las firmas defendieron que sus cruceros a Cuba se enmarcaron bajo los lineamientos que estableció el gubernamental Departamento del Tesoro dentro del proceso de «deshielo» con Cuba que estableció la Administración del presidente Barack Obama

Este título, activado por el entonces presidente Donald Trump, en 2019, permite a ciudadanos estadounidenses demandar en busca de compensación monetaria por el usufructo de propiedades expropiadas a sus familias y que han sido utilizadas especialmente por compañías navieras y hoteleras de terceros países.

En su escrito, ingresado en la corte el lunes, Bloom señala además que las cuatro compañías incurrieron en estos actos «de forma intencional y deliberada».

Havana Docks alega que con estas actividades ocurridas entre los años 2015 y 2019 las cuatro compañías obtuvieron hasta unos 1.100 millones de dólares en ingresos y pagaron 138 millones a entidades gubernamentales cubanas.

Las firmas defendieron que sus cruceros a Cuba se enmarcaron bajo los lineamientos que estableció el gubernamental Departamento del Tesoro dentro del proceso de «deshielo» con Cuba que estableció la Administración del presidente Barack Obama (2009-2017), pero la magistrada rechazó esos argumentos.

Recordó que aquello quedó fijado en 12 categorías y que en ellas no se contemplaban las relacionadas a turismo, ni tampoco las que pudieran atentar contra el embargo contra Cuba impuesto por EE UU.

Tras la decisión de la jueza, que rechazó así las mociones presentadas por las cuatro compañías para que se desestime la demanda, el caso continuará en un juicio con jurado que se iniciará en mayo y en el que se deberá determinar la compensación económica a los demandantes.

Este proceso judicial puede tener implicaciones en las demandas que han interpuesto decenas de cubanoamericanos en cortes de Estados Unidos en busca de indemnizaciones por sus bienes expropiados por la Revolución.

Por lo menos 37 demandas contra empresas, especialmente turísticas, muchas de ellas compañías hoteleras españolas, han sido interpuestas en tribunales de Estados Unidos, la mayoría de ellas en Florida, desde que se activó en 2019 el Título III, según el Consejo Comercial y Económico EE UU-Cuba.

Trump activó la norma que ha permitido estos procesos legales y que sus antecesores, Obama, George W. Bush y Bill Clinton, nunca quisieron por las implicaciones legales y comerciales con terceros países.

TOMADO DE 14MEDIO

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