Una icónica comandante del sandinismo es condenada a 15 años de prisión por el régimen de Ortega y Murillo

Dora María Téllez, la ‘Comandante Dos’ del FSLN, crítica del régimen, ha sido condenada a 15 años de cárcel e inhabilitación para ejercer cargos públicos.

Dora María Téllez. CAMBIO POLÍTICO

«Una muchacha muy bella, tímida y absorta, con una inteligencia y un buen juicio que le habrían servido para cualquier cosa grande en la vida», así describió Gabriel García Márquez a la entonces «Comandante Dos» del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Era 1978. Esa misma mujer, Dora María Téllez, ha sido condenada en Nicaragua por el régimen sandinista a 15 años de prisión en un juicio exprés realizado dentro de una cárcel para presos políticos.

Téllez, una figura icónica de la lucha guerrillera que llevó al derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza en 1979, ha sido sentenciada este 3 de febrero por jueces que forman parte del régimen del presidente Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo. Le endilgaron los delitos de «menoscabo a la integridad nacional” y “conspiración».

En 1978, miembros del FSLN, al mando de Edén Pastora Gómez, conocido como el Comandante Cero, tomaron el Palacio Nacional, que entonces era la sede del Congreso Nacional. Téllez fue una figura destacada de aquel asalto que, según los analistas, le dio el empujón final a la lucha guerrillera y a la insurrección urbana contra la dictadura somocista. El dictador huyó un año después.

La ahora encarcelada dirigente, tuvo cargos de relevancia en el primer gobierno del sandinismo, incluso ocupó la vicepresidencia. En 1995, desencantada con el rumbo que tomaba el FSLN cooptado por Daniel Ortega, fundó el Movimiento Renovador Sandinista (MRS) junto a otras figuras de la disidencia de izquierda.

Con el paso de los años vivió inhabilitaciones políticas, el cese de personería de su partido y otras presiones. Sin embargo, el régimen de Ortega y Murillo no había cruzado la línea amarilla, como fue detenerle, sino hasta mediados del año pasado, cuando metieron en prisión a siete candidatos presidenciales y a decenas de activistas políticos y sociales, en una razzia para allanar el camino a la relección de la pareja, que finalmente cristalizó en noviembre de 2021.

Daniel Ortega encabezó el primer Gobierno sandinista en Nicaragua en 1979, en medio de una algarabía continental tras el triunfo de la revolución y fue elegido presidente en 1984. Tras ser derrotado en 1990, regresó al poder en 2007 y fue reelegido en 2011 y 2016 tras una reforma constitucional que le permitió postularse nuevamente. En 2021 fue relegido nuevamente en compañía de Rosario Murillo como vicepresidenta.

En el caso de Dora María Téllez, el juez Ángel Fernández realizó una audiencia exprés, de menos de siete horas y, enseguida, la Fiscalía pidió para la historiadora y crítica de la actual Administración 15 años de cárcel, más la inhabilitación para ejercer cargos públicos.

Téllez y el líder estudiantil Lesther Alemán, reconocido por haber enfrentado cara a cara a Daniel Ortega en 2018 en una mesa de diálogo tras las protestas de aquel año, fueron sentenciados en el inicio de una serie de juicios políticos que se han anunciado para este mes de febrero. Que justamente se haya escogido a dos figuras públicas emblemáticas como los primeros condenados, en ambos casos a 15 años de prisión, es tal vez un mensaje al resto de presos políticos. Se esperan medio centenar de decisiones judiciales.

La sentencia contra la ex guerrillera sandinista tuvo lugar un día después de que la Asamblea Nacional (Parlamento) de mayoría oficialista, cancelara los permisos de operación de cinco universidades y las personalidades jurídicas a otras 11 ONG nicaragüenses, esto a petición del Gobierno de Ortega y Murillo.

Téllez fue sometida a un juicio sin garantías, según han denunciado organizaciones de derechos humanos. Por ejemplo, la audiencia fue realizada a puertas cerradas en el centro de detención de presos políticos conocido como El Chipote. A sus familiares se les impidió presenciar el juicio.

Sectores de la empresa privada en Nicaragua han realizado llamados al diálogo, en aras de lograr la liberación de presos políticos. El profesor Ernesto Medina, quien participó en los fallidos intentos de diálogo nacional en 2018 y 2019, afirmó que en este momento «es clara la falta de voluntad política por parte del orteguismo en buscar una salida a la crisis sociopolítica». Y  tampoco existe dentro del país un garante con peso político para hacer cumplir unos eventuales acuerdos.

Por otro lado, en su política de reducir el espacio cívico, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo canceló este 4 de febrero los registros legales de siete universidades extranjeras que funcionaban en el país centroamericano: Asociación Universidad Thomas More (UTM), Asociación Universidad Centroamericana de Ciencias Empresariales (UCEM), Universidad Internacional de la Florida, Universidad Estatal de Michigan, Corporación Universidad de Mobile, Fundación Universidad Particular en Ciencias del Mercado y la Wake Forest University.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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