Un exmilitar cubano perdido en el mar, el protagonista de una extraña historia en España

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Un accidente aéreo ocurrido en mayo y su informe actual arrojan más misterio. Autoridades incluyen la hipótesis de que el vuelo estuviese relacionado con actividades de narcotráfico.

Embarcaciones del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y de la Cruz Roja en España. LA PROVINCIA

Un desaparecido, un superviviente rescatado en alta mar que decía ser un exmilitar cubano y un helicóptero que se hundía en el océano durante un vuelo de demostración formaron parte de un suceso sorprendente ocurrido el pasado mes de mayo en España frente a las costas de La Línea de la Concepción, en Cádiz.

Según publicó el diario El Confidencial, hoy día los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), dependiente del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, «no han podido determinar la causa» del siniestro, pero sí han podido aportar una serie de curiosos datos que añaden más misterio a la historia.

Las pesquisas en torno al caso se iniciaron después de que Martín Sciarra y Pedro Hecker, dos argentinos naturales de Buenos Aires que capitaneaban la tripulación de un barco que procedía de Francia con destino a Cádiz, contactaran con Salvamento Marítimo para informarles de un increíble hallazgo: a unos 150 metros habían divisado lo que parecía una persona flotando en alta mar. Se trataba de un hombre que llevaba un chaleco salvavidas y que se aferraba a un objeto para mantenerse a flote.

El individuo, que se identificó como D. L., de 55 años, «tenía mucho dolor en el cuerpo, un corte terrible en un cachete y parecía tener la nariz quebrada», según declaraciones de Sciarra a la prensa argentina.

El herido fue trasladado por Salvamento Marítimo a tierra y, posteriormente, a un centro hospitalario, donde los agentes comenzaron las indagaciones. En su declaración trazó una secuencia de hechos que variaba en puntos importantes según fuese el investigador. 

El hombre explicó que era un «exmilitar cubano que ofrecía sus servicios como piloto e instructor a través de un portal de anuncios«. Así fue como conoció al desaparecido en el accidente, el presunto propietario de un helicóptero Robison R44 que «tenía gran interés en aprender a pilotarlo», aunque no llegó a impartirle ninguna clase, aseguró a la CIAIAC.

El hombre prosiguió con un relato que sorprendió a muchos. «Pasados los meses, y una vez formado por otro instructor, el propietario de la aeronave volvió a contactar con el rescatado y, en su afán por mostrarle sus avances en el manejo del aparato, realizaron el vuelo del accidente«, recogió el informe sobre el siniestro, en el que se precisa que el helicóptero despegó de «una finca particular de Estepona» entre las 9:00 y las 10:00 del pasado 7 de mayo y se precipitó a unas siete millas de la playa de Torrenueva de La Línea.

Del siniestro precisó que «experimentaron un fallo en el motor y cayeron al mar», pero ofreció versiones contradictorias sobre un aspecto crucial: ¿quién pilotaba?

Primero, en declaración ante la Guardia Civil, en la Comandancia de Algeciras, el supuesto exmilitar cubano afirmó que era él quien estaba a los mandos de la aeronave; mientras que en su comparecencia ante el investigador de la Comisión de Investigación de Accidentes manifestó que era el pasajero y pilotaba el desaparecido.

Según El Confidencial, «las pesquisas determinaron que el superviviente ‘no disponía de la licencia adecuada para pilotar la aeronave accidentada’ y que fue incapaz de ubicar la finca desde la que partieron»

«El informe del siniestro, además, recoge que el helicóptero ‘quedó totalmente destrozado’ y que ‘no se encontraron rastros de incendio en vuelo o después del impacto’. Tampoco llevaba instalado un ‘registrador de vuelo’, aunque aclara que ‘no es preceptivo para este tipo de aeronaves'», añadió.

Para el medio español, el hecho que más desconcertó a los responsables del caso fue la nula información que el individuo aportó del desaparecido. Los dos capitanes que lo rescataron manifestaron que les dijo que se llamaba «Omar», pero en el documento estatal no se especifica y se refieren a él como «desconocido».

En las tareas de búsqueda participaron patrulleras del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, dos aviones del Servicio de Salvamento Marítimo, un helicóptero de la Guardia Costera italiana adscrito a la operación Índalo, otro del Instituto Armado y las embarcaciones de rescate Salvamar Benévola, Luz de Mar y Vega. A pesar de que peinaron la zona donde estimaron que se pudo producir el siniestro, fue imposible localizarlo.

Todas estas circunstancias llevan a los responsables del caso a sentenciar que «se desconoce la naturaleza del vuelo» y abre un abanico de posibilidades entre las que se encuentra la hipótesis de que el vuelo estuviese relacionado con actividades de narcotráfico. Y es que las fuerzas de seguridad han detectado que las organizaciones delictivas, cada vez con más asiduidad, utilizan medios aéreos para introducir alijos procedentes del norte de África.

Especialmente llamativo fue la incautación de un dron con siete horas de autonomía de vuelo y cinco metros de envergadura y días atrás se informaba del desmantelamiento de un grupo delictivo que impartía clases de pilotaje, operaba con una red de aeródromos y disponía de pistas de aterrizaje clandestinas.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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