Un banco fundado por un cubano exiliado en Miami termina manejando cuentas del régimen en EEUU

El anuncio por el régimen del estudio de un plan para permitir la inversión extranjera en negocios privados podría conducir a relaciones bancarias directas entre EEUU y Cuba.

El Continental National Bank, adquirido por el First National Bank en 2019. PRWEB

Cuando el exiliado cubano Carlos Dascal fundó el Continental Bank, nunca imaginó que este terminaría manejando las cuentas en Estados Unidos del régimen del que había escapado. Sin embargo, un artículo de Nora Gamez, en el Herald, muestra que esto es justamente lo que ha ocurrido.

Dascal huyó del régimen implantado por Fidel Castro, en 1961, y en 1974 fundó en Miami el Continental Bank, primero de propiedad cubanoamericana en EEUU, explica la periodista. En 2019, este banco fue adquirido por el First American Bank, con sede en Illinois, que de esta forma amplió su presencia en el sur de la Florida y en junio pasado comenzó a manejar desde Miami las cuentas bancarias de la embajada cubana en Washington D.C. y de la misión cubana ante las Naciones Unidas, en Nueva York. 

Una fuente con conocimientos del tema, que prefirió permanecer en el anonimato, contó al Herald que el First American Bank adquirió las cuentas de Cuba, luego de  que el Centennial Bank «cortara todas las relaciones de negocios» con el Gobierno cubano, por su apoyo a Rusia y a sus justificaciones para invadir Ucrania.

El Centennial Bank había brindado servicios a la embajada y a la misión cubana desde 2017, mediante la adquisición del Stonegate Bank, que recibió una licencia especial del Departamento del Tesoro para administrar las cuentas en 2015. El Centennial también manejó otras cuentas de empresas que realizan negocios autorizados con Cuba.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos autoriza a los bancos a manejar transacciones de las misiones diplomáticas de países bajo sanciones. Aun así, a veces Cuba ha tenido problemas para encontrar uno dispuesto a hacerlo porque es difícil y costoso para los bancos navegar entre las leyes y regulaciones del embargo.

En su informe anual presentado ante la Comisión de la Bolsa de Valores en febrero, la empresa propietaria de Centennial Bank, Home Bancshares, reconoció el riesgo de mantener las cuentas cubanas tras la adquisición de Stonegate.

«Es posible que tengamos un mayor riesgo de incumplimiento de la Ley de Secreto Bancario y las normas contra el lavado de dinero… y probablemente necesitemos monitorear más de cerca las transacciones relacionadas con las cuentas corresponsales en Cuba, lo que podría resultar en un aumento de los costos», dijo la compañía.

Centennial Bank no respondió a un correo electrónico enviado por el Herald a una dirección que aparece en su sitio web ni a los mensajes dejados en sus cuentas de Twitter y Facebook. Las llamadas a varias sucursales no fueron atendidas. El banco no proporciona información de contacto para la prensa en su sitio web.

Donna Townsell, vicepresidenta ejecutiva sénior de Home Bancshares, no respondió a los mensajes de voz dejados por el Herald solicitando comentarios.

En cuanto al First American Bank, su presidente y director ejecutivo, Thomas E. Wells, dijo que el banco «no comenta sobre las relaciones con nuestros clientes, reconociendo sus derechos a la confidencialidad».

El anuncio por el régimen del estudio de un plan para permitir la inversión extranjera en negocios privados podría conducir a relaciones bancarias directas entre EEUU y Cuba.

Debido a las restricciones del embargo, las transacciones financieras que involucran a Cuba generalmente deben pasar por otro banco en un tercer país. El Gobierno de Barack Obama autorizó a bancos y empresas estadounidenses a abrir cuentas en la Isla para transacciones legales, pero no que las entidades cubanas hicieran lo mismo en EEUU, una relación conocida como corresponsalía bancaria directa.

El First American Bank está negociando actualmente con el estatal Banco Internacional de Comercio SA para abrir una cuenta corresponsal en Cuba, según dijo al Herald su fuente.

La administración de Joe Biden está trabajando en las regulaciones para implementar los cambios de política anunciados en mayo, que incluirían la expansión de los pagos electrónicos y el aumento del apoyo a las actividades comerciales estadounidenses con empresarios cubanos independientes. No está claro si los funcionarios permitirán una relación bancaria directa con Cuba.

Sin embargo, el reciente anuncio del régimen cubano, de que estudia un plan para permitir la inversión extranjera en negocios privados, podría conducir al establecimiento de esa relación.

Rodrigo Malimierca, ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera dijo textualmente que estaban «en proceso de definición aspectos vinculados a la participación de capital extranjero en negocios privados, donde próximamente pudieran comenzar algunas experiencias».

Esto sucedió dos meses después de que Washington autorizara, por primera vez en seis décadas, una inversión en un negocio privado en Cuba, en mayo pasado.

La inversión autorizada es de John Kavulich, presidente del Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba, quien, no dio muchos detalles sobre la inversión «de hasta 25.000 dólares», ni tampoco da el nombre del negocio cubano. Solo aseguró que no está relacionado con el régimen de Miguel Díaz-Canel y que tiene más de cinco años en el sector servicios y que presenta un crecimiento continuo.

Kavulich considera que permitir las relaciones bancarias directas debería ser el próximo paso «lógico» de la Administración de Biden, teniendo en cuenta la autorización que él recibió y el anuncio del Gobierno cubano, de acuerdo al Herald.

En opinión del empresario, los inversionistas y quienes brinden financiamiento en EEUU a pequeñas empresas privadas cubanas «deben tener un medio directo, eficiente y transparente» para enviar fondos a Cuba y recibir sus ingresos por su inversión, dividendos y pagos de préstamos.

«No tendría sentido que la Administración de Biden continúe requiriendo que los fondos que se mueven de Estados Unidos a Cuba pasen por bancos en terceros países, donde luego cobran una comisión por cada transacción», señaló.

Por su parte, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, ordenó a una agencia de su Gobierno advertir a empresarios privados a no caer en la «estafa» del Gobierno cubano, días después de que este anunciara el estudio del plan para autorizar inversión foránea en negocios privados. También alertó sobre el llamado a estadounidenses a invertir en Cuba, que hizo el régimen en agosto de 2021.

DeSantis subrayó que el Gobierno cubano ha ideado «un nuevo esquema: pedir a los residentes de los Estados Unidos inversiones en el ‘sector privado’ (pero) en Cuba los ciudadanos no tienen derechos de propiedad y todas las empresas son estatales».

«La inversión extranjera no tiene sentido cuando no hay derechos de propiedad para los ciudadanos cubanos y cuando el Gobierno cubano limitará qué empresas aparentemente privadas podrán recibir fondos extranjeros», señaló en un comunicado.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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