Un activista cubano preso tras el 11J: ‘Nos turnábamos para respirar por debajo de la hendidura de la puerta’

El opositor Armando Abascal Serrano es excarcelado tras más de 45 días de encierro con una medida cautelar hasta la fecha del juicio.

El opositor cubano Armando Abascal Serrano (d) y una detención tras las protestas. AFP/DDC

El opositor cubano Armando Abascal Serrano fue excarcelado el viernes tras más de 45 días de encierro a raíz de las protestas del 11 de julio en Colón, Matanzas. Con una medida cautelar de prisión domiciliar hasta la fecha del juicio, el miembro del Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel denunció en un video enviado a DIARIO DE CUBA las condiciones de los dos centros por los que transitó tras su arresto.

«Fui detenido y directamente llevado al Centro de Operaciones de la Seguridad del Estado, en Matanzas. Las condiciones allí son deplorables«, explicó.

«Estuve en una celda tapiada, donde el aire no circulaba de ninguna forma. En la mayoría de los casos, a excepción de algunos momentos en que sacaban a algunos, estábamos ocho hombres. Nos turnábamos para respirar un poco por debajo de hendidura de la puerta«, contó.

«Así estábamos allí los hombres detenidos, que en la mayoría de los casos no habíamos cometido ningún delito, incluso no estaban en el lugar de los hechos», dijo.

«Estoy denunciando esto, porque yo no pensaba que en pleno siglo XXI las tapiadas siguieran en Cuba en esas condiciones infrahumanas. Allí los hombres estábamos bañados en sudor. Cuando llegaban las 3:00 de la tarde aquello se hacía irresistible, no se podía estar. Eso es salvajismo, terrorismo, es un abuso, asesinato lo que se comete en ese centro de operaciones de Versalles de Matanzas«, añadió.

Según Abascal, «después de casi 20 días en ese lugar» fue trasladado para el Combinado del Sur de Matanzas, donde «pocas cosas cambiaron».

«La plaga de las chinches no deja vivir a los hombres. Me intoxiqué, me llené de ronchas porque me hacían un daño tremendo», dijo.

El activista tuvo un problema con un preso, que él considera que fue mandado por la Seguridad del Estado. A raíz de esto fue prácticamente aislado en otra parte del penal.

«La alimentación macabra, la medicación de los enfermos se demora en llegar y la mayoría de los casos no tiene el medicamento que los presos necesitan. En esas condiciones me dieron la libertad el viernes, con una medida cautelar, esperando el juicio», concluyó.

Tania Echavarría Menéndez, esposa de Leylandis Puentes Vargas, también miembro del Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel, de Matanzas, coincidió con Abascal en la descripción de las condiciones de la prisión provincial en otro video en el que denunció la situación de Puentes Vargas, detenido desde el 13 de julio, en Colón.

«Varios carros patrullas invadieron mi casa sin una orden de registro. Me llevaron alimentos, dinero e incluso mi teléfono. Vine a saber de mi esposo después de 15 días que él mismo me llamó desde el Combinado del Sur de Matanzas«, dijo.

«Hay chinches, no lo sacan al soleador, dos veces a la semana cuando más, la alimentación es pésima, no tienen medicamentos», añadió Echevarría.

«He ido ya dos veces a llevarle alimentos y me lo han negado», denunció la esposa de Puentes Vargas, quien también está sometida a un proceso judicial y con una medida cautelar por los presuntos delitos de desorden público e incitación a la delinquir.

Tras las protestas del 11J, en Matanzas continúan presos los opositores Francisco Rangel Manzano y Félix Navarro, quien habló a su hija de su intención de declararse en huelga de hambre desde el lunes 23 de agosto pese a su delicado estado de salud y estar convaleciente del Covid-19.

Los detenidos en Cuba tras las protestas ciudadanas del 11 de julio ascienden a 874 personas, según datos de la asesoría legal Cubalex publicados el sábado en su perfil de Facebook. Unas 316 han sido liberadas y continúan detenidas 401.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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