Trump registró su marca en Cuba para gestión de hoteles, torneos de golf y servicios financieros

La base de datos de la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial (OCPI) da cuenta de que Donald Trump solicitó en el 2008 el registro oficial en Cuba de su marca comercial “TRUMP” para una amplia gama de actividades comerciales, entre ellas la inversión en bienes raíces, hoteles, casinos, concursos de belleza y campos de golf.

La citada base de datos ofrece información detallada sobre los plazos de presentación (28 de octubre de 2008); publicación (14 de abril de 2009) y el registro oficial (3 de marzo de 2010), con número 2008000571.

La marca fue registrada en tres áreas (36, 41 y 43), según la Clasificación de Niza, documento que rige la denominación de los productos y servicios ofrecidos por una marca comercial.

(Fuente: Captura de Pantalla de la Web de la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial)

Una abogada cubana, Leticia Laura Bermúdez Benítez, figura en la base de datos como la encargada de presentar la solicitud para el registro de la marca, con dirección postal 725 Fifth Avenue, Nueva York, 10022, es decir, la de Trump Organization.

La solicitud de registro de la marca TRUMP en Cuba se realizó concretamente en los siguientes apartados, que abarcan una amplia área de acción empresarial:

36: Seguros; negocios financieros; negocios monetarios; negocios de bienes inmuebles; corretaje de bienes inmueble; inversión de bienes inmuebles; administración de bienes inmuebles; adquisición de bienes inmuebles; agencias de bienes inmuebles; desarrollo de bienes inmuebles; compra, venta, arrendamiento, financiación, inscripción, administración, operación, alquiler y corretaje de bienes inmuebles comerciales y residenciales, apartamentos, condominios, propiedades de tiempo compartido, comunidades de turismo y vacaciones, centros comerciales e instalaciones y servicios relacionados con estos; arrendamiento de bienes inmuebles e información de bienes inmuebles vía Internet.

41: Educación; formación; entretenimiento; actividades culturales y deportivas; recreación; esparcimiento y actividades deportivas; servicios de clubes nocturnos y entretenimiento; clubes de salud (puesta en forma física) y servicios relacionados con estos; servicios de galerías de arte; servicios de información en materia de entretenimiento; organización y dirección de conferencias y reuniones; concursos de belleza; montaje de programas de televisión; cursos de golf, servicios de club de golf, entretenimiento en la naturaleza de torneos de golf, competencias y sesiones de entrenamiento; servicios de juegos de casino; servicios educacionales, principalmente conducir clases y proveer instrucción en relación con los servicios antes mencionados.

43: Servicios de comidas y bebidas; reservas de alojamientos temporales; servicios hoteleros, restaurantes, salones de descanso, café y cócteles; servicios de comidas preparadas; acuerdos de intercambio de reservas temporales, incluyendo propiedades múltiples y otras propiedades de titularidad de tiempo compartido; alquiler de salas de reuniones, conferencias y recepciones; servicios de reserva de hoteles; servicios de conserje de hoteles.

(Fuente: Captura de Pantalla de la Web de la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial)

¿Violó Trump el embargo casi una década antes de ser presidente? Las reglas del Departamento del Tesoro para implementar el embargo comercial a Cuba incluyen excepciones que permiten el registro de marcas y el pago de agentes locales para hacerlo, así que Donald Trump en principio no violó en embargo, aunque ciertamente el registro de su marca en la isla confirma que no descartó que podría hacer negocios en Cuba.

Aunque no pocas empresas estadounidenses se apresuraron a registrar sus marcas en Cuba tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países en el 2015, un previsor Donald Trump ya había hecho los deberes en fecha tan temprana como 2008.

Los potenciales conflictos de intereses han sido uno de los fantasmas que han perseguido al presidente Trump. En marzo de 2017, apenas un par de meses después del inicio de su mandato, fue motivo de polémica la aprobación en China de 38 marcas registradas a su nombre, para negocios que abarcaban desde hoteles hasta aseguradoras o restaurantes.

Nada más conocerse la noticia, cuatro senadores demócratas se quejaron de cómo el entramado empresarial de Trump se podía beneficiar de las decisiones tomadas por gobiernos extranjeros. Como empresario, Trump ha acumulado durante años una amplia cartera de marcas registradas en todo el mundo conforme trataba de proteger su nombre y sus productos. 

En lo que respecta a Cuba, en julio de 2016, cuatro meses antes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, un artículo publicado en Bloomberg Businessweek se preguntaba si ejecutivos y asesores de The Trump Organization habían violado el embargo a Cuba en los años 2012 y 2013, tras destaparse varios viajes a la isla en busca de un negocio jugoso: campos de golf.

La publicación, realizada bajo el amparo del multimillonario neoyorquino Michael Bloomberg -quien apoyó la candidatura de Hillary Clinton para presidenta como ahora apoya la de Biden– aseguraba que los más cercanos asistentes del magnate inmobiliario habían estado viajando a la isla desde hacía varios años con el fin de explorar posibles localizaciones e inversiones.

Según el artículo de Bloomberg Businessweek, esos viajes de los asesores de Trump tuvieron lugar incluso antes de que el Departamento del Tesoro, bajo las regulaciones cubanas enmendadas por la administración Obama, diera en 2015 relativa legalidad a esos propósitos, como parte del proceso de “deshielo” entre ambas naciones.

En marzo de 2016, Donald Trump fue preguntado por la cadena CNN sobre si le interesaba abrir un hotel en Cuba. Pregunta a la que, ni corto ni perezoso, respondió el entonces pre-candidato a la presidencia: «Cuando sea el momento adecuado”.

En esos momentos, Donald Trump ya tenía su marca registrada en Cuba, con una fecha de expiración: 29 de octubre de 2018. Sin embargo, el curso político de la historia postergó tanto la renovación del registro de la marca como el considerado «momento adecuado» del uso de la marca TRUMP en Cuba.

A partir de su llegada a la presidencia, en enero de 2017, el presidente Trump reforzó el embargo con una serie de sanciones al gobierno cubano, en nombre de las violaciones de los derechos humanos en la isla y por el creciente apoyo al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

Tomado De CIBERCUBA

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

%%footer%%