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‘Yo tenía tres meses de embarazo. Puse la denuncia y nunca obtuve una respuesta’, explica la activista cubana, quien milita en las filas de la UNPACU.

Yeilis Torres Cruz. Y. T. CRUZ/FACEBOOK

«Tres oficiales de alto rango del municipio Bauta, en Playa Baracoa, me violaron (…) puse la denuncia y nunca obtuve una respuesta», denunció la activista cubana Yeilis Torres Cruz, quien es actualmente militante de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).

Torres Cruz reveló lo ocurrido en una entrevista en directo desde Cuba con el influencer Alexander Otaola en su programa «Hola, Ota Ola» la noche del jueves. También dijo que los oficiales que la abusaron sexualmente cinco años atrás, en unos hechos de los que no había hablado públicamente hasta ahora, eran altos cargos de la Policía y la Seguridad del Estado en su municipio.

«El teniente coronel Riverón, jefe de la unidad de Bauta en aquel entonces, no sé hoy dónde estará; el jefe del Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) de Baracoa, que todo el mundo lo conoce como ‘el Chino’; y el jefe de la unidad de Bauta, que de ese no sé su nombre», precisó.

«Yo tenía tres meses de embarazo de mi niño» cuando ocurrieron los hechos, dijo. Según narró, el abuso ocurrió después que una patrulla la detuviera en Playa Baracoa. «Me llevaron directo en la patrulla a la casa del teniente coronel Riverón. Ahí ocurrió todo. Y yo tenía las pruebas, puse la denuncia y nunca me hicieron caso».

Tiempo después, los patrulleros que la habían detenido en la primera ocasión la volvieron a subir en el vehículo policial y la llevaron a un lugar apartado con la intención de abusar de ella, pero un transeúnte impidió que eso sucediera.

«Levanté la denuncia en la Fiscalía Militar de Bauta» también en esa ocasión, indicó. «Me llamaron, me citaron, fui y declaré, pero jamás me dieron respuesta. Y los policías siguen en la calle. Me dijeron que estuvieron presos, pero yo estuve investigando y no estuvieron presos. Siguen en funciones de policía».

Yeilis Torres Cruz asegura que trabajó como fiscal en su municipio durante dos años. Pero después de oponerse a condenar a una sentencia de 30 años a un extranjero fue impedida de seguir ejerciendo el Derecho. «El título me duró alrededor de cuatro horas en la mano después de eso. Cuando llegué a la casa me estaban esperando, me llevaron al Ministerio de Justicia y ahí me fue retirado todo», contó.

Se trata de la segunda denuncia en pocos meses donde activistas cubanas incriminan a agentes del régimen en delitos de violencia sexual como mecanismo represivo. En noviembre pasado, Diasniurka Salcedo Verdecia denunció que dos agentes de la policía política abusaron sexualmente de ella durante una detención.

«Fui maltratada de la peor manera que se puede maltratar a un ser humano. Cuando digo maltratada lo digo con palabras mayores. (…) Todas las mujeres saben a lo que me refiero con que fui maltratada por dos hombres: sexualmente y de la manera más brutal. Lo estoy denunciando», dijo en una dura directa a través de su muro de Facebook.

En los meses posteriores, a pesar de que la activista aseguró que su caso había sido presentado ante la Fiscalía Militar, no ha dejado de sufrir detenciones y amenazas por parte del aparato represivo. También su familia ha sido víctima de ataques.

Tras ser detenida esta semana por enfrentar un acto de repudio que las autoridades le quisieron montar ante su vivienda, Torres Cruz denunció desde su perfil de Facebook las presiones que el régimen cubano ejerce contra su madre.

«La represión ya no es conmigo, es también con mi mamá, con una persona que es fidelista y comunista (…) eso es para que se den cuenta todos los cubanos que pueden estar viendo esta directa que no es solo conmigo. El único pecado de mi mamá es ser mi madre, y hoy la acaban de citar para la dirección municipal del Ministerio de Educación, porque mi mamá es profesora de un pre en la capital», dijo Torres Cruz en una directa.

Según la activista, el motivo de la citación fue un cartel con la frase «Patria y Vida» que ella puso en la fachada de la casa donde vive junto a su madre.

«¿Qué van a hacer, van a sacar a mi mamá del trabajo, que lleva de sus 65 años 50 cumpliéndole a ustedes, defendiendo lo indefendible? Son unos faltas de respeto, y eso es lo que ustedes logran, que las familias se sigan desuniendo, que las madres se fajen con los hijos, que los hijos se peleen con las madres», expresó indignada.

«Voy a seguir gritando, no voy a guardar más silencio así tenga que ir a prisión», advirtió al finalizar la entrevista.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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