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Trabajadores de una de las mayores constructoras de Holguín no reciben ni el salario básico prometido el Gobierno cubano

La empresa no es capaz de asegurar lo que hace falta para trabajar en tiempo y forma, y lo pagan los empleados, explican afectados.

Sede de la empresa CASTOR ECOI-16 en Mayarí, Holguín. DIARIO DE CUBA

La empresa CASTOR ECOI-16 es una emblemática constructora de la provincia de Holguín. Radicada en Mayarí, se dedica principalmente a la construcción de canales del Trasvase Este-Oeste desde las montañas de las sierras Nipe y Cristal hasta las llanuras agrícolas más occidentales. Pero la importancia de ese trabajo no se traduce en beneficios para los trabajadores. Más bien, los perjudica.

La ECOI-16 construyó recientemente un nuevo edificio para su sede, que contrasta con la pobreza del entorno urbano donde se encuentra, el consejo popular Primero de Enero, de Mayarí. También, con el sistema de pago abusivo a sus trabajadores.

Frecuentemente, los empleados cobran una miseria, aunque asistan al trabajo diariamente, y los responsables de la empresa pretenden mantener tal modelo a pesar de la “Tarea Ordenamiento“, que ha implicado una subida salarial, pero también un alza considerable de los precios de los servicios, alimentos y productos de primera necesidad.

“La expectativa de los trabajadores fue inmensa cuando escucharon a Marino Murillo decir en la Mesa Redonda, en varias ocasiones, que el salario básico en el ‘ordenamiento’ no se penaliza. Pero el entusiasmo duró poco; cuando llegó el pago de principios de enero quedó claro que los mecanismos de formar salario seguían siendo los mismos, al menos para esta empresa”, dijo un empleado que habló bajo condición de anonimato.

Lo que recibí en la tarjeta como pago no llegó ni a 100 pesos y quedé debiendo dinero de los 1.000 pesos adelantados antes de fin de año. Somos 14 en total los que quedamos endeudados, lo pusieron en el mural y todo, aunque después he escuchado que lo quitaron. Pero incluso los que no quedaron endeudados cobraron poco, no llegaron al básico. Por otro lado, muy pocos trabajadores lograron ganar por encima del salario básico”, dijo otro de los trabajadores afectados, que también pidió no se revelara su identidad.

El sigilo está justificado porque esta empresa, aunque no es militar, funciona como tal en los requisitos para contratar empleados y vigilar su “conducta revolucionaria”. La ECOI-16 cuenta con oficiales de contrainteligencia para el chequeo, debido a que tiene el encargo estatal de hacer los canales de trasvase del agua en conjunto con la empresa de Construcciones Militares, que abre los túneles.

“En esta empresa, si te pones de suerte y no falla nada en el mes, puedes ganar bien; pero si por falta de combustible o de piezas para los vehículos o lo que sea no se logra la producción, aunque vayas todos los días a trabajar te pagan una basura. Eso es penalizar el salario básico, porque hay que justificarlo con producción y eso se mantiene en ECOI-16, a pesar de lo que dijo Murillo”, explicó un jefe de brigada.

El trabajador no tiene la culpa de que la empresa no pueda asegurar lo que hace falta para trabajar en tiempo y forma. Tenemos que reubicarlos, pero a veces es complejo y se acostumbra a mandarlos para la casa y no pagarles ¿Cómo van a vivir ahora que todo es más caro? Eso es un problema, pero aquí en ‘la 16’ se sigue penalizando y, cuando la gente se queja, Recursos Humanos dice que así es como funciona”.

DIARIO DE CUBA consultó a la jefa de Recursos Humanos de la empresa, Olivia Guilarte. Esta aseguró que “no existe penalización del salario básico”, pero al mismo tiempo dijo que “los trabajadores ganarán sobre la base de lo que sean capaces de producir, incluso para llegar al salario básico” y que “la empresa es la encargada de crear las condiciones para que el trabajador produzca, cosa que no siempre se logra”.

La directiva reconoció el problema: la empresa tiene que garantizar las condiciones de trabajo, pero en un sistema disfuncional como el estatal-planificado eso es casi imposible. Entonces, muchos trabajadores, aun sin faltar al trabajo, no pueden producir lo suficiente para alcanzar el salario mínimo. Y en eso precisamente radica la “penalización del salario básico”.

Como oportunamente aseveró un trabajador después de un reclamo en grupo a los directivos tras el pago insuficiente: “o mienten en la Mesa Redonda o lo hacen aquí en la base, con los trabajadores; una de dos”.

Tomado De DIARIODECUBA

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