Tomates a la basura en Cuba y la prensa oficial lo reduce a la codicia de vendedores particulares

¿Qué son esas cuatro o cinco cajas comparadas con las toneladas de mercancía que desperdician por malos manejos empresas estatales como Acopio?, se preguntan internautas.

Tomates en la basura cerca del agromercado de 19 y B, en el Vedado. CUBADEBATE

El portal oficial Cubadebate se hizo eco de un texto tomado de redes sociales cuyo autor no identificado culpa a comerciantes cubanos privados del desperdicio de tomates. El medio replica la imagen de una gran cantidad de tomates botados en un contenedor de basura en capital cubana, en medio de una escasez y una inflación que golpea la vida cotidiana de los ciudadanos.

«Aunque no lo crean, esta foto fue tomada en Cuba, ayer (el jueves) cerca de las 7:00PM, junto al mercado de 19 y B en el Vedado, en el centro de La Habana. Un tanque de basura lleno de tomates que fueron desechados porque una buena parte de ellos se descompuso», señaló la publicación y cuestionó «¿cómo es posible que sucedan cosas como estas?».

El texto acusa a «los comercializadores de estos mercados» de preferir «dejar echar a perder los productos, antes que bajar los exorbitantes precios a los que regularmente se venden los alimentos allí».

Aunque cita «nuestras propias dificultades», culpa en primer lugar al embargo de Estados Unidos de la crisis de alimentos que padece Cuba.

«En cualquier caso es imperdonable que pasen cosas como estas y que se bote a la basura la comida que nuestro pueblo necesita«, sentenció.

Al comentar la publicación de Cubadebate en su cuenta en Twitter, el economista Pedro Monreal consideró que «los casos de desperdicio alimenticio merecen un tratamiento que no se limite al problema de vendedores codiciosos«, pues «también indica una deficiente regulación estatal«.

Para Monreal, «no se trata de ‘más regulación’, sino de una mejor regulación que permita balancear intereses privados y sociales. Hay muchas maneras de regulación que no distorsionan significativamente el funcionamiento de los precios. Es parte de la historia de los mercados».

«Hay que mirar en contexto esa imagen. Ese tomate sufrió estos días de lluvia y se pudren en las cajas. No aptos para la venta. Normalmente antes de botar se regala a muchas personas (mayoría mayores de edad) que van al mercado, el resto se bota porque no hay mecanismo de reciclaje«, dijo Carlos Alberto Nuez en un comentario a Monreal

Sin embargo, se preguntó ¿qué son esas cuatro o cinco cajas de tomate comparadas con las toneladas de mercancía que desperdician por malos manejos de (la estatal) Acopio y otros mecanismos del Ministerio de la Agricultura

«El dueño de ese tomate botó su dinero, (pero) créanme que si lo hizo fue porque no quedó más remedio», añadió.

En la propia publicación de Cubadebate, numerosos lectores también criticaron el escaso contexto del artículo y los pedidos de sanciones para presuntos responsables del desperdicio.

Eduardo Carballosa Pascual comentó: «Para sancionar habría que empezar primero con Acopio y seguir con miles de empresas estatales«.

En este mismo sentido se pronunció Keops. «Vamos a sancionar a Acopio que ese si es el campeón dejando producciones de alimentos pudriéndose en los campos», dijo.

Orlando opinó que «si triste es ver eso, peor es saber que ni siquiera es la décima parte de la punta del iceberg».

«Ojalá todo nuestro problema sean tres contenedores de tomates dañados. Me preocupa más los miles de toneladas de mangos, guayaba, cocos y de todo tipo de frutas que producen estas benditas tierras. Los miles de toneladas de peces que hay en nuestros ríos y mares y no pescamos, los miles de hectáreas de tierras fértiles que no cultivamos, los miles de kilómetros cuadrados de espejos de mar de nuestras costas de donde no sacamos sal, los millones de palmas que no aprovechamos para alimentar a los miles de cerdos criollos que pudiéramos tener. Eso y muchas cosas más que un asombro tal por 20 libras de tomates y cuatro bandidos», añadió.

Otros internautas lamentaron que los mismos problemas de los agromercados se dan en las tiendas en moneda libremente convertible (MLC).

Un usuario identificado como Armando denunció que en esos comercios tampoco bajan los precios, e incluso se venden los productos ya vencidos a precios elevados.

«Yo mismo he adquirido productos que lo que le faltan son días con el 100% de su valor. Aunque más indignante es aún que tachen un precio con el que se comercializaba un producto y le pongan debajo otro superior, sabiendo que son productos de primera necesidad para nuestros hijos (yogurt, compotas, cereales, leche, queso, carnes…) Esto no tiene nombre, ni lo uno, ni lo otro», dijo.

Recientemente, han trascendido en la prensa oficial reportes de pérdidas por falta de insumos, combustible y pudrición de productos tan elementales y que el Estado incluso subsidia como la papa.

En abril, el campesino Leonel Capote, de Güira de Melena, denunció la pérdida de su cosecha de calabaza, justo dos meses después de que el Gobierno afirmara que en Cuba se desperdiciaba comida debido a «la incultura alimentaria».

TOMADO DE DIARIODECUBA

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

%%footer%%