El activista y comunicador independiente Héctor Luis Valdés Cocho, denunció que policías del régimen lo detuvieron arbitrariamente este jueves, lo golpearon y justificaron con expresiones homofóbicas estos abusos

El activista y comunicador independiente Héctor Luis Valdés Cocho, denunció que policías del régimen lo detuvieron arbitrariamente este jueves, lo golpearon y justificaron con expresiones homofóbicas estos abusos.

Explicó en un post de Facebook, poco después de su liberación, que las ofensas que dan título a esta nota es la “típica frase utilizada desde que tengo uso de razón por parte de agentes uniformados o mejor diría yo ‘perros uniformados’”.

El joven expresó que desde que realiza periodismo ciudadano (comenzó hace unos cinco meses), le han impuesto “más de seis multas, innumerables detenciones, maltrato verbal y psicológico”. Sin embargo, jamás se había “sentido tan mal, al punto de llorar de la ira e impotencia”, como este jueves.

Cuando se encaminaba a la estación policial de las calles Cuba y Chacón (Habana Vieja), para apoyar a otros activistas detenidos, llegando al Capitolio lo detuvo un auto patrullero con el número 623.

Los policías iban acompañados de otro de civil, en una motocicleta Suzuki, a quien Valdés se refiere como “un agente de la Seguridad del Estado”.

“Sin identificarse (nunca lo hacen), me dicen que tengo que apagar el móvil y montarme en la patrulla, rápidamente paso un sms a mi hermano Esteban [Rodríguez] informando lo que me sucedía y el número del carro patrullero”, contó.

“Llegando a la unidad de Zanja fue cuando experimenté lo que sabía que algún momento iba a experimentar, pero jamás imaginé que fuera hoy: fui empujado, golpeado; me gritaban en el oído como si estuvieran hablando con alguna persona con dificultad auditiva. Lloré, sí lloré mucho, el dolor me mataba, pero sabía que tenía que resistir”.

El activista continuó con su denuncia: “Como fiera a cada golpe que me daban, los miraba fijamente, como si quisiera que sus rostros se quedaran grabado en mi memoria, que así fue. Me repetían esa frase, que aunque muera de 200 años, jamás la olvidaré: ‘…te entramos a pescozones por maricón y chismoso…’”

El joven en su publicación acusatoria contra los abusos de las fuerzas del régimen, defendió su homosexualidad: “con orgullo lo reconozco desde que recibí el abrazo de mi madre y de mi familia al conocer mi orientación sexual. Desde que sentí por primera vez el amor hacia una persona de mi mismo sexo, desde que amé sin mirar el qué dirán de una sociedad feudalista”.

Ante la ofensa de “chismoso”, el activista replicó si lo llaman así por no callarse “ante un sistema político inservible, que miente y oculta la realidad ante un pueblo que cada día se sumerge más en la miseria y la desesperación”.

“No, no soy chismoso, solo soy ese pájaro que tiene los inmensos testículos que les faltan a ustedes para alzar mi voz y jamás callarme. Soy ese maricón que en cinco meses no han podido controlar (…), jamás lo lograrán”.

Héctor Luis Valdés informó que sobre las 10 y 30 de la noche lo “soltaron en [la calle] Ayestarán, adolorido”. El joven explica que padece de “de crisis de columna y tal parece que ellos lo sabían porque se ensañaron con ese lugar”.

Concluyó su denuncia diciendo que ya estaba a salvo en su casa: “con mucho dolor en el cuerpo, pero más dolor tengo en el alma. Cuba llora y nosotros somos incapaces de salvarla de quien la hace sufrir”.

Tomado De ADNCUBA

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