Sudáfrica devuelve el Interferón comprado a La Habana y no paga la suma reclamada

El Ejército del país africano intentó pagar una parte de lo adeudado a través de un proyecto de exportación de técnicos que tiene con el Gobierno cubano.

Fármaco Heberon Alpha R 2B.

La Fuerza de Defensa Nacional de Sudáfrica (SANDF, por sus siglas en inglés) informó al Parlamento de ese país que devolvió a la Isla todo el fármaco cubano Heberon Alpha R 2B (Interferón Alfa 2B) que La Habana había enviado para combatir el Covid-19 pero que la autoridad regulatoria local nacional no aprobó utilizar.

El general Rudzani Maphwanya, jefe de la SANDF, informó sobre la operación el miércoles y respondió a las críticas que esa fuerza ha recibido de parte de los legisladores. 

«La SANDF sí tuvo un compromiso con la Autoridad Reguladora de Productos Sanitarios de Sudáfrica (SAHPRA). Quiero indicar que hemos devuelto todo lo que se requería devolver. Y la SAHPRA recibió un informe», declaró, según el sitio News24.

A inicios de diciembre de 2021, el Parlamento había dado un ultimátum a los jefes militares para que proporcionaran evidencia de que la droga había sido enviada de regreso a Cuba o enfrentarían su destrucción.

En abril de 2021 se supo que la SANDF había invertido alrededor de 16 millones de dólares en la importación del Heberon Alpha R 2B, fabricado por una empresa mixta biofarmacéutica cubano-china, y que sería utilizado en el enfrentamiento de la pandemia del nuevo coronavirus en el país del sur de África.

Según una comisión interministerial que investiga el asunto, la empresa estatal cubana TECNOIMPORT había emitido a la SANDF tres facturas para el pago de tres envíos del fármaco.

Cassius Lubisi, miembro de la comisión, aseguró que las facturas fueron recibidas por la oficina de la Operación Thusano, perteneciente a la División de Logística de la SANDF.

«La factura número S-0080 se emitió el 30 de abril de 2020 por el primer envío de 130.000 viales, por un monto total de 2.015.000 dólares. Esta factura se clasificó erróneamente como pago por servicios de capacitación vocacional en el marco de la Operación Thusano e inicialmente se registró como tal en los libros del Departamento de Defensa», refirió.

El Proyecto Thusano es un acuerdo entre el Ejército de Sudáfrica y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba, vigente desde 2014, mediante el cual técnicos cubanos reparan vehículos de esa fuerza con décadas de explotación, y ha reportado alrededor de 100 millones de dólares en beneficios a La Habana, según cifras oficiales del país africano.

Según Lubisi, esa operación de pago por el fármaco «se corrigió» después del 5 de octubre de 2020 y «se clasificó correctamente como drogas en el marco de la Operación Notlela», proyecto de la fuerza militar para el enfrentamiento a la pandemia.

El jefe de Logística, el teniente general Jabu Mbuli, aprobó el pago de la factura S-0080 el 30 de junio de 2020, «después de tramitarlo personalmente con la Oficina de Gestión Presupuestaria el mismo día», dijo.

Finalmente, Sudáfrica pagó a La Habana 33.496.973,60 rands (2.181.004 dólares al cambio actual). De acuerdo con el reporte, no se han pagado otras dos facturas correspondientes a un segundo y tercer envío, una por 10,9 millones de dólares y otra de poco más de dos millones.

«El director financiero, el Sr. Siphiwe Sokhela, cuestionó las facturas del segundo y tercer envío, citando procesos de adquisición irregulares que se llevaron a cabo durante la compra del interferón», precisó Lubisi ante el Parlamento.

Aseguró también que la Embajada de Cuba en Sudáfrica había escrito al entonces Ministro de Defensa, Nosiviwe Mapisa-Nqakula, solicitando la devolución de 500.000 ampollas del fármaco para uso urgente en Cuba, «ante el riesgo real de que el Interferón caduque antes de que pueda ser utilizado en Sudáfrica».

El Gobierno cubano había prometido reemplazar los 500.000 viales si los problemas regulatorios que obstaculizaban el uso de interferón en Sudáfrica se resolvían en una fecha posterior, dijo el funcionario, aunque la nota no especificó si tal operación acabó por realizarse.

Desde que asumiera el cargo al frente del Departamento de Defensa de Sudáfrica en 2021, la ministra Thandi Modise destapó las irregularidades detrás de la adquisición del fármaco cubano. Ante el Parlamento en agosto pasado, había prometido en agosto durante otra reunión parlamentaria donde se discutió el tema que «las cabezas rodarán», en referencia a los responsables del negocio.

A fines de 2021, otro informe sobre el asunto presentado al Parlamento, en este caso del Auditor General, concluyó que hubo una planificación inadecuada del negocio que resultó en un «contrato indefinido» y que todos los gastos incurridos para esa compra «son irregulares».

En las conclusiones de esa reunión, el Auditor General recomendó tomar acciones disciplinarias contra los responsables del negocio y recuperar el dinero invertido, así como prevenir que incidentes similares se repitan en el futuro.

Después que en agosto se destapara el escándalo por la compra del Heberon, Gladys Kudjoe, secretaria de Defensa sudafricana, dijo que La Habana estaba presionando a Sudáfrica para que le pagara por el lote del producto.

Algunos funcionarios del Gobierno local habrían señalado entonces que este asunto podría afectar las relaciones bilaterales entre La Habana y Pretoria. No obstante, Marais afirmó que el Departamento de Defensa «no deberían haber celebrado un acuerdo de suministro de medicamentos sin un certificado de aprobación de SAHPRA».

TOMADO DE DIARIODECUBA

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