Sin noticias de Omar Ortega, el camillero cubano que denunció el colapso del Hospital de Morón

Lleva varios días detenido por la Seguridad del Estado, que lo sacó de su propia casa en Ciego de Ávila.

Entrada a emergencias del hospital de Morón. OMAR ORTEGA MENDOZA/FACEBOOK

El 5 de julio dispositivos de la Seguridad del Estado entraron a la humilde vivienda del cubano Omar Ortega Mendoza, camillero del Hospital Roberto Rodríguez Fernández, de la ciudad de Morón y colaborador de la Agencia de Prensa libre avileña, y se lo llevaron. La denuncia fue hecha por Dairis Gonzáles Ravelo, quien también es periodista ciudadana y amiga del opositor. 

Ortega llevaba días denunciando la situación lamentable de pacientes en su hospital en esta nueva ola de Covid-19 que padece la provincia de Ciego de Ávila. Había hecho un par de directas con testimonios de personas maltratadas y con imágenes del «Cuerpo de guardia de respiratorio» colapsado en el Roberto Rodríguez Fernández: Pacientes que llevaban tres días esperando para saber adónde serían trasladados, colchones en el piso, pacientes durmiendo en los bancos. La capacidad del local obviamente excedida.

«Lo que le estamos pidiendo es que actúen rápido porque es injusto e inhumano que las personas se encuentren en esta situación«, dijo el opositor en la directa y además repitió que lo que hacía no tenía nada que ver con contrarrevolución sino era «solamente un acto humano». 

Las áreas llamadas de «problemas respiratorios» en los hospitales son locales habilitados en esta crisis del coronavirus para clasificar a los pacientes en «sospechosos de Covid» y «no sospechosos» y tramitarlos para las áreas de aislamiento, o a los hospitales «Covid o no Covid», según el caso.

No se supone que un paciente deba pasar allí más de 24 horas, menos si tiene la sospecha de la enfermedad y menos sin cumplir las medidas de distanciamiento necesarias. Su colapso es señal de un abarrotamiento en los centros de acogida y por tanto de una crisis en el sistema de salud de la provincia. 

Sin embargo, cualquier crítica al sistema de salud, sobre el cual el régimen mantiene un riguroso hermetismo, es contrarrevolución. Así es que en cuanto pasó la tormenta tropical Elsa, la policía política fue a buscar a Ortega Mendoza y se lo llevó para «La Olla de presión» o «El Técnico», que es como se le dice al Centro de Operaciones de Ciego de Ávila.

«Ya hoy van a hacer 72 horas y la madre no ha sabido nada de nada«, comentó a DIARIO DE CUBA la periodista ciudadana Dairis González Ravelo, amiga de Omar: «pensamos que aunque sea una llamada lo dejen hacer». 

A inicios de marzo de 2021 Omar Ortega colgó en una mata de mangos en su casa un cartel que decía «Patria y Vida» y enseguida le allanaron la vivienda, lo disciplinaron en su centro de trabajo y luego lo arrestaron en el mismo hospital.

Días más tarde, en una directa para Facebook destruyó su pasaporte para hacer saber que no se iría del país como le aconsejaban que hiciera. «Ese es mi pasaporte, no lo voy a usar. Es más, con el dolor de mi alma, porque yo siempre he soñado con viajar, conocer el mundo, le hago esto». «No lo necesito. Ese es el mensaje: ustedes son los que se van a ir», dijo. 

TOMADO DE DIARIODECUBA

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