Si ponemos las tiendas en MLC en pesos cubanos ‘van a durar 15 días’, dice el ministro de Economía

Según Alejandro Gil, ‘estas son de las medidas de ajuste que tienen un costo’, pero ‘sin esas tiendas la situación económica sería peor’.

Una cubana ante un equipo electrodoméstico en una tienda en MLC. AGENCIA CUBANA DE NOTICIAS

El Ministro de Economía y Planificación de Cuba, Alejandro Gil Fernández, afirmó que «de no haber existido las tiendas en moneda libremente convertible (MLC) la situación económica del país sería más compleja aún, y también mucho menos las ventas en pesos de bienes y servicios a la población, dado el alto desabastecimiento de la red comercial».

En entrevista con la estatal Agencia Cubana de Noticiasel funcionario defendió los mercados mejor abastecidos del país, administrados por el conglomerado empresarial de los militares GAESA, y aseguró que este es un tema que «los enemigos de la Revolución tergiversan».

Gil Fernández indicó que tras su surgimiento en 2019, «al recrudecerse el bloqueo estadounidense», las tiendas tuvieron «por objetivo evitar la salida del país de la divisa por personas naturales, entonces abastecedoras del mercado interno, captarla y utilizarla en función del desarrollo de la industria nacional y para mantener un nivel estable de ofertas en pesos; pero nadie calculó que una epidemia complejizaría aún más la situación».

«En octubre de 2021, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, expliqué que de las ventas en MLC se habían utilizado más de 300.000.000 de dólares para aprovisionar de mercancías la red del comercio en moneda nacional, por lo cual habría que preguntarse cuál sería el escenario de no haberse habilitado esas tiendas, pese a las limitaciones que se generan», dijo el también vice primer ministro cubano.

El funcionario aseguró que «el escenario hubiese sido diferente si los dólares que se captaron en los primeros meses de iniciada la medida se hubiesen podido utilizar», pero los bancos cubanos tuvieron que detener la receptación de dólares estadounidenses, a lo que se sumó que el impacto en la logística internacional como consecuencia de la pandemia del Covid-19 provocó que más de 6.000 contenedores con productos para abastecer las tiendas en pesos cubanos y en MLC quedaran varados en puertos del mundo.

Gil Fernández evitó mencionar que en ese periodo, cuando la escasez se agravó y la crisis sanitaria provocó el colapso hospitalario, la construcción de hoteles y las inversiones turísticas no se detuvieron en todo el país. Ello, a pesar de que el turismo a la Isla en 2021 cayó un 61% en relación con 2020, según cifras oficiales.

Asimismo, en enero de 2021 las autoridades aplicaron el paquetazo económico denominado Tarea Ordenamiento, que agravó la situación ya muy delicada que enfrentan las familias cubanas. 

El ministro insistió en que las tiendas tienen «carácter transitorio» y agregó que «su objetivo se está cumpliendo», pero acotó que «su periodo de tiempo dependerá de la recuperación de la economía y de que podamos dotar al peso cubano de una capacidad real de compra».

Las tiendas en MLC fueron el blanco de la rabia de los cubanos en algunas de las ciudades donde se produjeron manifestaciones el 11 de julio de 2021, según el propio régimen e imágenes compartidas en las redes sociales.

A fines de enero, una petición en la plataforma Change.org reunió miles de firmas para exigir el cierre de esas tiendas o que, en su defecto, el Gobierno pague los salarios en dólares.

«Estas son de las medidas de ajuste que tienen un costo», reconoció Gil Fernández, «y de las que debemos enfrentar, dar mayores argumentos y explicaciones, en aras de que haya confianza en que todo lo que hacemos es en favor del pueblo y que se comprenda que los resultados no son mejores, en primer lugar, por el impacto de un bloqueo recrudecido, de una epidemia próxima a cumplir dos años y de la disminución considerable de la actividad económica».

«Sabemos que la población no puede resolver totalmente sus necesidades en esos establecimientos en MLC, y que hay un grupo de productos que tenemos que ofertar en esta moneda, pero si mañana los ponemos en moneda nacional van a durar 15 días y después no habrá ni en divisa ni en peso», señaló.

Reafirmó que «aunque muchos no lo vean así, se trata de una medida de justicia social, porque nos permite la redistribución de la divisa en función del aprovisionamiento de la red comercial en pesos; por tanto, tenemos que trabajar en ampliar las ofertas en moneda nacional y vamos en esta dirección con la aprobación de las Mypimes, la eliminación de trabas a la empresa estatal y con las 63 medidas para fortalecer el sector agropecuario», dijo.

Gil Fernández reiteró que «la manera de enfrentar la inflación está asociada precisamente al incremento de ofertas por el Estado, en moneda nacional, lo cual no se logra de un día para otro». A pesar de ello, el Gobierno acaba de aprobar un nuevo impuesto a la venta minorista de productos agrícolas que, de acuerdo con los expertos, se verá reflejado en los ya altos precios de los alimentos.

El ministro aseguró que si las tiendas no han tenido el impacto esperado no se debe a «un problema de diseño, como muchos consideran, pues cada vez que el país aprueba algo enseguida aparecen las trabas, intentan frenarlo, y es constante el asedio para impedir que nuestras políticas tengan éxito».

Días atrás, a una solicitud de madres cubanas para que sus hijos pequeños puedan vestirse y calzarse y acceder a ofertas de ocio, casi imposibles ante el alto precio de todos los productos y la grave escasez, el Gobierno de Holguín respondió que ellas pueden comprar ropa y calzado en las tiendas en divisas, a las que solo unos pocos tienen acceso, y que el Delfinario de Bahía Naranjo es solo para disfrute del turismo internacional.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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