‘Si la manipulación mediática es implacable en Cuba, ¿cómo tendrán la cabeza los rusos?’

Pero la victimización del agresor va más allá de los medios. ‘Se nos exige defender a Rusia en clases y en las conversaciones con los estudiantes’, dice un profesor universitario.

Refugiados ucranianos en Polonia, a la espera de viajar hacia Alemania. AP

En los días posteriores al 24 de febrero, cuando Rusia inició la invasión a Ucrania, eran más comunes en las calles cubanas las expresiones solidarias con el pueblo ucraniano. Pero tras más de un mes de propaganda manipuladora en los medios oficiales, alineados con TeleSur y Rusia Today (RT), las opiniones han ido cambiando.

«Estados Unidos quiere acorralar a Rusia y Ucrania se estaba prestando para eso. Fue una medida radical, pero a Putin no le quedó otro remedio que tratar de cortar el mal de raíz y se lanzó a la guerra», opinó Raúl Benítez, un cuentapropista holguinero que vende artículos varios para el hogar.

«El bolo no es bobo, añadió refiriéndose a Putin. Si se lanzó es porque tiene información de que Rusia corría peligro. Los americanos están en todos lados, ¿qué hacen metidos en el otro lado del mundo? Además, Ucrania siempre fue de Rusia, ese es un asunto de Rusia», añadió muy convencido.

Inés, quien estudio un técnico en Construcción Civil, pero se dedicada a ser ama de casa, consideró que «es un crimen cómo han matado tantos rusos en Ucrania, son unos nazis y si la ONU, Europa y Estados Unidos no hicieron caso a eso, es lógico que Rusia defienda a su gente«.

«La guerra siempre es horrible y ojalá se pongan de acuerdo y pare porque está muriendo mucha gente. Pero lo que hace Estados Unidos es enviar armas en vez de aconsejar al presidente de Ucrania que resuelva los conflictos con Rusia para que pare esto. Como bien dicen, seguramente lo que quieren es azuzar la guerra para vender armas. La guerra es un negocio grandísimo y no hay escrúpulos», agregó.

Al ser el Gobierno de Cuba uno de los pocos en el mundo que apoya tácita o indirectamente la invasión militar de Rusia a Ucrania (el discurso es maleable), los medios de comunicación estatales han alineado sus contenidos a la propaganda manipuladora de Rusia.

Siguiendo la pauta del canal oficial ruso RT, tratan de disfrazar la invasión rusa como un acto ineludible de defensa, producto de un cerco occidental.

Constantemente la prensa estatal cubana emite noticias parcializadas y opiniones de supuestos expertos occidentales avalando la postura rusa, y difunde los argumentos de Moscú sin cuestionarlos. Sin embargo, no incluye los puntos de vista de Ucrania, ni trasmiten las informaciones sobre impacto de la guerra, la destrucción de infraestructura no militar, y las cifras de muertos y heridos en la población civil.

La victimización del agresor ha sido vendida con tal empeño, que incluso cubanos opuestos al régimen la han comprado y asumido.

Jesús Labrada, quien es abiertamente opositor al régimen, aunque no un activista político, entiende que «todo lo que dicen en el Noticiero es mentira» cuando se trata de Cuba. Sin embargo, al preguntársele sobre la guerra de Rusia contra Ucrania, su tono cambia: «no, ese asunto es diferente».

«Ese siempre ha sido un pedazo de Rusia, desde la Unión Soviética, lo que pasa es que la OTAN quiere cercar a Rusia y ese Putin es un caballo. Ese sí es guapo, no se deja meter el pie por nadie ¡y está ‘arrestao’! No come miedo con Estados Unidos ni con la OTAN completa, ni con nadie», opinó.

Un profesor de la Universidad de Holguín, que pidió mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, expresó, sin embargo, su «condena a la guerra contra Ucrania«.

«Sigo el conflicto paso a paso desde su génesis, incluso antes de 2014, cuando la anexión de Crimea, porque es parte de mi labor profesional. La verdad, simpatizo mucho con Rusia, tal vez porque mi padre estudió en Leningrado y crecí escuchando sus historias de allá. Pero entiendo que la soberanía de Ucrania no es menos importante que los intereses de defensa de Rusia«.

«Pero, aunque entre colegas opinamos con sinceridad y, excepto alguno, coincidimos en nuestras posiciones sobre el conflicto, otra cosa es lo que podemos decir más allá del ámbito privado. Se nos exige defender la posición de Rusia en clases o en conversaciones informales con los estudiantes. Como mínimo, debemos centrar el debate en culpar a Occidente de presionar a Rusia hacia un desenlace no deseado. Es sutil, pero todos sabemos cómo se complica la cosa si no lo hacemos».

«Así funciona la censura. No es solo en la televisión, es en todas partes. Por eso cada vez más cubanos creen que Rusia es la víctima, a pesar de llevar a cabo una guerra imperialista contra un país vecino que solo quiere ser soberano. Y si la manipulación mediática es implacable en Cuba, ¿cómo tendrán la cabeza los rusos?«, concluyó.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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