Salen a la luz dos nuevos casos de jóvenes del 11J presos en Sancti Spíritus

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Al menos cuatro jóvenes de esa ciudad cubana están detenidos, y dos ya fueron condenados por los tribunales del régimen.

Leodán Pérez y Yoanderley Quesada, dos de los detenidos por el 11J en Sancti Spíritus. NÉSTOR ESTÉVEZ / FACEBOOK

Después que a inicios de octubre un tribunal de Sancti Spíritus condenó a tres años de privación de libertad al activista Luis Mario Niedas por el solo hecho de salir a manifestarse pacíficamente el 11 de julio en esa ciudad, otros casos de jóvenes represaliados por el régimen en ese territorio han salido a la luz.

DIARIO DE CUBA conversó con el activista Néstor Estévez, quien desde Miami y a través del grupo de Facebook «Sancti Spíritus – Mi ciudad» ha denunciado las condiciones en que han sido represaliados varios jóvenes detenidos tras las protestas, entre ellos su hermano.

«En Sancti Spíritus no hubo una gran concentración de personas, pero sí hubo gente que salió a la calle el 11J», refirió Estévez.

«En el caso de Luis Mario, él sí logró salir de su casa y lo que tengo entendido es que fue detenido en las inmediaciones de la sede del Partido Provincial. Pero nadie sabe exactamente dónde lo detuvieron. Él salió a la calle después de una directa donde invitó a la gente a sumarse. Fue lo último que pudo grabar», refirió, en referencia al activista más conocido del grupo, y sobre cuyo caso se pronunció incluso el Gobierno de EEUU.

«En el caso de mi hermano, Alexander Fábregas Milanés, él nunca pudo salir a la calle, porque cercaron la cuadra y no lo dejaron salir. A eso de las 7:00PM, como parece que había orden de llevarse a todo el que pudieran, entraron a la fuerza y se lo llevaron preso», contó.

Tanto Niedas como Fábregas Milanés estuvieron presos desde el 11 de julio y durante dos semanas en el Centro de Instrucción Penal espirituano, popularmente conocido como El Vivac.

«Los dos estuvieron en huelga de hambre. Tengo entendido que Luis Mario fue golpeado, pero tampoco me consta. Lo último que trascendió es que a raíz del 1 de octubre, que fue cuando le celebraron juicio, al devolverlo a la prisión de Nieves Morejón lo aíslan bajo el argumento de que había estado en contacto con otras personas y tenía que pasar por un proceso de aislamiento. Eso se convirtió en que lo metieron en una celda de castigo. Estuvo en esas condiciones del 1 al 7 de octubre y luego del 9 al 14», precisó Estévez, quien se mantiene en contacto con familiares y allegados a estas personas.

«Finalmente, lo condenaron a tres años de los seis que le pedían. Y a diferencia de lo que se dijo antes, puedo asegurar que la familia va a apelar, porque él solicitó una apelación ante el Tribunal Supremo. A Luis Mario lo acusan de desacato porque al parecer en el momento del arresto se resistió. Le agregan desorden público y propagación de epidemias».

En el caso de Alexander Fábregas Milanés, hermano de Estévez, el tribunal local lo acusó del presunto delito de «instigación a delinquir» por hacer una directa convocando al pueblo de Sancti Spíritus a salir a la calle el 11J. Por ello le hicieron un juicio sumario el día 20 de julio.

«No hubo posibilidad de contratar un abogado defensor con tiempo. Lo denuncié, y a raíz de esa denuncia la Seguridad del Estado fue a casa de mi mamá el 19 de octubre, el día antes del juicio, a decirle que podía ir al día siguiente al Bufete Colectivo de la ciudad a contratar un abogado. Le enseñaron un papel con una serie de acusaciones exageradas como para asustarla y que corriera a buscar un abogado. Cuando mi mamá llegó había un solo abogado. Así que ella contrató a ese señor, pero usted se imaginará que nadie se prepara para un juicio con dos horas de antelación. En el juicio lo condenaron a nueve meses de prisión. Está en un campo de trabajo que se llama Batalla de ideas y queda detrás de la delegación del Ministerio del Interior en Sancti Spíritus», refirió Estévez.

Pero no fueros estas las únicas arbitrariedades cometidas por las autoridades en el caso de Fábregas Milanés: «No tenemos sentencia de mi hermano. No existe un solo documento que diga que está preso. Mi hermano está preso ilegalmente. En teoría él debe salir el 30 de noviembre, cuando le toca la condicional. Vamos a ver si lo sueltan». 

Aparte de estos, Néstor Estévez tiene conocimiento de otros dos detenidos, sobre cuya situación conoce muchos menos detalles. Se trata de Leodán Pérez Colón y Yoanderley Quesada.

«Estos dos, junto a otros más, alrededor de diez, aunque no podría decirlo con seguridad, fueron detenidos el 16 de julio porque supuestamente estaban organizando una reactivación de las protestas y habían texteado cómo organizarse. Todo eso según la Seguridad del Estado, porque sus familias no tienen la menor idea de lo que les están diciendo como argumento para detenerlos». 

Según Estévez, mientras estuvieron detenidos en El Vivac uno de los jóvenes «intentó suicidarse y a raíz de eso lo soltaron a él y a los demás, con la excepción de estos dos que mencioné antes. En lo que respecta a Yoanderley, fue enviado a su casa a esperar juicio después de tres solicitudes de cambio de medida cautelar. Él no ha querido decir qué fue lo que pasó. El que está preso es Leodán, está en Nieves Morejón».

«Con todos fue el mismo modus operandi: primero los tuvieron desaparecidos, las familias no supieron dónde los tenían, a pesar de pedir noticias de ellos en las estaciones policiales», puntualizó el activista, confirmando un mecanismo de represión aplicado a muchos de los detenidos el 11J, denunciado por sus familiares y por los activistas, pero que el régimen niega. 

La historia de estos detenidos es similar a la de muchos otros casos, decenas, que en todo el país han ido documentando lentamente y con mucha dificultad los activistas que tratan de sacar a la luz aquello que el régimen cubano evita que se sepa: el alcance de la oleada de terror desatada contra los cubanos que expresaron pacíficamente su deseo de un cambio para su país.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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