Roban balas de gas de punto de venta en La Habana

Facebook / Lara Crofs

La activista cubana Yamilka Lafita, identificada en redes sociales como Lara Crofs, dijo este miércoles que el punto de venta donde adquiría el gas licuado, en el Reparto Antonio Guiteras, de La Habana, había sufrido un robo.

“Así amanece mi cuadra! Nos quedamos sin gas”, publicó en Facebook, donde compartió una imagen del local del presunto robo preservado por una cinta amarilla y con una patrulla policial afuera. En los comentarios, la joven explica: “Se llevaron más de 30 balitas de gas según el bodeguero, rompieron puerta y para adentro”.

El gas licuado del petróleo (GLP) es un combustible distribuido por el Estado a la población, ampliamente utilizado y cuya demanda en los últimos meses ha aumentado de manera considerable, debido a los prolongados apagones que impiden usar equipos electrodomésticos.

Reportes de la prensa oficialista cubana hablan de colas que se extienden durante días enteros en algunas comunidades para adquirir el gas en los puntos de distribución, así como de las ilegalidades que provocan tales niveles de escasez. En Pinar del Río, la situación es todavía más compleja tras la rotura de la planta de producción de gas licuado en la provincia.

El combustible que se vende en Pinar es transportado desde La Habana a diario, por lo que adquirir un cilindro de gas en menos de 24 horas se ha vuelto prácticamente una ilusión. “No te voy a mentir, las colas son imposibles. En este punto del consejo popular de Pueblo Nuevo no se permiten listas, por lo que tenemos que estar desde el día antes, y muchas veces dormir aquí”, lamentó una entrevistada ante el periódico Guerrillero.

Otro cliente explicó que, como mínimo, pasaba dos días y una noche para poder comprar. “Dicen los responsables que los tiques y las listas están prohibidas, pero al final es el pueblo el que sufre. Nosotros somos los que nos desgastamos y tenemos de forma obligatoria que permanecer aquí y esperar a dar el último o que alguno nos releve dentro de la misma familia, pues siempre alguien debe cuidar la cola”, dijo.

“Es un asunto de corrupción. Balas vendidas entre 650 y 700 pesos, turnos vendidos por 500, amiguismos, compromisos con terceros por encima de la cola, es una fatalidad”, comentó otro comprador en la occidental provincia cubana.

En abril, otro reporte de la prensa oficialista, pero en Santiago de Cuba, hablaba de un déficit de cilindros para justificar la insuficiencia de gas licuado en ese territorio, donde también se producen grandes colas, frustración y molestias en medio de un contexto totalmente adverso a lo largo y ancho del país.

“La principal dificultad en la distribución del gas licuado hoy, es que presentamos un déficit importante de cilindros, situación crítica solo en el municipio cabecera, justamente por la alta demanda y elevado número de puntos existentes”, dijo Lisette González Sardina, directora de la división territorial de comercialización de combustibles Santiago de Cuba.

También argumentaban que la escasez de cilindros era resultado de la falta de materias primas para repararlos o sustituirlos, producto del embargo de EEUU que impedía la importación de los recursos necesarios. 

TOMADO DE CUBITANOW

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