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Restricciones de movilidad: vía libre a la burocracia y la corrupción

En plena crisis por la pandemia de COVID-19, la venta de cartas que autorizan a circular de una provincia a otra y los sobornos para pasar los puntos de control se han convertido en el nuevo negocio de funcionarios y policías

(Foto: ACN)

LA HABANA, Cuba. – En medio de la crisis por la pandemia de COVID-19, que amenaza con llegar hasta el último rincón de Cuba, la venta de cartas que autorizan a circular de una provincia a otra y los sobornos para pasar los puntos de control se han convertido en el nuevo negocio de funcionarios y policías en la Isla.

“Es la nueva fuente de ingresos de los funcionarios del Poder Popular y los policías que se enriquecen de los problemas del pueblo. Esto ya se convirtió en un negocio para ellos”, reveló a CubaNet Yordanka León, madre de un niño epiléptico que necesita consultas frecuentes en el hospital.

Según la mujer, “las colas para solicitar las cartas para poder moverse a la Habana son enormes” y los trámites burocráticos están a la orden del día.

“Te ponen muchas trabas y te piden que justifiques bien a lo que pretendes ir, pero en el fondo los obstáculos burocráticos son más porque ellos están vendiendo las cartas a un precio de 250 CUP (pesos cubanos)”, añade.

Yordanka León señala que “la restricción de movimiento solo ha traído más corrupción y sobornos”. También asegura haber visto a muchos “que pagaron y ni cola hicieron para la carta que autoriza a pasar por el punto de control”.

Carta de autorizo para libre circulación (Foto: Cortesía del autor)

A mediados de 2020, durante el primer cierre del tránsito interprovincial, la capital cortó el paso incluso a los distribuidores agrícolas encargados de transportar alimentos a los mercados de la provincia. La situación obligó a las autoridades a hacer un llamado a los productores a continuar abasteciendo a la ciudad, ante el temor creciente de estos a recibir sanciones por temas de licencias y permisos.

En esta ocasión, desde que se reactivará la restricción de movimiento interprovincial, las autorizaciones y cartas para trasladarse de una provincia a otra son entregadas por funcionarios y dirigentes del Poder popular y la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).

“Nos pidieron 200 CUP en el Punto de Control para poder pasar. No teníamos carta y cuando hablamos con el oficial de guardia nos dijo que subiéramos a la cabina donde no hay cámaras y dejáramos el dinero en el baño. No accedimos al chantaje y regresamos”, relata a este diario Idel Gómez, quien intentó pasar de Artemisa a La Habana en su moto particular para resolver cuestiones personales.

“Al final la restricción no existe para los que tengan dinero, así no se frenará nunca la pandemia”, sentenció.

Una experiencia similar tuvo Hirán González, un trabajador por cuenta propia que toma “vías alternativas que no son vigiladas” para pasar diariamente de Mayabeque hacia la capital.

“Los que viven en Mayabeque y tienen negocios particulares en La Habana deben sobornar a los policías de los puntos de control para poder pasar. Todo el mundo no tiene dinero para pagar los sobornos. La vida está muy cara y el dinero no alcanza. Otras vías y caminos que evitan los Puntos de control son usadas para pasar de una provincia a otra”, explicó el hombre.

Después del retroceso a la fase 1 en La Habana por el rebrote, el Consejo de Defensa Provincial ha “rescatado” varias de las medidas que se implementaron hace algunos meses, entre ellas, la reubicación de puntos de venta de productos para evitar aglomeraciones de personas, la reducción de la movilidad desde otras provincias y las restricciones a las actividades públicas.

Se trata de un paquete de 50 medidas aprobadas por el gobierno de la capital para “frenar la propagación de la enfermedad”, entre las que también se incluyen el cierre al público de playas, bares y discotecas.

Tomado De CUBANET

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