Quedarse o partir: Dos cubanos en La Palma cuentan cómo ha impactado sus vidas la erupción del volcán

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‘He pensado en mudarme de la isla’, dice a DIARIO DE CUBA la cubana Roxanne Castillo, residente en La Palma desde hace tres años.

Volcán Cumbre Vieja. La Palma, Islas Canarias, España. DDC TV

Desde el pasado 19 de septiembre, España está en vilo por la entrada en erupción del volcán ubicado en la isla de La Palma, en el archipiélago de las Canarias. Desde entonces, la lava ha destruido cientos de edificaciones y varios kilómetros de carretera, y ha forzado la evacuación de miles de vecinos.

Cuba y Canarias han mantenido lazos comerciales y afectivos desde hace más de un siglo. Canarias es una de las regiones españolas con mayor volumen de residentes cubanos.

La mezcla cultural es tan grande que, en La Palma, conocida como «La isla bonita«, se celebra anualmente el Carnaval de los Indianos, fecha que llena las calles de hombres vestidos con guayaberas, pantalones blancos o trajes de lino y mujeres con vestidos de época, igualmente blancos, y sombrillas con encajes. En la Plaza de España suenan los compases de «La negra Tomasa» y productos como el ron y el tabaco no pueden faltar.

Esta celebración recuerda a emigrantes retornados de Cuba, a finales del siglo XIX, presumiendo de una riqueza que no tenían.

Ahora, muchos cubanos en La Palma también se ven afectados por el volcán. Uno de ellos es Juan Calero Rodríguez, quien lleva más de 30 años en la isla. 

«Me siento tan canario como cubano, vivo con mi familia canaria en la isla (…) yo vivo al norte de la isla, así que estoy lejos del volcán.  A veces caen cenizas y se siente algún estremecimiento o explosión», cuenta Calero, quien asegura que la erupción del volcán no ha provocado grandes cambios en su vida. 

El caso de la cubana Roxanne Castillo, residente en La Palma desde hace tres años y madre de un bebé de 16 meses, es diferente. «Esta situación ha afectado bastante mi vida. Tenemos una pastelería que vende a bares y restaurantes. Si ellos no pueden vender, nuestro negocio se afecta», dice Roxanne, quien reconoce haber pensado en mudarse de la isla «porque no sabemos cuál va a ser el futuro económico aquí».

En cuanto al turismo ambos cubanos opinan que la isla no debería cerrar sus puertas. «Lo que debería garantizar el Gobierno es que los turistas estén lejos del volcán, pero queda mucha isla», dice Castillo.

Calero asegura que «el Gobierno se está portando muy bien, está todo muy organizado y los científicos están haciendo su trabajo. Además, hay un gran movimiento fuera y dentro de la isla de recogida de dinero y cosas que se puedan necesitar».

Mientras los palmeros sufren la tragedia, crece el turismo volcánico en la zona y el «boom» de las redes sociales, hasta el punto de que en muchas carreteras hay colas y atascos debido a la presencia de muchos turistas que quieren acercarse a la lava, lo que dificulta las labores de seguridad y evacuación.

La erupción provocó una nube de ceniza de 4.500 metros de altura y ha arrojado al aire toneladas de dióxido de azufre.

El Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) estima que la erupción podría durar entre 24 y 84 días. Raúl Pérez, del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), dijo que mientras continúe la erupción, seguirá empujando lentamente el flujo de lava.

«Hay muchos agricultores que han perdido sus casas y sus fincas, su medio de vida, lo han perdido todo», reconoce el presidente de Aspa, Miguel Martín, que incluso mira al futuro con preocupación si se daña la red de riego. Los municipios de El Paso y Los Llanos de Aridane han sido los más castigados por el volcán, reporta EP.

La última erupción del volcán Cumbre Vieja fue en 1971 y duró poco más de tres semanas.

Aunque la actividad sísmica ahora es baja, el volcán sigue arrojando lava y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha advertido que vendrán «días muy largos». El Gobierno nacional ha prometido ayuda a quienes han perdido sus hogares, y las autoridades locales está comprando viviendas vacías como parte de un plan de reasentamiento.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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