¿Qué pasó en México con los médicos cubanos?

¿Hubo violaciones de las normas legales de México en la exportación de médicos cubanos a ese país en 2020? DIARIO DE CUBA ofrece una cronología de los hechos.

Uno de los médicos cubanos enviado a México. EFE

Después que legisladores cubanoamericanos pidieran esta semana al Gobierno federal que investigue las presuntas violaciones por parte de México del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (T-MEC, por su siglas en inglés) debido a la contratación en 2020 de personal médico de Cubasaltan interrogantes en torno a las características de esa «misión médica» de La Habana en el país vecino.

¿Qué características tuvo el acuerdo entre La Habana y Ciudad de México? ¿Hubo violaciones de las normas de contratación de profesionales que rigen en ese país? ¿Es posible que se hayan violado las disposiciones que en torno a los derechos humanos tiene el T-MEC, como afirman los legisladores?

DIARIO DE CUBA, que siguió de cerca este acuerdo de exportación de mano de obra cubana, evoca lo ocurrido en esos días.

Secretismo y opacidad

Lo primero que saltó a la vista tras el anuncio de la llegada a México de médicos cubanos para enfrentar los estragos de la pandemia del Covid-19 fue el secretismo con que los profesionales viajaron a ese país.

A pesar de que en abril de 2020 la Cancillería de México informó del arribo de diez expertos cubanos para evaluar la pandemia del Covid-19, pero sin prestar «servicios médicos a la población», al mes siguiente la Secretaría de Turismo de Ciudad de México confirmó a la agencia EFE que al menos 590 médicos cubanos trabajaban ya en México.

El arribo de ese contingente no fue mencionado por los medios mexicanos ni por los funcionarios cubanos, mientras que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) evitó informar del número exacto de médicos llegado al país.

Tampoco los medios oficiales cubanos, que ofrecieron pormenores diarios de la brigada que trabajó en Italia, y reportaron cada grupo exportado como un logro del sistema sanitario de la Isla, se hicieron eco de este traslado de personal.

A la altura de junio, DIARIO DE CUBA reportó que una doctora cubana integrante de la brigada había escapado de la «misión» y se encontraba en paradero desconocido. Según la misma fuente, desde que los sanitarios arribaron a México hasta esa fecha se habrían producido alrededor de 15 fugas, aunque en ninguno de esos casos hubo trascendidos oficiales. 

No obstante, esta redacción confirmó también que los cientos de cubanos trabajaban sobre todo en Ciudad de México y su zona conurbana, donde estaba el epicentro de la enfermedad en ese país, aunque luego se supo que otro grupo de más de 100 fue desplegado en hospitales de Veracruz.

Se revela el meollo del asunto: cuánto pagó México

También en junio, DIARIO DE CUBA tuvo acceso al contrato de exportación de los sanitarios, en donde constaba que el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) y el Gobierno de la Ciudad de México pagaron 6.255.792 dólares por el trabajo de 585 médicos y enfermeros cubanos.

Como promedio, las autoridades locales pagaron a La Habana 10.693 dólares por cada uno de los profesionales, según reveló a DDC una fuente del Gobierno de la Ciudad de México.

Entre los profesionales cubanos había especialistas en Medicina General Integral (médicos de la familia), biomédicos, especialistas en medicina crítica y medicina interna, además de epidemiólogos y enfermeros. Todos ellos, profesionales que escasearon en la Isla cuando a partir de inicios de 2021 la pandemia causó el colapso del sistema de salud.

A pesar de la existencia del contrato, en entrevista con esta redacciónla secretaria de Salud de la capital mexicana, Oliva López Arellano, aseguró que el trabajo de los cubanos era «voluntario», y la suma del convenio era para cubrir el salario, así como la capacitación, especialización, asesoría e investigación conjuntas.

En cambio, la funcionaria confirmó que los profesionales no tenían libertad de movimiento, y lo achacó a las restricciones derivadas de la pandemia.

«Nosotros tenemos una coordinación con la jefa de la brigada, con las personas que son responsables. [Los médicos] están básicamente concentrados en su tarea y, dada la exposición importante de riesgo que tienen, van a sus espacios de trabajo y regresan al descanso. No tienen, digamos, margen de maniobra, como cualquier médico o médica, enfermero o enfermera que está ahorita atendiendo la pandemia. Toda la gente está así porque el riesgo de contagio es importante», afirmó.

En julio, cuando Ciudad de México dio por finalizada la «misión» y los primeros cubanos regresaron a la Isla, López Arellano confirmó que el Gobierno local había pagado por su trabajo 135 millones de pesos mexicanos (más de 6.000.000 de dólares).

La realidad de la mano de obra exportada

Sin embargo, DIARIO DE CUBA supo que, de los aproximadamente 10.700 dólares que pagaba como promedio el Gobierno mexicano por cada uno de los 585 médicos y enfermeros cubanos, La Habana solo les dio 660 dólares para tres meses (220 dólares por mes). A los profesionales cubanos se les dijo que los 220 dólares que recibían eran «para comida».

Las fuentes de DIARIO DE CUBA dijeron que los cubanos fueron llevados bajo vigilancia a Tepito, un barrio con un alto índice delictivo conocido por su violencia, pero también por sus calles llenas de «tianguis» (mercadillos) donde se pueden adquirir todo tipo de artículos a bajo precio.

Para confirmar el esquema de explotación, informes de transparencia y de dependencias migratorias obtenidos por la plataforma binacional LatinUs a la altura de septiembre de 2020 indicaron que los profesionales de la Isla trabajaron sin la documentación migratoria requerida.

Según la investigación, el Instituto Nacional de Migración (INM) mexicano no generó permisos ni resguardos que dieran cuenta de la estancia legal de los profesionales de la salud.

«De la revisión hecha a las bases de datos de trámites de regulación migratoria, de las que se obtiene información de las personas que obtuvieron una tarjeta de residencia (temporal, temporal estudiante o permanente) con los cuales acreditan una estancia regular y documentada en el territorio nacional, no se encontraron datos de nacionales cubanos que en mayo de este año hayan obtenido alguno de los citados documentos y que en el llenado de los formatos hayan indicado pertenecer al sector salud y servicios asistenciales», precisó Fernando Alí Urbina, director de Planeación y Promoción Migratoria.

El personal cubano tampoco ingresó a México como visitante ni llenó una forma migratoria múltiple como lo hace un turista, de acuerdo con las respuestas del Instituto Nacional de Migración a las solicitudes de transparencia de la plataforma.

La Dirección de Aeropuertos y Puertos Marítimos y la Dirección de Control y Verificación Migratoria fueron incapaces de identificar con qué papeles entraron esos cubanos a México para trabajar en hospitales públicos entre mayo y julio.

Aunque el INM apeló al artículo 85 de la Ley de Migración, según el cual, a los funcionarios de gobiernos extranjeros en comisión oficial se les darán las facilidades necesarias para internarse en el país, la entidad debió de cumplir con el registro migratorio. El artículo 20 de la Ley de Migración obliga al Instituto a vigilar la salida y entrada de personas al territorio nacional y revisar su documentación.

La Coordinación de Programación y Presupuesto del INSABI tampoco pudo mostrar una copia del convenio firmado con el Gobierno de Cuba, ni de las facturas, recibos o comprobantes relacionados con este acuerdo.

La Secretaría de Administración y Finanzas aseguró que no tenía documentos relacionados con la contingencia provocada por el Covid-19 y que, por lo tanto, no contaba con facturas ni pagos realizados al Gobierno cubano.

Un año después, en septiembre de 2021, una investigación hecha pública en México reveló que el Gobierno de ese país y La Habana orquestaron un fraude al presupuesto de Salud de 10.824.189 euros (255.873.177 pesos mexicanos) por la contratación de 585 médicos de la Isla en 2020.

Esa pesquisa reveló, además, que los profesionales habrían ejercido sin títulos académicos en ese país.

De acuerdo con un informe presentado por Julen Rementería, senador mexicano que milita en el Partido Acción Nacional (PAN), la Administración de Andrés Manuel López Obrador usó recursos públicos para pagar por los servicios de la brigada.

Según el informe, que cita varios documentos oficiales, incluyendo páginas del contrato entre Ciudad de México y La Habana, el 21 de abril del 2020 el Instituto de Salud y Bienestar (INSABI) local «a través de un ‘convenio de colaboración’, transfirió 135.875.081.52 millones de pesos al Gobierno de Ciudad de México para ‘ayudarle’ en la crisis del Covid».

Los autores del informe pidieron al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que les ofreciera el monto cobrado por los médicos cubanos en salarios, así como copias de sus títulos profesionales, acreditación de su profesión en México, los criterios de compatibilidad con la profesión en el país y las unidades médicas a las que fueron enviados. 

«El IMSS nos contestó ‘que no tienen competencia para entregarnos dicha información’. Esto quiere decir que el IMSS aceptó como ‘médicos’ a personas extranjeras sin corroborar que estuvieran titulados y los puso a atender pacientes de Covid en plena pandemia», subrayó el informe.

Una solicitud semejante hicieron los investigadores al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y «la respuesta fue que ‘buscaron de manera exhaustiva la información pero NO la encontraron’. Es decir, pusieron a personas extranjeras sin profesión para atender pacientes Covid, sin corroborar que estuvieran titulados».

Según la investigación, tampoco la Secretaría de Salud federal pudo explicar cómo comprobó la capacidad profesional de los trabajadores sanitarios, y la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) indicó que «ellos tampoco tienen información alguna».

Finalmente, «también le preguntamos a quien los contrató y les pagó, que es el Gobierno de la Ciudad de México, este nos respondió: ‘Que no cuenta con la documentación que acredite a esas 585 personas como médicos, porque esa NO es responsabilidad de ellos, sino del Ministerio de Salud de Cuba'».

«Y ahí es donde contradicen, porque en ambos convenios bianuales, la propia Secretaría de Salud de la Ciudad de México se dice RESPONSABLE de tramitar el permiso para que estas personas puedan ejercer como profesionales de salud», subrayó Rementeria.

Los autores de la pesquisa subrayaron que según la investigación, los 585 cubanos que estuvieron trabajando en México costaron al presupuesto del Estado 437.390 pesos mexicanos (19.700 dólares) cada uno «mientras un médico mexicano TITULADO en nuestro país gana en el IMSS 17.000 pesos mensuales (765 dólares) y los tienen sin herramientas para trabajar».

El documento precisó que la transferencia por la suma total se hizo «a las cuentas oficiales del régimen, no a los supuestos médicos», y se hizo en euros.

El Gobierno de México negó el presunto fraude. Pero a fines de 2021 la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado de México presentó ante esa instancia un punto de acuerdo para constituir una comisión especial para la investigación de los contratos de los sanitarios cubanos.

En ese momento, Rementería acusó al presidente Andrés Manuel López Obrador; a Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la capital mexicana; y a Miguel Díaz-Canel, de orquestar un fraude de 255.873.177 pesos al presupuesto de salud al contratar a 585 «falsos médicos cubanos» para tratar pacientes mexicanos de Covid-19.

El legislador denunció que el dinero pagado por la brigada médica fue a parar «a la dictadura cubana», puesto que la transferencia del pago de sus salarios se hizo a las cuentas oficiales del régimen, no a los supuestos médicos. «Y cobraron hasta en EUROS», apuntó.

«Queremos los expedientes de los pacientes que trataron estos falsos médicos. Queremos saber cuántos mexicanos murieron por culpa de este fraude. Queremos que se indemnice a los familiares de las víctimas de este fraude. Queremos que los responsables respondan ante la ley», exigió el legislador en un mensaje en sus redes sociales.

La realidad de las brigadas médicas cubanas

Al cierre de 2021, las autoridades cubanas reconocieron que los servicios de salud humana y de atención generaron al Gobierno 3.997.948,3 de los 6.879.664,9 millones de pesos ingresados en 2020 por el concepto de servicios. La Salud fue exactamente el 58,1% de la exportación de servicios el pasado año, según el Anuario Estadístico publicado por la oficialista Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

Según la presidenta de la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos, S.A., esa empresa «desea seguir contribuyendo no solo con el desarrollo de la economía nacional con su amplia red de ventas, que incluye a 150 empresas en más de 50 países, sino también con el acceso y cobertura de los servicios de salud a nivel internacional», informó la página oficial del Ministerio de Salud Pública (MINSAP). 

Por su parte, el viceministro de Salud, Luis Fernando Navarro, dijo que en 2021 la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos, S.A. (CSMC) cumplió con el plan de ingresos a nivel nacional, sin revelar la cifra exacta.

Además de tener que entregar como mínimo las tres cuartas partes de sus salarios, los profesionales de la salud cubanos enviados a misiones en el exterior son sometidos a una fuerte vigilancia y restricción de sus libertades fundamentales.

Estas condiciones han sido denunciadas por organizaciones defensoras de derechos humanos y la ONU ha advertido que podrían constituir formas de «trabajo forzoso» y «esclavitud moderna».

TOMADO DE DIARIODECUBA

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