Qué es una invasión y qué no, según la prensa oficial cubana

El régimen cubano parece haber dado a la prensa que controla órdenes similares a las que dio Rusia a la suya.

Bombardeo de Rusia a Jarkov TÉLAM

El desembarco por Playa Girón de un grupo de 1.400 cubanos que pretendían restaurar la democracia en el país —lo mismo que decía querer Fidel Castro cuando asaltó el Cuartel Moncada y cuando regresó a Cuba en el yate Granma— fue una invasión. Sobre todo, fue una invasión de EEUU, según el régimen cubano. Sin embargo, lo que sucede ahora en Ucrania es todo menos una acción militar de ese tipo en el discurso de La Habana.

Durante décadas, a los cubanos nos enseñaron en las escuelas que aquellos compatriotas de la expedición de Playa Girón eran mercenarios y que la invasión era obra de EEUU. De hecho, la derrota no fue sobre aquellas tropas de exiliados que enfrentaron a 32.000 soldados «revolucionarios», según las cifras oficiales, sino sobre el imperialismo yanqui: «la primera derrota del imperialismo yanqui en América».

La palabra imperialismo en Cuba está asociada a Estados Unidos. Ni la extinta Unión Soviética —que invadió Afganistán antes de que lo hiciera Estados Unidos— ni Rusia han sido naciones imperialistas a los ojos de La Habana. 

En cuanto a lo que sucede hoy en Ucrania, aunque las fuerzas rusas han penetrado en el territorio de ese país y han realizado bombardeos durante varios días, lo que está haciendo Moscú, de acuerdo con la posición oficial cubana, es defenderse. En las notas que ha dedicado al asunto, la prensa estatal de la Isla se ha cuidado de usar los términos «invasión» y «guerra».

El 2 de marzo, en una nota sobre los pocos países que han rechazado las sanciones a Moscú por invadir UcraniaGranma dijo que Rusia decidió intervenir para preservar la «seguridad de sus fronteras ante la expansión de la Organización del Atlántico Norte (OTAN)». Luego habló de «misión militar» y de conflicto, pero nunca de invasión.

El día 26 de febrero, el propio órgano oficial del Partido Comunista de Cuba había criticado que Occidente se alineara contra Rusia. Dijo que Moscú avanzaba «en la desmilitarización de Ucrania» con una «operación militar especial». 

Citando al ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, sostuvo que el objetivo de la «operación» era la desmilitarización y la desnazificación del territorio ucraniano. Destalibanizar, como podría describirse la «operación» de EEUU en Irak y Afganistán, clasificaba como invasión en los medios cubanos y en toda la prensa mundial.

Pero en Ucrania, se está desnazificando y, como al pensar en la palabra «nazi» nos vienen a la cabeza Hittler, los campos de concentración y el exterminio de los judíos, desnazificar tiene que ser un propósito noble que justifica una «operación militar especial», o al menos eso pretende hacerle creer el Gobierno ruso al mundo y la prensa oficial cubana al pueblo de la Isla.

No deja de resultar llamativo que justo el 26 de febrero, fecha en que se publicó la citada nota de GranmaInfobae y varios medios de prensa informaran sobre la prohibición de los términos «invasión», «ofensiva» y «declaración de guerra» en los medios rusos.

El organismo de control de las comunicaciones de Rusia, Roskomnadzor, ordenó a los medios que suprimieran de sus contenidos cualquier referencia a civiles muertos en el conflicto en Ucrania, además de vetar los mencionados términos.

«Destacamos que solamente las fuentes oficiales rusas disponen de información actual y fiable», indicó el regulador Roskomnadzor en un comunicado.

Esta directiva fue enviada a una serie de medios, la mayoría críticos del Gobierno de Rusia, como el diario Novaya Gazeta, la cadena online Dojd o el portal Mediazona, que fueron catalogados en su país como «agentes extranjeros».

Según el órgano regulador, estos medios eran culpables de difundir informaciones falsas de que «las fuerzas armadas rusas están disparando contra las ciudades ucranianas«. Roskomnadzor les reprochó contenidos en los que describían la operación rusa como «ofensiva, invasión o declaración de guerra».

El órgano regulador advirtió que, en caso de que se negaran a quitar los contenidos, el acceso a estos medios sería «restringido«.

El régimen cubano parece haber dado órdenes similares a la prensa que controla. Los medios oficiales cubanos evitan hablar de bajas de civiles en Ucrania, ni dar cifras de muertos, entre los que se incluyen niños.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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