‘Pudo ser peor’, denuncia la esposa del balsero baleado por guardafronteras en Playa Baracoa

‘La herida es profunda. Si le cogen un ojo se lo hubieran sacado’, afirma la cubana Lisaida Mochey Delgado.

La herida causada por bala de goma a Yunier Gutiérrez Cervantes. LISAIDA MOCHEY / FACEBOOK

Yunier Gutiérrez Cervantes, el cubano que fue herido con balas de goma por los guardafronteras después que saliera junto a otras personas en una embarcación desde Playa Baracoa para intentar llegar a EEUU, tiene una lesión en la frente causada por el disparo «que pudo ser peor», denunció su esposa, Lisaida Mochey Delgado.

En declaraciones a DIARIO DE CUBA, la mujer, quien reside en ese poblado costero de la provincia Artemisa, refirió los sucesos que concluyeron en que la embarcación en que viajaba Gutiérrez Cervantes se viera obligada a regresar a tierra.

«Los guardacostas esperaron que estuvieran lejos y empezaron a golpear el barco con la lancha, y ellos tratando de separarla. Gritándoles ofensas, que ‘si no se paran les voy a hundir esa mierda’. En eso, uno de los guardacostas le apuntó y disparó. A otro lo enlazaron con una soga y por poco lo tiran al agua; lo pegaron al escape del barco y le causaron quemaduras en una mano», denunció.

El segundo lesionado se llama Yoan, afirmó Mochey Delgado. Todos los tripulantes del barco están en sus casas ya, con multas de 3.000 pesos cada uno y una carta de advertencia impuesta por la Policía.

Sobre la herida de su esposo, la denunciante dijo que le dieron dos puntos de sutura. «La herida es profunda. Si le cogen un ojo se lo hubieran sacado. Le mandaron antibiótico, que tampoco se lo dieron, así que estamos resolviendo con los que teníamos aquí en la casa, y a ponerse fomentos», precisó.

«Hacemos esta denuncia porque ese daño pudo haber sido peor. En vez de ser en la frente pudo haber sido en el ojo y nadie va a pagar eso. Siempre se justifican con que fue una bala perdida. Es mi esposo, padre de tres hijos pequeños, y nunca hubo agresión de su parte, todo fue de allá para acá. Él solo quería buscar un mejor futuro», abundó.

A pesar de todo, confesó, no piensan denunciar a los guardafronteras que cometieron la agresión, «no vaya a ser que aparezcan otras cosas», dijo Mochey Delgado, en referencia a las represalias que pudieran enfrentar.

Asimismo, indicó que las lanchas guardafronteras siguen patrullando la zona para evitar otras salidas de migrantes rumbo norte como las del último fin de semana, cuando numerosos pobladores de Playa Baracoa vitorearon desde el malecón local a quienes se embarcaron, poco antes de que un operativo policial tomara el área para dispersarlos.

De acuerdo con una vecina de la localidad que habló para esta redacción, «los barcos salen siempre a las 5:00AM» para evitar a los guardafronteras, y este tipo de salidas es muy frecuente. «Este es el ‘puerto de los ferris’ que salen todos los días para pasar el fin de año en EEUU», bromeó.

«Ya la gente de Baracoa solo habla de eso, de irse. Yo creo que solo se van a quedar los viejos», agregó.

Este fin de semana un grupo de cubanos que se encontraban en Cayo Hueso grabó la llegada de una embarcación con nueve balseros que había salido en la tarde del 25 de diciembre de Playa Baracoa y llegó a territorio estadounidense al día siguiente. Entre los migrantes había una niña de diez años de edad.

Mientras varios de los balseros logran iniciar el proceso de legalización de su estatus migratorio en EEUU, las autoridades de ese país deportan cada semana a algunos de ellos, como fue el caso de 39 enviados a la Isla esta semana.

Con ese grupo, según el diario oficial Granma, suman 1.019 las personas devueltas por las autoridades de EEUU en lo que va de año, mientras los Gobiernos de México, Bahamas, Islas Caimán y Rusia también han deportado cubanos durante 2021.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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