¿Por qué está destrozado el equipamiento militar de Sudáfrica tras años de contrato de técnicos de Cuba?

La Operación Thusano, que ha reportado casi 100 millones de dólares a las FAR, ¿tiene beneficios para el país africano?

Asesores cubanos dirigen un entrenamiento de militares de Sudáfrica. DEFENCE WEB

«El equipo de misión principal de las Fuerzas Armadas de Sudáfrica (SANDF, por sus siglas en ingles) está en una situación lamentable: roto, fuera de servicio o pudriéndose. Este es un estado de cosas vergonzoso, que nos expone a estar mal preparados en tierra, aire y mar», aseguró el político Kobus Marais, representante del partido opositor Alianza Democrática.

En un artículo de opinión aparecido en el medio Daily Maverick, Marais calificó la situación de la fuerza de defensa nacional como el de «un tigre desdentado incapaz de cumplir con su mandato constitucional central», justo cuando al país enfrenta el incremento del extremismo y las milicias yihadistas en sus fronteras.

En su análisis, el político echa mano a la abundante documentación puesta a disposición del Parlamento sudafricano desde que en 2021 se destapara el escándalo por la compra del fármaco Heberon Alpha R2 B a La Habana, y que acabó en la puesta en evidencia de una operación fraudulenta que repercutió en pérdidas millonarias para ese país.

Pero ahora la evidencia apunta a poner en entredicho la denominada Operación Thusano, que cubre diferentes acuerdos entre los ejércitos de Cuba y Sudáfrica, y que le habría reportado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de la Isla en una década 1.400 millones de rands, el equivalente a 90.048.258 dólares.

De acuerdo con Marais, pese a que ese acuerdo vendría a garantizar, con la contratación de técnicos de la Isla, la puesta al día de buena parte del equipamiento militar local, si Sudáfrica se encontrara bajo ataque militar hoy «es difícil saber si la SANDF estaría en condiciones de repeler cualquier amenaza de manera efectiva, considerando sus vulnerabilidades bien documentadas y el rápido deterioro de la preparación para la defensa».

El político opositor cuestiona que Pretoria haya erogado sumas millonarias a La Habana para presuntamente no tener beneficios. La presencia durante diez años de técnicos cubanos en el país «debe terminar de inmediato», exige. «Sudáfrica no puede afrontar la obligación de otros 1.200 millones de rand pagaderos a Cuba en virtud de los contratos hasta finales de 2024».

«Parece que si bien la SANDF no pudo encontrar el dinero para los gastos esenciales, sus líderes hallaron y aseguraron fácilmente el dinero para pagar a los cubanos. Se abusó de los contribuyentes sudafricanos para asegurar que Cuba prospere. Aparentemente, la lealtad de los líderes de Sudáfrica está con Cuba antes que con el país. Mientras se vierte dinero en Cuba, nuestros propios hijos se mueren de hambre y reinan el desempleo y la desesperanza», advierte.

Según subraya, los problemas económicos de Sudáfrica ponen en peligro el proyecto de gasto en defensa del 2% del PIB, de ahí que la asignación presupuestaria para 2022/23, de apenas el 0,67% del PIB, dejará intactos los problemas de fondo.

Marais detalló el equipamiento militar operativo durante el primer trimestre de 2022: una de tres fragatas; ninguno de los tres submarinos; ninguno de los 26 aviones de combate Gripen; tres de 24 aviones Hawk utilizados para entrenar pilotos de combate; ninguno de los cuatro helicópteros marítimos Lynx; y tres de 30 helicópteros Agusta.

Del resto del equipo de misión de las SANDF existentes, solo pueden repararse dos de los 35 aviones PC-7 Pilatus utilizados para entrenar a los pilotos locales; cuatro de 11 helicópteros de ataque estratégicos Rooivalk; 17 de los 39 helicópteros Oryx estratégicos; uno de los seis aviones de carga C-130; entre otros.

«La preservación y el almacenamiento de vehículos y equipos de misión principal para su empleo inmediato y rápido se han descuidado y comprometido a lo largo de los años. Esto se debe a que el mantenimiento y las reparaciones de los 60 a 70 almacenes climatizados del Ejército se han reducido y no se han renovado», precisa.

«Si se gestionan adecuadamente, estos almacenes garantizan que los vehículos militares, el equipo, la electrónica y las municiones se mantengan libres de polvo, óxido y corrosión, listos para un uso rápido. (…) Parece que no se ha hecho ningún esfuerzo por encontrar un sistema de mantenimiento de reemplazo capaz de regular la humedad, la temperatura y el polvo en las instalaciones de almacenamiento», afirma.

Entre las muy concretas sugerencias hechas por Marais en su análisis están «terminar el Proyecto Thusano de inmediato y emplear la industria de defensa sudafricana para mejorar el mantenimiento de los equipos críticos», así como realizar inversiones concretas que eleven la operatividad de la fuerza militar. 

Para finalizar, advierte: «Las consecuencias de la inacción podrían ser de gran alcance, especialmente ahora que la región enfrenta una amenaza creciente de elementos extremistas que operan en la región de Cabo Delgado en Mozambique».

TOMADO DE DIARIODECUBA

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