‘¡Pongan la corriente, pinga!’: universitarios cubanos protestan en una beca de Camagüey

Estudiantes que viven en pésimas condiciones se manifiestan contra los apagones y la falta de agua a ritmo de conga, golpes de metales y un coro multitudinario.

Protesta de estudiantes universitarios en Camagüey DDC TV

Jóvenes cubanos becados, estudiantes de la Universidad de Camagüey, protestaron el martes en la noche por las pésimas condiciones en que viven, agudizadas por los apagones y la falta de agua.

A ritmo de conga, golpes de metales y un coro multitudinario de «¡ponme la corriente, pinga!», los estudiantes trasladaron su malestar y, al parecer, lograron, por el momento, que las autoridades les restablecieran esos servicios, según se deduce de informaciones oficiales posteriores.

La revista Alma Mater informó sobre la protesta en una publicación en sus redes sociales, en la que precisó que «la concentración se realizó en la sede Agramonte (campus central) cerca de las 7:00PM de este martes».

Según un colaborador del medio en el centro universitario, la manifestación «se produjo con la finalidad de realizar reclamos ante problemáticas en la infraestructura y condiciones desfavorables en la residencia estudiantil.»  

«Los motivos están relacionados con reiteradas afectaciones al servicio eléctrico y la falta de agua. Al momento del hecho, los estudiantes llevaban un tiempo sin corriente en la instalación. ¡Se conoce que el Consejo de Dirección mantiene el diálogo con los estudiantes! La Universidad está en calma», concluyó Alma Mater.

El periodista José Raúl Gallego apuntó en Facebook que los estudiantes en la Universidad de Camagüey, como en la mayoría de las becas cubanas, viven en condiciones deplorables: salideros, mala iluminación, falta de transporte, colchones y literas en muy mal estado, unas pocas horas de agua al día, alimentación pésima. Así tienen que asumir elevadas cargas de estudios, ejercicios físicos y trabajo y participación en actividades políticas y extra docentes.

A la catarsis estudiantil del martes en la noche le han precedido denuncias en redes sociales sobre la situación.

«Así no hay quien viva y estudie en una universidad. Esto es lo que he almorzado en tres días seguidos», denunció el lunes el usuario identificado en Twitter como Rubielito Suárez.

Suárez compartió imágenes de la bandeja de la comida de tres días consecutivos: arroz blanco, un potaje muy decadente, una minucia de fufú de plátano y un trozo de melón pálido como agregado en uno de los días.

Para rematar, denunció que también les faltaba la corriente. «Después de comerse eso y llenarse con agua tampoco podemos dormir para olvidarse del hambre. Ya no aguanto más«, dijo Suárez.

Otro estudiante contestó a Suárez: «En la mía estamos así desde la semana pasada», y mostró la bandeja con el arroz blanco y el potaje de chícharos que, según dijo, han tenido como almuerzo en los últimos siete días.

En otro mensaje, Rubielito Suárez señaló: «la comida siempre ha sido mala, pero uno por lo menos antes salía y podías comerte una pizza o un pan, un jugo«.

«Actualmente casi todos los quioscos que hay venden todo carísimo y casi todo lo que tienen son productos en MLC. Y un pan de 30 pesos no llena y no hay economía para dos», lamentó.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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