Policías, represores y ‘brigadas de artistas’: el despliegue del MININT para evitar más protestas

Tras las protestas desencadenadas el pasado 29 de septiembre, serían más de 30 los cubanos detenidos por su participación en estas manifestaciones.

Una brigada del MININT en Camagüey. @FRANCISCOCUBANO/TWITTER

Varios cubanos denunciaron a Radio Televisión Martí que el Ministerio del Interior (MININT) ha realizado un despliegue de agentes policiales, represores y «brigadas de artistas» en zonas donde se han desatado protestas en los últimos días para evitar que estas se repitan.

Un cubano llamado Luis Hernández, residente en Quivicán, Mayabeque, dijo al medio de prensa con sede en Estados Unidos que en su zona de residencia los agentes de la policía están visitando las casas de las personas que se han manifestado de una forma u otra contra el Gobierno.

«Se me acercó una persona y me dijo que fueron a su casa. Están en el parque de noche y, si hay alguien que está sentado ahí, se le acercan y le preguntan qué hace», contó Hernández.

El opositor Kessel Rodríguez, quien fue golpeado recientemente cuando participaba en una protesta, dijo que también en el reparto Siboney, ubicado en San Francisco de Paula, La Habana, ha observado el paso constante de patrullas policiales y efectivos de diferentes cuerpos represivos.

Mientras tanto, numerosos simpatizantes del régimen han compartido imágenes en las redes sociales de brigadas artísticas organizadas por el MININT en zonas como Pinar del Río y Camagüey.

De acuerdo con las declaraciones del opositor Egberto Escobedo, residente en Camagüey, las autoridades cubanas pretenden con estas brigadas «suavizar las tensiones y atenuar las protestas».

«No creo que sea solo para entretener porque en esos lugares donde hacen eso es donde ha habido protestas y dicen que son brigadas culturales del MININT (…) como para suavizar las cosas y tal vez un ejemplo, ahora que suenan calderos en el edificio, la música está alta y eso no se oye», agregó.

Tras las protestas desencadenadas el pasado 29 de septiembre, serían más de 30 los cubanos detenidos por su participación en estas manifestaciones populares.

Cerca de la mitad de las protestas han tenido lugar en La Habana, donde también se han concentrado la mayor parte de las 30 detenciones que han contabilizado grupos de activistas.

ONG han denunciado el uso de la violencia por parte de las fuerzas de seguridad y grupos progubernamentales y anunciado que pronto comenzarán algunos procesos penales por atestado directo para los arrestados, a los que advertían que se iba a acusar de los presuntos delitos de desórdenes públicos, desacato y resistencia.

Estas protestas, de manifestaciones a sentadas, pasando por cortes de calles y cacerolazos, son eminentemente pacíficas, muchas veces con familias enteras caminando, en grupos que pueden ir de varias decenas hasta unos pocos centenares. La principal reivindicación es la reposición de la corriente, pero también se oyen gritos de «¡Libertad!» y contra el Gobierno.

Los cortes en el suministro eléctrico son uno de los elementos más sensibles de la crisis multifacética que sufre Cuba, así como uno de los principales motivos tras las protestas contra el Gobierno del 11 de julio del año pasado, las mayores en décadas.

Según la ONG Cubalex y el colectivo Justicia 11J, tras estas protestas se han practicado más de 1.500 detenciones y se han dictado cerca de 600 sentencias, algunas de hasta 30 años de cárcel. 

TOMADO DE DIARIODECUBA

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