La vivienda es el problema social más grave de Cuba. Algunos números que aquí muestra ADN Cuba lo prueban: La Habana es acaso la ciudad más golpeada por la precarización del fondo habitacional

Un oficial de policía aseguró este 22 de septiembre al activista opositor Maykel Osorbo que en Cuba “no hay problemas con la vivienda”, aunque datos recopilados por especialistas digan lo contrario.

En un intercambio verbal que tuvieron los uniformados con Osorbo y Luis Manuel Otero Alcántara, los primeros preguntaron por qué había aglomeración de personas en el solar donde viven ambos opositores, algo que favorece la propagación del coronavirus.

Los dos contestaron lo que todos los cubanos saben: que en Cuba sí existe un grave problema de vivienda, que muchos cubanos no tienen casa ni medios para comprarlas y que el gobierno se preocupa poco —o nada— por solucionar una de las situaciones más sensibles de la realidad cubana.

La Habana Vieja, el Cerro y Centro Habana —donde viven Osorbo y Alcántara—son de los municipios de la capital cubana más afectados por el deterioro de su fondo habitacional. En estas localidades habaneras existen muchos edificios y casas con una situación arquitectónica precaria y en peligro de derrumbe.

La construcción de viviendas por cada 1000 habitantes disminuyó de 6,1 en 1989 a 3,6 en 2005. En 2006, se construyeron 111 400 nuevas unidades y la proporción subió a 9,9, ambos récords históricos. Pero esas cifras fueron infladas, pues incluyeron viviendas edificadas anteriormente que recibieron ese año una habilitación para la ocupación, así como viviendas en construcción.

Después de 2006, la construcción de viviendas bajó constantemente hasta 22 100 en 2016, mientras que la razón de unidades construidas por 1000 habitantes disminuyó de 9,9 a 1,9.

El presidente del Instituto Nacional de la Vivienda (INV) Víctor Ramírez, declaró en 2008 expresó que 1,17 millones de viviendas (30 por ciento del inventario) estaban en condición “regular” o “mala” y que el 85 por ciento de las unidades con más de tres pisos necesitaban reparaciones fundamentales, pero la falta de materiales de construcción lo impidió.

El historiador de la Ciudad, Eusebio Leal, que fielmente reconstruyó parte de la zona colonial, afirmó en un programa de televisión que 60 por ciento del inventario de vivienda se encontraba en condiciones pobres; que había un promedio de tres derrumbes diarios, y que si uno de los huracanes de 2008 hubiese azotado directamente a la ciudad, habría sido necesario declarar la ley marcial; un argumento a fin de solicitar 1000 millones de CUC para la rehabilitación de miles de viviendas en la zona colonial.

Parece ser que Otero Alcántara y Maykel Osorbo están en lo correcto, y los policías, o no saben de qué hablan o estaban obligados a “salir al paso” de los opositores de cualquier manera.

Tomado De ADNCUBA

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