Polémica en Nicaragua: Daniel Ortega participa en una ceremonia religiosa vestido de forma semejante a Fidel Castro

La OEA pide a Ortega que deje entrar a Nicaragua una misión diplomática para iniciar un diálogo sobre reformas electorales y la convocatoria de nuevos comicios.

Daniel Ortega con ropa deportiva de la marca Adidas. CCC PÉREZ DESPACHO 505

Una serie de imágenes divulgadas este miércoles en Nicaragua, en las que se observa al presidente Daniel Ortega celebrando la tradicional «Gritería», causaron polémica debido a la particular forma de hacerlo, y al atuendo del mandatario, similar a los que utilizaba el fallecido dictador cubano Fidel Castro.

Medios oficiales y afines al Gobierno de Nicaragua, informaron que Ortega y su familia celebraron  la tradicional «Gritería», en honor a la Inmaculada Concepción de María. Sin embargo, en las imágenes solamente aparece el presidente y su familia, en contraste con la multitud que caracteriza a esta tradición de 164 años de antigüedad, reporta EFE.

Según esta tradición católicalos nicaragüenses celebran la «Gritería» entremezclados, sin distinguir posiciones sociales ni colores políticos, incluso sin importar creencias religiosas, reportó EFE.

Las reacciones de los nicaragüenses en las redes sociales saltaron casi de inmediato. Mientras los detractores de Ortega criticaron la escena, los seguidores sandinistas aplaudieron.

«Lo lindo de la tradición de la Purísima y de la Gritería es que se trata de compartir, en muchos hogares nicas, hasta el hogar más humilde, comparte lo poco que tiene, es llamativo que la famiglia‘ Ortega haya privatizado esa tradición, donde todo queda entre ellos mismos”, comentó en Twitter un crítico de Ortega que se identifica como «El Pavo».

«Llama poderosamente la atención que siendo los Ortega una familia que se jacta de tener un origen ‘proletario y socialista’ no compartan con las familias de sus empleados, que deben ser muchos, la Purísima», agregó.

Los seguidores de Ortega, reservados desde que Facebook y Twitter eliminó miles de cuentas falsas sandinistas en noviembre pasado, volvieron y colgaron las fotografía, con el mensaje oficial: «Comandante Daniel Ortega y la vicepresidenta compañera Rosario Murillo, celebran junto a su familia, la tradicional ‘Gritería’, en honor a la Purísima Concepción de María».

Al estilo Castro

Otros compararon el atuendo de Ortega con el de su fallecido aliado cubano Fidel Castro, quien en sus últimos años se dejaba ver con chaquetas de la marca Adidas.

«Y ya le ponen la sudadera Adidas como pijama: Ortega reaparece en gritería familiar tras 29 días ausente desde de su reelección‘», dijo la veterana periodista y feminista Sofía Montenegro, en referencia a la vestimenta del líder sandinista, y a las elecciones de noviembre pasado, que extendieron otros cinco años su mandato iniciado en 2007.

Medios no oficialistas, como Confidencialtambién destacaron la ropa de Ortega, y su aparición casi un mes después de que celebró su «reelección« en unos comicios para los que preparó el terreno encarcelando a sus rivales y otros líderes opositores. Ortega llamó «hijos de perra del imperialismo» a los presos políticos, incluyendo a los siete opositores que habían anunciado su interés en competir por la Presidencia.

Ortega se encuentra enfrentado con una parte de la población nicaragüense desde las manifestaciones multitudinarias de 2018, que fueron reducidas con ataques armados que dejaron al menos 355 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), además de una marcada crisis sociopolítica.

La OEA pide a Ortega que deje entrar a Nicaragua una misión diplomática

La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó este miércoles una resolución para pedir al presidente nicaragüense, Daniel Ortega, que deje entrar al país centroamericano a una misión diplomática para iniciar un diálogo sobre reformas electorales y la convocatoria de nuevas elecciones.

La resolución se aprobó con el voto a favor de 25 de los 34 miembros activos de la OEA, ochos países se abstuvieron, incluidos México, Argentina, Bolivia y Honduras, mientras que Nicaragua fue la única en votar en contra.

La iniciativa insta al Gobierno de Ortega a que «con carácter urgente y como primera medida» ponga en libertad a todos los «presos políticos» y acepte una misión de «buenos oficios» de alto nivel que debe ser autorizada por el Consejo Permanente del organismo.

El mandato de la misión diplomática será llegar a un acuerdo sobre cómo lograr tres objetivos, empezando por una reforma electoral integral.

El segundo objetivo de la misión diplomática será revocar todas las leyes que restringen la participación política y limitan los derechos humanos en Nicaragua.

Y el tercero será iniciar un diálogo con todos los partidos políticos y otros actores en Nicaragua con el objetivo de celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias «tempranas» que sean libres, imparciales y transparentes, con observación internacional «creíble».

Ortega se impuso el 7 de noviembre en unas elecciones en las que no participaron sus rivales políticos porque, en los meses anteriores, las autoridades disolvieron tres partidos políticos y arrestaron a más de una treintena de dirigentes opositores, entre ellos siete aspirantes presidenciales, incluida Cristiana Chamorro.

En reacción, la Asamblea General de la OEA, el foro político más importante del organismo, aprobó una resolución en la que aseguraba que esos comicios carecieron de «legitimidad democrática» y no fueron ni libres, ni justos, ni transparentes.

Acto seguido, el Gobierno de Ortega acusó de «injerencia» a la OEA y anunció que tenía intención de salir del organismo para lo que denunció la Carta de la OEA, su documento fundacional firmado en 1948.

Según el reglamento del organismo, cualquier país que denuncia la Carta de la OEA tiene que esperar dos años para que la retirada se haga efectiva.

Incumplimiento de los compromisos de la Carta Democrática

Más allá de la misión diplomática, el otro punto clave de la resolución es que resuelve que «Nicaragua no está cumpliendo los compromisos asumidos en la Carta Democrática Interamericana«, aprobada en 2001 para fortalecer y preservar las democracias en el continente americano.

Para «restablecer» el cumplimiento de la Carta Democrática Interamericana, la resolución pide al secretario general de la OEA, Luis Almagro, que solicite «con urgencia» una reunión con el Gobierno de Ortega para que permita la entrada al país de la misión diplomática.

Almagro deberá informar a la OEA de sus gestiones a más tardar el 17 de diciembre, según establece la resolución.

La Carta Democrática es un instrumento jurídico que, en sus artículos 20 y 21, contempla trámites diplomáticos contra un Estado miembro donde haya «una alteración del orden constitucional» y, de fracasar esas gestiones, allana el proceso para su suspensión, con lo que dejaría de participar en los programas del organismo.

Para aprobar la suspensión, la mayor forma de sanción que tiene la OEA, son necesarios 24 votos, es decir, dos tercios de los 34 países que son miembros activos del organismo.

En sus 70 años de historia, la OEA solo ha suspendido a dos Estados: Cuba y Honduras.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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