¿Podrá salir Cuba de la recesión económica en 2021?

DIARIO DE CUBA recoge los pronósticos de varios expertos sobre lo que será la economía cubana en 2021.

Hoteles en construcción en Cuba. DIARIO DE CUBA

Durante su intervención en el VI periodo de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular el ministro de Economía cubano, Alejandro Gil, afirmó que tras dos años de recesión marcada por la caída del PIB de -0,2% en 2019 y -11% en 2020 se calcula que en 2021 cambiará el ciclo y la economía experimentará un crecimiento que podrá situarse entre un 6% y un 7%.

Para el economista y presidente de la Unión Liberal Cubana, Elías Amor, las previsiones del funcionario son «optimistas», pues apuntan a «un posible efecto ‘rebote’ tras la superación de la pandemia de Covid-19».

En cualquier caso, Amor indica que «si la economía creciera ese 6% o 7% en 2021, en realidad no alcanzaría el nivel perdido desde 2019, quedándose a la mitad de la cifra de 2020″.

Turismo

La recuperación del Turismo, uno de los sectores más importantes de la economía cubana, es una incógnita actualmente. Para los especialistas de la Organización Mundial del Turismo (OMT) el comienzo de la recuperación del sector a nivel mundial no llegará hasta el tercer trimestre de 2021.

Además, las pérdidas causadas por la pandemia para la industria del ocio y los viajes multiplican por ocho a las registradas durante la crisis económica y financiera mundial de 2009.

Actualmente la organización recalca que «la demanda de viajes sigue en gran medida reprimida por la constante incertidumbre sobre la pandemia y la falta de confianza». A esto debe sumarse que Cuba, pese a no tener las peores cifras de la región en cuanto a contagios, no ha iniciado la campaña de vacunación ni parece que lo tenga previsto en los próximos meses.

Los investigadores de la OMT insisten en que habrá “un repunte del turismo internacional en 2021, especialmente en el tercer trimestre”, no obstante «en torno al 20% de los expertos sugieren que el repunte no llegaría hasta 2022».

Mientras, el Gobierno cubano mantiene amplias inversiones en dicho sector, principalmente en la construcción de hoteles. Al respecto el economista Omar Everleny Pérez afirmó en entrevista con El Estornudo que «dadas las tendencias, y los diferentes estudios recientes de la OMT, que indican un retroceso en el número de viajeros internacionales para los próximos años, debería paralizarse la construcción de más hoteles, al menos en la capital. Esos recursos se están congelando ahí, y hay otras necesidades en el país y en la capital, como el estado pésimo de la vivienda en amplias zonas».

Emilio Morales, CEO de la empresa consultora The Havana Consulting Group afirmó a DIARIO DE CUBA que «en el período 2017-2019 se construyeron 57 nuevos hoteles, los cuales se incorporaron a la estructura hotelera del país manejada en su mayoría por las Fuerzas Armadas a un costo de 2.378 millones de dólares».

«Este año 2020 el país ha estado cerrado al turismo por casi ocho meses, se espera que para el cierre de año hayan visitado la Isla 1.024.168 turistas, lo cual representa un declive del 76% en comparación con los 4.275.057 turistas que viajaron al país en el 2019. Bajo esta realidad, se estima que el país tendrá una pérdida de 1.842 millones de dólares en ingresos por concepto de turismo internacional en 2020, una reducción del 69,7% respecto a 2019″, agregó Morales.

Remesas

Otra de las fuentes de ingresos más importantes de la economía cubana sigue siendo, más en este momento de crisis, las remesas enviadas por los cubanos residentes en el extranjero.

A finales de año, con el incremento de las sanciones impulsadas por Estados Unidos y el cierre de Western Union (WU) en la Isla muchos pensaron que este renglón se vería afectado, pero Morales no duda de que sean «como el agua» y se «escurran por todas partes».

«Las remesas a Cuba fluyen a través de diversas vías, WU es una de ellas. Alrededor del 48,5% de las remesas que llegan a la Isla lo hacen por vías informales, el resto se reparte entre diversas agencias entre las que se encuentra la mencionada WU. La salida de WU hará que los consumidores que usaban esta vía acudan a las otras que ya existen en el mercado», explicó el especialista.

Morales cree que será muy probable que «nuevas compañías se lancen al mercado a conquistar la cuota que ha dejado WU sobre la mesa, sobre todo compañías que operan en la plataforma digital. Todo dependerá de cómo se engranen con las pasarelas de pago que ya tienen habilitadas las empresas cubanas que no forman parte de la estructura empresarial de las Fuerzas Armadas«.

Además, son cada vez más los cubanos en el extranjero que además de enviar remesas costean productos y servicios a sus familiares en la Isla. Inicialmente fueron las recargas móviles desde el exterior, pero con el agravamiento de la crisis económica muchos emigrantes cubanos compraron paquetes de comida a sus familiares, lo que se podría extender ahora a pagos como el de la factura eléctrica.

¿Reformas económicas?

Pese a que el Gobierno cubano anunció un amplio paquete de reformas económicas en el mes de junio, entre las que se encontraba una ley de pequeñas y medianas empresas (PYMES), la implementación de dichas modificaciones ha sido muy lenta y selectiva.

Al respecto el economista Omar Everleny Pérez afirmó a DIARIO DE CUBA que dichas reformas «en términos de resultados concretos aún no se palpan, y se demuestra que la economía decrecerá este año en un 11 %, el déficit fiscal se ha incrementado y no aumentan las exportaciones, entre otros elementos».

«Si se implementaran las medidas o intereses presentados en esa estrategia, el país pudiera relanzarse en el crecimiento económico, pero aún se trabaja muy lentamente en medidas que pudieran encausar ese mejor camino, como la creación de un Decreto-Ley para las PYMES, acabar de publicar la lista negativa para ejercerse por cuenta propia, clarificar mejor y mejorar los mercados mayoristas para el sector estatal, que aún están sometidas a una pesada burocracia, para solo mencionar algunas medidas que serían necesarias agilizar», agregó Pérez.

Tarea Ordenamiento

La llamada Tarea Ordenamiento, aunque indispensable en la opinión de muchos economistas, traerá grandes problemas a la población cubana, sobre todo a los más de tres millones de desempleados y a quienes tenían ahorros en moneda nacional, pues vendrá acompañada de un importante encarecimiento de los productos y servicios.

Para Elías Amor la reforma monetaria «tampoco contribuirá a estimular el crecimiento a corto plazo, porque no va dirigida a incrementar los niveles de renta real de los consumidores, la actividad de los emprendedores privados o los beneficios de las empresas».

El especialista añadió en conversación con DIARIO DE CUBA que «las metas de crecimiento proyectadas para la segunda etapa del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social al 2030 tampoco se van a cumplir y es muy probable que la economía profundice el círculo vicioso en que se encuentra, con escasas capacidades para salir adelante», pues «es necesario reformar estructuras que vayan en una línea opuesta a los diseños del Gobierno y que abran espacios para la actividad económica privada«.

En la opinión de Emilio Morales será «durísima terapia de choque que los cubanos van a sentir fuertemente en sus bolsillos y el día a día de sus vidas», pues «a pesar de que la medida incluye una subida considerable de los salarios y las pensiones, estos nuevos montos no serán suficientes para enfrentar la realidad del mercado que se estrena con una elevada subida de precios de los productos y servicios, así como una devaluación temprana del peso cubano (CUP) al cotizarse 24.00 CUP por 1.00 USD».

«Cuando se hace un ajuste como este, y más aún en una economía tan disfuncional como lo es la cubana, un aumento de la inflación es inevitable. Es parte de la ecuación, debido a los propios ajustes y cambios que tienen que hacer tanto el mercado como los actores en él (empresas y consumidores)», agregó.

«Lo ideal para hacer un ajuste de esta envergadura es conseguir un respaldo productivo que soporte y acompañe el proceso para poder eliminar las empresas que no son rentables y viabilizar medidas que permitan un aumento sostenido de la producción. Pero para lograr ese respaldo productivo hay que liberar las fuerzas productivas, hay que crear un mercado de libre oferta y demanda, de libre empresa, de liberación de precios», explicó Morales.

Pero a diferencia de las propuestas del economista, «el ejecutivo cubano ha apostado por hacer una inyección multimillonaria del CUPs para crear una sensación de repartición de riquezas que es falsa, sin haber hecho cambios estructurales de la economía que estimulen la producción y la productividad del trabajo y este será el punto de quiebre que disparará la inflación y el estallido social», explicó.

Sector Privado

Uno de los grandes perdedores en 2021 podría ser el sector privado, pese a ser la única parte de la economía cubana cuya capacidad de empleo se ha incrementado en los últimos años.

Elías Amor considera que los diseños de política económica implementados por el Gobierno cubano afectarán notablemente a los llamados «cuentapropistas», pues «suponen una centralización del poder estatal sobre la economía, más planificación centralizada, mas empresa estatal socialista y más gasto público».

En su opinión eso es «justo lo contrario que necesitan los emprendedores privados, que requieren un entorno alternativo para el desarrollo de sus pequeños negocios. Parches como la autorización para exportar excedentes por medio de intermediarios estatales, o un supuesto acceso a la distribución mayorista de productos agropecuarios, en coordinación con el acopio estatal, no son soluciones que permitan al sector privado superar los obstáculos que impone el modelo económico social comunista a la actividad de este sector».

«No se observa en tales condiciones una recuperación del sector privado, no solo porque el turismo que es su fuente principal de ingresos, no llegará de forma masiva a la Isla, sino también porque los sectores internos que podrían estimular su desarrollo, como la construcción de viviendas o el sector agropecuario, no pueden lograr rendimientos a escala al encontrarse sometidos a un control asfixiante del régimen», agregó.

Morales, por su parte, recordó que tras el 1 de enero «quienes tienen negocios de restaurantes, dulcerías, renta de habitaciones o peluquerías por citar algunos, sus costos aumentarán desproporcionadamente y les será muy difícil sobrevivir antes las nuevas regulaciones. Hay que recordar que los precios de los productos y servicios que ofrecen los emprendedores cubanos están topados por el Gobierno, por tanto, el margen de maniobra de estos emprendedores está muy reducido».

Sin lugar a dudas la pandemia ha dejado muy afectado al sector privado, pues muchos de los emprendedores cubanos difícilmente puedan reabrir sus negocios. Mientras tanto, «el Estado no ha protegido con ayudas eficientes a estos trabajadores, que ya han alcanzado el 30% de la ocupación, y entre los que ha aparecido de forma destacada el desempleo», indicó Amor.

«No se presenta un horizonte favorable en 2021 para los emprendedores cubanos, y necesitan todo el apoyo que se les pueda ofrecer. ¿Qué tipo de apoyo? Medidas de libertad económica, que no frenen u obstaculicen la libertad de establecimiento, la aprobación de un estatuto jurídico para la empresa, sobre todo la Pyme, avanzar en el reconocimiento pleno de los derechos de propiedad para todos los cubanos, lo que permitiría por ejemplo establecer joint ventures con capital extranjero e impulsar startups tecnológicas en Cuba», sentenció.

¿Terminará la recesión en 2021?

Elías Amor considera que «no será fácil salir de la recesión, en parte, porque como ha venido ocurriendo históricamente desde 1959, el plan del Gobierno parte de un diseño erróneo y de estimaciones que después no se cumplen, pues la historia del plan en Cuba es una historia de fracasos».

Además, el especialista considera que «en este momento no hay referencias económicas, coyunturales o estructurales, que permitan justificar el rebote de la economía en 2021 por cuanto será muy difícil que los factores que explican la recesión, la profunda recesión desde 2019, cambien de signo en tan poco tiempo».

Los principales factores que afecta a la economía, según el ministro Gil, son la fuerte contracción en el comercio exterior, la reducción del turismo internacional y de los ingresos en divisas al país; así como, el impacto significativo en los sistemas de salud y educación, derivado del Covid-19, lo cual no cambiará radicalmente en el próximo año.

Tomado De DIARIODECUBA

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