Petro critica a Nicaragua y Venezuela, pero evita mencionar a Cuba

De las primeras entrevistas concedidas por el presidente electo de Colombia, así como de sus primera decisiones, se proyecta una política exterior moderada.

Álvaro Leyva Durán, futuro canciller de Colombia. EL ESTÍMULO

De las primeras entrevistas concedidas a medios colombianos e internacionales, en tono reposado, así como de sus primera decisiones, se proyecta una política exterior moderada por parte del presidente electo de ColombiaGustavo Petro, quien ha hecho cuestionamientos a Nicaragua y Venezuelapero ha evitado referirse a Cuba por el impacto que esto pueda tener en eventuales negociaciones de paz.

Usando las entrevistas concedidas, pocas hasta ahora, Petro ha optado por calmar en primer término a los mercados y a las empresas privadas. Asimismo, ha transmitido una idea de evitar sobresaltos en materia de política exterior. Ambos ministerios estratégicos serán ocupados en el nuevo Gobierno de izquierda por figuras que no son precisamente izquierdistas.

Si bien la toma de posesión de Petro será el 7 de agosto, el nuevo presidente ha optado por calmar con tiempo la incertidumbre en ámbitos claves.

Por un lado, el manejo de la economía tendrá una figura con gran trayectoria en organismos internacionales, José Antonio Ocampo, de orientación liberal dentro de la política colombiana; en tanto la Cancillería estará en manos del veterano político conservador Álvaro Leyva Durán, quien ha estado vinculado en diversos momentos a los procesos de paz con diferentes grupos insurgentes.

Analistas han considerado prudentes las primeras decisiones de Petro en la conformación de lo que será un complejo gabinete de gobierno, en donde deberá dar espacio a las fuerzas de izquierda que le apoyaron, incluso de forma reiterada en sus tres campañas presidenciales, y que políticamente esperan tener visibilidad y espacio de poder en el primer gobierno izquierdista en la historia política de Colombia.

Otro puesto clave en el cual se espera una pronta designación es el estratégico Ministerio de Defensa, que deberá lidiar con la pública tensión que tuvo Petro con figuras del alto mando militar, en relación a la represión de la protesta popular y las investigaciones de las violaciones a los derechos humanos cometidas por los uniformados.

Algunos medios en Bogotá apuntan el nombre de Catalina Botero, quien fue relatora de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y es actualmente decana de Derecho de la Universidad de los Andes.

En materia de política exterior, al anunciar a Leyva Durán como su futuro canciller, Petro dijo que la suya será una diplomacia de la paz. Se da por descontado que varias aristas del proceso de paz firmado en La Habana entre las FARC y el Gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos pasen a discutirse, así como el dato cierto de que facciones de esta histórica guerrilla desoyeron el tratado de paz y siguieron actuando al margen de la ley tanto en territorio colombiano como dentro de Venezuela.

Tras confirmarse el inobjetable triunfo electoral de Petro, en una segunda vuelta este 19 de junio, el insurgente Ejército para la Liberación Nacional (ELN) manifestó su disposición a discutir con el nuevo Gobierno un acuerdo de paz. Diversos medios han informado que los principales cabecillas de este grupo están bajo protección del castrismo en La Habana.

«Sea que se revise el proceso de paz de 2016 con las FARC, sea que se abra efectivamente un proceso con el ELN, en cualquier caso, el Gobierno de Petro necesitará el consentimiento de Cuba e incluso a la Isla como escenario para cualquier reunión cara a cara», comentó a DIARIO DE CUBA un diplomático sudamericano con conocimiento del tema.

Esto explicaría, según este diplomático, la posición de Petro que durante la campaña y en estos primeros días como presidente electo ha evitado de forma notable referirse a Cuba, cosa que ha sido distinta en relación con Nicaragua y Venezuela, los otros dos regímenes autoritarios, que junto al cubano conforman la tríada dictatorial del continente.

«Para mí no se puede construir ninguna visión progresista de la sociedad sobre la economía fósil, porque la economía fósil es la muerte», dijo Petro en una entrevista con el diario español El País. En dicha entrevista, Gustavo Petro toma distancia pública de Hugo Chávez, por quien en el pasado manifestó simpatías, y sostuvo que el ex presidente venezolano representó una ola caduca de progresismo en la región pero que su proyecto es una cosa distinta al chavismo.

«Para nosotros los derechos humanos son fundamentales. La primera discusión que yo tuve con Hugo Chávez en vida, y la última quizás antes de que muriese, fue precisamente sobre el respeto al sistema interamericano de derechos humanos. Muchos le debemos —incluido yo mismo— la vida. Y Chávez decidió sacar a Venezuela del sistema», aseveró Petro.

El presidente ratificó que en el caso de Venezuela su decisión de reestablecer plenamente las relaciones diplomáticas y consulares, de forma plena, apenas asuma la presidencia, está relacionada con la atención que cada país debe dar a sus connacionales en el país vecino. Se estima que dos millones de venezolanos han emigrado a Colombia en los últimos años, en tanto un millón de colombianos y descendientes están en Venezuela.

En relación con Venezuela, ratificando que tiene diferencias con el chavismo, Petro descartó que su Gobierno vaya a expulsar a venezolanos que salieron de Venezuela por razones políticas y hoy están exiliados en Colombia.

«Quienes están presos en Nicaragua, y aquí ya me meto otra vez en camisa de 11 varas, son los que hicieron la revolución contra (la dictadura de Anastasio) Somoza», dijo Petro en relación a la existencia de presos políticos bajo el régimen que encabezan Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

«Fueron amigos nuestros y están presos. ¿Y por qué? Pues porque hay unas derivas que ya no son propiamente hacia la democracia y eso hay que evitarlo», recalcó el presidente electo en relación con Nicaragua.

Tras la designación de Leyva Durán como canciller, el ex procurador Fernando Carrillo saludó esta decisión y adelantó que entonces «la paz volverá a ser el principal objetivo de la política exterior» de Colombia.

Entre sus primeras reuniones como canciller designado, Leyva Durán sostuvo una reunión este 27 de junio con el embajador de EEUU en Bogotá, Francisco Palmieri, y al comentar el resultado de este encuentro dijo que estaba «fuerte como nunca la relación entre nuestros pueblos».

TOMADO DE DIARIODECUBA

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