Perú: a los cuatro meses de gobernación, la amenaza de destitución se cierne sobre Castillo

De acuerdo con proyecciones, 45 diputados están ya alineados con la tesis de que se debata su remoción y faltarían siete votos más para dar inicio al debate.

Pedro Castillo. NUEVA SOCIEDAD

El maestro Pedro Castillo, quien juró como presidente del Perú el 28 de julio de este año, ya hizo frente a dos crisis internas de envergadura, generadas por tensiones internas del grupo político que respaldó su candidatura. Ahora, cuando cumple apenas cuatro meses en el poder, enfrenta la posibilidad de ser destituido por el Congreso, donde prácticamente no tiene una representación legislativa propia.

Tres partidos conservadores —Renovación Popular, Avanza País y Fuerza Popular— presentaron formalmente la moción para que el Parlamento vote la destitución del jefe de Estado «por incapacidad moral» para ejercer el cargo. En Lima se especula que esto obedezca a una estrategia de Keiko Fujimori, líder del partido Fuerza Popular, y quien a regañadientes aceptó la victoria de Castillo en una segunda vuelta que tuvo un resultado muy estrecho, el pasado junio.

Ante la amenaza de la destitución, en un Congreso donde no cuenta con una bancada parlamentaria propia, Castillo desafió a las organizaciones conservadoras a que se midan en la calle y no «entre cuatro paredes» del edificio legislativo. La pugna entre el Ejecutivo y factores políticos del Congreso han estado latentes en estos meses.

Para que el tema de fondo sea debatido en el pleno, inicialmente agendado para el próximo 7 de diciembre, se requieren 52 votos a favor, y para la eventual destitución del mandatario, 87 votos de los 130 congresistas.

El mes pasado, en una de las crisis agudas a lo interno de su Gobierno, Castillo rompió con Vladimir Cerrón, un médico que reivindica al marxismo y que fue formado profesional e ideológicamente en Cuba. Cerrón encabeza el partido Perú Libre y esta organización inscribió a Castillo como candidato presidencial a inicios de este 2021 cuando era una figura prácticamente desconocida en la política peruana.

Perú Libre alcanzó 37 escaños de un total de 130 que conforman el Congreso unicameral de Perú. Castillo es el primer presidente en la historia democrática de este país que no cuenta con un partido político propio.

Tras la ruptura entre Cerrón y Castillo, unos 14 legisladores electos por ese partido manifestaron fidelidad con Castillo. Esto revela, a fin de cuentas, una enorme debilidad del Gobierno, que tiene una pobre representación en un espacio estratégico como el Congreso.

Keiko Fujimori, según coinciden diversos analistas, ha sido un factor de poder con enorme peso en la vida peruana desde el Congreso. El Parlamento presionó a la renuncia en 2018 de Pedro Pablo Kuczynski, quien había derrotado en las urnas en 2016 a la legisladora, también por estrecho margen. También promovió la destitución en 2020 de Martín Vizcarra, quien siendo electo como vicepresidente de Kuczynski asumió la presidencia una vez este renunció.

De acuerdo con proyecciones del diario El Comercio, 45 diputados están ya alineados con la tesis de que se debata la remoción de Castillo, por lo que se necesitarían siete votos más, para dar inicio a este debate el 7 de diciembre. Sin embargo, se duda que se reúnan los votos para efectivamente destituir a Castillo, a menos de que se presenten pruebas en las sesiones legislativas de alguna actividad o decisión escandalosa.

Según el documento presentado para solicitar la apertura de este debate, el partido Perú Libre usó fondos públicos de forma ilegal en Junín, el feudo político de Cerrón. Asimismo, señalan que Castillo promovió a altos cargos a personas con «vínculos» con el terrorismo o que en la actualidad están siendo investigados por el delito de apología al terrorismo, tal es el caso del controvertido Guido Bellido, quien tuvo un paso breve como premier o jefe de gabinete del Gobierno.

El portavoz del partido Somos Perú, Wilmer Elera, dijo que su bancada no apoyará el inicio de este debate. «Un sector de la oposición quiere medir fuerzas, saber cuánto apoyo tiene el Gobierno, nosotros somos un partido de centro, queremos gobernabilidad y trabajo. Con lo que pasó con Martín Vizcarra ya basta, ya lo hemos pasado, ya los hemos vivido», sostuvo.

Somos Perú tiene solamente seis legisladores. El actual Congreso está bastante fragmentado, dividido entre diez agrupaciones sin que ninguna tenga un peso determinante. Cualquier iniciativa debe lograr cierto nivel de consenso.

Otra característica del sistema político peruano es la libertad que ejercen diversos parlamentarios sin acatar la línea que marque su partido, lo cual dibuja escenarios a veces sorpresivos cuando llega la hora de votar.

El congresista Eduardo Salhuana, vocero de Alianza para el Progreso (APP), que tiene 15 votos en el Legislativo, dijo que su agrupación «no está de acuerdo» con la moción. Sin embargo, admitió que figuras como Roberto Chiabra, ex ministro de Defensa, y Gladys Echaíz, ex fiscal general de la nación, terminen votando a favor de que se debata la remoción de Castillo.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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