Periodista cubana se quita la venda “revolucionaria” y es rociada con gas pimienta

A través de un post en su cuenta de Facebook, la comunicadora relató cómo fue que tomó la decisión de ir a apoyar a los jóvenes, ya que según ella el miedo era y sigue siendo bastante grande.

Glenda Caridad Boza Ibarra, es el nombre de la periodista independiente cubana que se quitó la venda “revolucionaria” de los ojos, lo cual le causo que fuera rociada con gas pimienta.

Glenda Caridad Boza Ibarra, es el nombre de la periodista independiente cubana que se quitó la venda “revolucionaria” de los ojos, lo cual le causo que fuera rociada con gas pimienta.

La noche de este viernes, mientras un centenar de jóvenes artistas permanecían plantados a las afueras del Ministerio de Cultura en defensa de sus derechos y del Movimiento San Isidro, la periodista cubana se encontró con la disyuntiva de si acudir al lugar o no.

A través de un post en su cuenta de Facebook, la comunicadora relató cómo fue que tomó la decisión de ir a apoyar a los jóvenes, ya que según ella el miedo era y sigue siendo bastante grande.

La mujer salió de su casa camino hacia el Ministerio de Cultura a las 10 de la noche, para hacer acto de presencia en lo que ella cree que es justo, pero debido al camino oscuro y el miedo a ser reconocida y posteriormente “marcada” decidió regresar.

“Sentí el miedo a ser “marcada” y que mi vida nunca más volviera a ser la misma y que, como han hecho con otros, alguien “arriba” se tome el derecho a no dejarte ser, ni hacer”.

La joven en su post, explicó el miedo que sintió y que sienten naturalmente muchos jóvenes cubanos que por pensar diferente, son condenados y recriminados por el régimen castrista.

“Sentí miedo de la arbitrariedad que a tantos conocidos les impide salir de su país o de sus casas; a los derechos vulnerados en nombre de la “seguridad”; a las presiones y amenazas que se traspasan a la familia”.

La periodista cubana junto con un amigo acude al MINCULT

Esta periodista cubana, contó que pasadas las 12 y media de la noche, decidió acudir con un amigo al MINCULT, lo que posteriormente se convertiría en una travesía para ella y quienes también pretendían llegar al lugar.

Glenda Boza, relató que en la Línea y Calle 2 no había electricidad, puesto que tuvieron que encender las linternas de sus celulares.

Desde ese momento, permanecían en vigilancia del Ministerio de Cultura esbirros del régimen, los cuales no dejaban pasar a la periodista y demás personas hacia la sede.

 “La policía no nos dejaba pasar”.

Según la periodista cubana, luego de que algunos dialogaran con los oficiales, estos sin ninguna contemplación procedieron a rociarles gas pimienta a la altura del pecho, lo que les obligo a retroceder.

“Nos rociaron con gases. El policía no apuntó a los rostros directamente. Roció los gases a la altura de su pecho y nos obligó a retroceder”.

Aun rociados de gas pimienta decidieron brincarse el cerco policial

Según la información suministrada por la comunicadora, aun rociados de gas pimienta decidieron brincarse el cerco policial y llegar al MINCULT.

“La carrera de 170 metros hasta la sede del MINCULT ha sido una de las más largas de mi vida. Llegué llorando. No sé si fueron los gases lacrimógenos, el miedo, la impotencia o esta sensación agridulce de que ya nada será igual”.

La periodista aseguró, haber permanecido en el lugar haciendo acto de presencia, como símbolo de apoyo a los artistas plantados desde temprano, ya que en esta ocasión se estaba exigiendo el respeto a hablar libremente.

“Estuve este 27 de noviembre en el MINCULT porque sentía que tenía que hacer algo. Estuve para confirmar que no somos pocos quienes queremos un país mejor”.

Luego de los acuerdos informados por parte de los artistas casi a las 2 de la madrugada, la periodista se marchó a su casa, desde entonces aseguró que de ahora en adelante ya nada será igual.

“No hay un ellos ni un ustedes. En Cuba es posible y necesario construir un nosotros. Este 27 de noviembre podría ser el comienzo de esa oportunidad”.

En Cuba, hay miles de personas que poco a poco la venda “revolucionaria” se les cae, pero debido al miedo de represalias en contra, son incapaces de expresar libremente su descontento e ideas.

Aunque no todo está dicho, hay quienes aseguran que el cambio en la isla será pronto y que gracias al MSI, personas como esta periodista cubana han despertado.

Tomado De Cubanosporelmundo

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