“Todo pasó de momento, cerraron  las calles con cintas; vino la Policía e instantáneamente militarizaron todo el territorio”, cuenta uno de los vecinos de El Palenque, en La Lisa.

LA HABANA, Cuba. “Pasamos hambre”. Con esta frase vecinos de la barriada El Palenque, en el municipio La Lisa, definieron lo vivido durante la cuarentena impuesta por 15 días en varias manzanas de la localidad, debido a las sospechas de contagio de coronavirus en esa zona.

“La noticia nos tomó por sorpresa porque no sabíamos que nos iban a poner en cuarentena. Todo pasó de momento, cerraron  las calles con cintas; vino la Policía e instantáneamente militarizaron todo el territorio. A partir de ese momento ya no se podía salir de la zona a nada”, comentó Lázaro Mendoza García, uno de los vecinos entrevistados por CubaNet.

“Y eso de que refuerzan la alimentación es mentira, no refuerzan nada, no te venden nada extra”, agregó.

Según explicó, en la zona montaron una carpa en la que venderían alimentos a los residentes de la zona en cuarentena. Sin embargo, lo único que ofertaron a la población ―asegura Mendoza García― fueron paquetes de galletas, un solo día.  

“Dieron un paquete de galletas por libreta, dieron no, lo vendieron a 25 pesos cada uno. También vendieron zumo de limón, pero eso no lo compraba nadie”, lamentó.

El entrevistado también destaca que, para poder comprar en la única tienda de CUC de la zona, las autoridades les facilitaron a los vecinos una tarjeta de autorización. Sin embargo, la persona inscrita en la tarjeta era la única que podía acudir a la tienda.

“De cada núcleo familiar inscribían a una persona, la única que podía ir a la tienda, pero en 15 días si pudimos comprar dos veces fue mucho”.

“A eso súmale que te daban uno o dos paqueticos de pollo por persona, así que en las familias numerosas alguien se quedaba sin comer pollo”, se quejó.

Asimismo, explicó que durante el tiempo en cuarentena las autoridades tampoco adelantaron los productos alimenticios de la canasta básica, a pesar del papel tan importante que juegan para la población, debido a la grave escasez en la Isla.

“Fueron deprimentes las necesidades que pasamos, más que de costumbre: no podías moverte a buscar nada. No trajeron  ni picadillo, ni pollo, ni nada”, lamentó.

Mendoza García también explicó a CubaNet que las personas no disponían de economía para hacer frente a la cuarentena debido a que nunca informaron sobre la situación en que se encontraba la localidad.

“Aquí no se informó nada. Las personas no tenían un medio porque no podían trabajar, no se podía hacer nada, pasamos hambre, esa es la realidad”, describió.

Entretanto, agrega que durante el tiempo que estuvieron en cuarentena nunca les fueron realizadas las pruebas PCR para detectar a los contagiados, y que jamás vio “un médico parado en la puerta de su casa”.

“Lo único que se veía eran policías por todas partes, porque a los médicos nunca los vi, así que no entiendo cuál era la función de la cuarentena”, señaló. 

Al respecto, Julio Antonio Rojas Portal, otro de los residentes en la zona, añadió que las autoridades tampoco ofertaron productos de aseo para evitar la propagación del nuevo coronavirus.

“No trajeron ningún producto para desinfectar ni nada, nunca nos vendieron cloro ni ningún otro producto. Otra cosa importante es que jamás desinfectaron las calles, como se ha visto que han hecho en otros municipios”. 

“A eso súmale el abasto de agua: eso tampoco lo arreglaron a pesar de lo importante que resulta el líquido para poder mantener la higiene”, enfatizó Rojas Portal.

Según datos oficiales, en los últimos días se han cerrado varios de los eventos de transmisión local abiertos en la capital. La Habana y Ciego de Ávila encabezan la lista de las provincias más afectadas desde que comenzó el rebrote de la pandemia en la Isla.

Tomado De CUBANET

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