Otro experimento absurdo: El MINCIN crea un ‘observatorio científico para renovar el comercio’ en Cuba

Las autoridades cubanas dicen que el Observatorio Científico del Comercio Interior debe ‘potenciar la innovación del proceso de compraventa, sus mejoras y tendencias’.

Jorge Luis Tapia Fonseca y Betsy Díaz Velázquez durante la inauguración del Observatorio Científico del Comercio Interior. AYLIN HERRERA REYES ACN

El Ministerio del Comercio Interior (MINCIN) cubano presentó este lunes el último de sus experimentos en plena crisis de escasez y desabastecimiento de productos de primera necesidad: un Observatorio Científico del Comercio Interior con el propósito de «potenciar la innovación del proceso de compraventa, sus mejoras y tendencias», informó la Agencia Cubana de Noticias.

Según el viceprimer ministro cubano, Jorge Luis Tapia Fonseca, este observatorio «debe generar nuevas propuestas respecto al comercio mayorista en Cuba, el cual garantiza todos los insumos económicos que demanda el país”.

La sede de lo que la prensa oficial califica como un «laboratorio mixto y de dominio público» será el Centro de Gestión del Conocimiento, perteneciente al MINCIN.

El Observatorio Científico del Comercio Interior estará integrado por una alianza entre las universidades cubanas, las Direcciones Estatales del Comercio y las unidades científicas del país, y tiene entre sus objetivos procesar información mediante la búsqueda, monitoreo y recopilación de datos.

Otro de los propósitos del centro es «atender los gustos y preferencias de la población y de los actores que intervienen en la estructura económica del país, las cadenas de suministros, la alimentación sana, los servicios gastronómicos y el comportamiento de los productos en el mercado cubano», de acuerdo con el reporte de la prensa estatal.

Quienes deseen consultarlo podrán hacerlo a través del portal web del MINCIN.

En la inauguración del observatorio participó, además de Tapia Fonseca, la ministra de Comercio Interior, Besty Díaz Velázquez.

Las autoridades cubanas acostumbrar a crear instituciones de investigación que por lo general funcionan de forma deficiente para resolver problemas prácticos que podrían solucionarse con una mayor flexibilidad del mercado interno.

Entre los últimos experimentos del MINCIN se encuentra la venta a plazos, aunque cinco meses después de su anuncio no hay ningún establecimiento en La Habana que posibilite este mecanismo de compra, mediante el cual solo se pueden adquirir muebles, colchones, bicicletas y equipos electrodomésticos.

TOMADO DE DIARIODECUBA

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

%%footer%%