Otro cohete chino se estrellará en algún punto de la Tierra, pero nadie sabe dónde

Se trata del segundo evento de esta naturaleza en poco más de un año, después que en 2021 otros fragmentos se precipitaran en el mar.

El cohete chino Long March 5B despegando el 24 de julio de 2022. BBC

La etapa central de un cohete chino Long March 5B está a punto de caer sin control a la Tierra, en una reentrada que China está siguiendo de cerca y ha dicho que plantea poco riesgo.

Se trata del segundo evento de esta naturaleza en poco más de un año, después que en mayo de 2021 otros fragmentos de un vehículo espacial de Pekín se precipitaran en el mar.

Agencias de seguridad y servicios de vigilancia de todo el mundo vuelven a estar pendientes de dónde caerán los restos del dispositivo, con una masa estimada de unas 25 toneladas y que viaja sin control a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora.

Según los últimos datos de su monitorización, los restos del cohete entrarán en la atmósfera terrestre en algún momento de este fin de semana, con una ventana de reentrada entre las 20:53 del sábado (18:53 GMT) y las 12:53 del domingo, reportó la BBC.

Las estimaciones más certeras solo se podrán hacer unas pocas horas antes del reingreso.

La situación plantea interrogantes sobre cómo los diferentes países asumen la responsabilidad de su basura espacial.

Anteriormente, la agencia espacial estadounidense, NASA, pidió a su homóloga china que diseñe sus cohetes para que se desintegren en piezas más pequeñas al volver a la Tierra, según la norma internacional.

Los cohetes recientes lanzados hacia la estación espacial inacabada de China, conocida como Tiangong, carecen de la capacidad para un reingreso controlado.

El último lanzamiento fue el domingo 24 de julio, cuando un cohete Long March 5 llevó un módulo de laboratorio a la estación Tiangong.

El Gobierno chino indicó el miércoles que el reingreso del cohete representaría poco riesgo para cualquiera que esté en tierra, porque lo más probable es que caiga en el mar.

Sin embargo, existe la posibilidad de que piezas del cohete impacten un área poblada, como sucedió en mayo de 2020, cuando la caída de un cohete afectó propiedades en Costa de Marfil.

El cuerpo del cohete se encuentra ahora en una órbita elíptica alrededor de la Tierra, donde está siendo arrastrado hacia un reingreso descontrolado.

La Corporación Aeroespacial, una organización sin fines de lucro con sede en California, señaló que el reingreso ocurrirá alrededor de las 00:24 GMT del domingo.

El área posible donde podrían caer los restos abarca Estados Unidos, África, Australia, Brasil, India y el sudeste asiático, según las predicciones de la corporación.

«La falta de comunicación, junto con lo que podría considerarse resultados impredecibles para los dos lanzamientos anteriores, es lo que causa preocupación», indicó la organización.

Diseñar objetos para que se desintegren al volver a entrar en la atmósfera se está convirtiendo en una prioridad para los operadores de satélites. Se realiza en parte mediante el uso de materiales que tienen temperaturas de punto de fusión bajas, como el aluminio.

En el caso de los cohetes, esto puede ser costoso, ya que históricamente los materiales utilizados para albergar el combustible, como el titanio, requieren temperaturas muy altas para quemarse.

El gran tamaño de estos objetos también es un problema, especialmente en el caso del Long March 5, que pesa más de 25 toneladas.

El año pasado, luego de un reingreso previo no controlado por parte de la Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA), el administrador de la NASA, Bill Nelson, dijo: «Está claro que China no está cumpliendo con los estándares responsables con respecto a sus desechos espaciales».

«Las naciones que realizan actividades espaciales deben minimizar los riesgos para las personas y las propiedades en la Tierra de los reingresos de objetos espaciales, y maximizar la transparencia con respecto a esas operaciones», añadió.

La misma configuración del Long March 5 se ha lanzado dos veces antes, una en mayo de 2020 y otra en mayo de 2021, con diferentes elementos de la estación Tiangong.

En ambas ocasiones, los escombros de la «parte central» del cohete fueron arrojados a la Tierra, a Costa de Marfil y al océano Índico. Estos siguieron a un prototipo que se estrelló en el océano Pacífico en 2018.

Ninguno de estos incidentes causó lesiones, pero generó críticas por parte de varias agencias espaciales.

El martes, el periódico oficial chino Global Times acusó a los medios occidentales de una campaña de difamación dirigida por Estados Unidos contra el cohete.

China comenzó a construir la estación espacial en abril de 2021 con el lanzamiento de Tianhe, el módulo principal.

El último lanzamiento llevó el segundo de tres módulos a la estación espacial. El módulo de laboratorio Wentian, de 17,9 metros de longitud, será el primero de dos laboratorios que se unirán a la estación.

China espera que Tiangong esté instalado por completo para finales de 2022.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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