Las autoridades del penal la llevaron a una sala de tratamiento psiquiátrico, donde Keilylli ha estado en otras ocasiones. Allí la esposan a la cama y la sedan con inyecciones desconocidas para ella

La opositora Keilylli de la Mora fue internada en una sala de psiquiatría luego de un intento fallido de suicidio en prisión, declaró a medios independientes Raúl González, líder de la organización cívica Consenso Ciudadano.

“Una fuente muy cercana a ella que no puedo revelar porque no tengo su autorización me aseguró que Keilylli otra vez se quiso ahorcar con una sábana en su celda porque no soporta más tantos maltratos”, precisó.

Las autoridades del penal la remitieron a una sala de psiquiatría del Hospital Provincial “Gustavo Aldereguía Lima”, de Cienfuegos. Allí la medicaron y posteriormente la internaron en el puesto médico del Centro Mixto para Mujeres, donde actualmente cumple su condena de 18 meses de privación de libertad. 

“Le negaron el teléfono por dos meses y después se lo permitieron, pero dentro de la dirección de la prisión y en presencia de la directora. Los abusos contra ella no han parado, al contrario, se han ido incrementando. Ella pidió a través de la persona que sirve de puente, toda nuestra solidaridad y apoyo”, explicó González a Cubanet.

El pasado 7 de mayo, la activista de la Unión Patriótica de Cuba y promotora de Cuba Decide, fue sancionada a privación de libertad por los presuntos delitos de “propagación de epidemias”, “desacato”, “atentado” y “desobediencia”, en un juicio sumario a puertas cerradas y sin derecho a abogado.

El 4 de junio, día en que entró a la prisión, inició la primera de varias huelgas de hambre que ha sostenido en estos casi cinco meses de encarcelamiento. 

Ella misma, a través de las escasas llamadas telefónicas que se le han permitido, ha denunciado la violencia verbal y física en su contra, así como la negativa de las autoridades a proveerle una adecuada atención médica. En menos de dos meses, la opositora ha intentado suicidarse al menos tres veces. 

Durante sus ingresos, las autoridades carcelarias la han mantenido esposada a la cama y con un tratamiento que incluía inyecciones desconocidas para la reclusa, con el objetivo de mantenerla sedada. Además, De La Mora ha denunciado que era golpeada para evitar que protestara. 

Una de sus huelgas de más de dos semanas de duración ocasionó que su hemoglobina descendiera a 4,2. En esa condición tan delicada, fue enviada a la prisión sin tratamiento para su recuperación.

Esta es la segunda ocasión en la que De la Mora Valle sufre encarcelamiento; en 2019 fue condenada a 10 meses de privación de libertad y recluida en el mismo centro penitenciario.

Tomado De ADNCUBA

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