‘No hay nada de nada’, denuncian cubanas con familiares encamados y en una precaria situación económica

Ni sondas gástricas, ni culeros, ni medicamentos, ni comida: en esa situación cuidan dos cubanas de Sancti Spíritus a sus allegados.

Daisy Puerta junto a su madre. OCDH

Dos cubanas denunciaron la grave escasez de medicamentos e insumos básicos en medio de la cual deben cuidar a sus familiares encamados en la ciudad de Trinidad, Sancti Spirítus, según vídeos difundidos por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos en su cuenta de Twitter.

Una joven madre —quien no se identifica en la grabación— explica que su hijo padece de un trauma craneal producto de un accidente y tiene hecha una traqueotomía. Se alimenta a través de una sonda gástrica.

«No tengo culeros, los culeros son por libreta y no tengo la facilidad de comprarlos en ninguna tienda. La sonda gástrica se me dificulta mucho conseguirla porque mi hijo lleva una específica y la única sonda que posee es gracias a la gestión de una tía y una prima», apuntó esta mujer.

»En estos momentos estoy pasando mucho trabajo porque se me rompió la licuadora y todo debo dárselo batido (…). Mi casa, como ves, es de madera y se me está cayendo, las paredes se están echando para adelante, estoy a la espera de si puedo hacerme de una nueva casa», cuenta esta mujer trinitaria, quien termina su relato entre sollozos.

Por su parte Daily Puerta, quien reside en una localidad apartada de Trinidad, desde hace dos años tiene a su madre encamada.

‘No tengo sonda ni medicamentos para darle porque son muy caros y en la farmacia nunca los hay. Hoy mismo no tenía casi nada que darle, una mitad de una pastillita y una mitad de otra, con un vaso de agua con azúcar», dice con pesar la mujer.

»He tenido que desmontar monte, sembrar calabaza, sembrar unas maticas de malanga para tener la esperanza de poderle dar algo de comer, porque una libra de malanga es carísima, la calabaza está carísima, y es lo que come ella, de lo que puedo hacerle el caldo», y la chequera no alcanza, añade Puerta. «Me veo a veces entre la espada y la pared, tengo que pedir para poder comprar cosas», lamenta la mujer, que también sufre varias enfermedades como EPOC (enfermedad pulmonar obtructiva crónica) y artrosis generalizada.

Son cada vez más los cubanos que acuden a las redes sociales para denunciar la falta de medicamentos y la precaria atención tanto médica como de cualquier índole que reciben por parte del Gobierno, en especial madres con niños pequeños o personas que atienden a un familiar de la tercera edad o con enfermedades crónicas.

Esta situación contrasta con el discurso oficial que constante afirma que «en Cuba nadie queda desamparado».

En julio de este año el Grupo de las Industrias Biotecnológicas y Farmacéuticas (BioCubaFarma) reconoció que existe un desabastecimiento del 40% de medicamentos básicos, una cifra que, aunque alta, parece conservadora ante la gravísima escasez de medicamentos que denuncian los cubanos permanentemente.

La situación sanitaria en Cuba ha llegado a ser tan delicada, que índices históricamente enarbolados por el Gobierno, como la mortalidad infantil, han experimentado un gran aumento en los últimos años.

Ahora mismo el dengue tiene una presencia activa en la mayoría de las provincias del país y el sistema de Salud Pública cubano no tiene los recursos necesarios para combatir esta enfermedad.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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