Ni fugas, ni proceso de ‘odorización’: el olor a gas en La Habana es ‘psicológico’, según explicaciones oficiales

Antes de la explosión del Saratoga se reportaban unas 30 posibles fugas caseras o en redes externas al día. Ahora, se han incrementado hasta 140, dicen funcionarios.

Cola para comprar gas de balita. AFP

La Empresa de Gas Manufacturado de La Habana negó la ocurrencia de escapes de gas en sus plantas de producción y también desmintió que el proceso de odorización sea la causa de las crecientes quejas de la población habanera por la existencia de «un fuerte olor a gas» en varias zonas de la ciudad. Según se desprende de declaraciones publicadas por el diario oficial Granma, lo que está ocurriendo obedece a una cuestión psicológica, al temor generalizado tras la explosión del Hotel Saratoga, debido presuntamente a una fuga de gas.

Daina Álvarez Álvarez, directora de la UEB de Producción de la Empresa de Gas Manufacturado de La Habana, dijo al medio oficial que el producto que manejan «no es de petróleo y carbón, como se ha afirmado; sino una mezcla de gas natural con aire de la atmósfera, a porcientos determinados, para obtener la energía necesaria para cocinar», una tecnología que «se llama aire metanado».

«A raíz del aumento de los reportes de olor a gas, el proceso fue revisado minuciosamente en cada punto, por especialistas nuestros. Constatamos que no se había hecho ninguna operación anormal: no se adicionó nada, no se tocó ninguna válvula, no hubo sobrepresión. Hicimos las mediciones correspondientes y todo estaba correcto», afirmó.

Ante una pregunta de si no habría un escape en alguna planta, y si, de ocurrir esto, el gas podría subir a la atmósfera y sentirse en la ciudad, Nadiezhda González Durruthy, directora técnica, respondió que «no ha habido escape, pero, aunque hubiera un escape en la planta, no tiene que sentirse en la ciudad. El nivel de odorizante que se maneja no llega a crear una nube de olor».

Álvarez Álvarez también desmintió que el proceso de odorización fuera la causa.

«No, eso no es cierto. El proceso de odorización es algo rutinario: la adición del etilmercaptano, para que el gas tome el olor adecuado y el cliente pueda identificarlo. Todo el tiempo la odorización ha mostrado los parámetros establecidos», afirmó.

La directora general de la Empresa, Argelia Reytor Suñer, dijo que «antes de la explosión del Saratoga se reportaba diariamente un promedio de 30 posibles fugas caseras o en las redes externas. Luego del suceso, se ha incrementado hasta 140 llamadas por día. Más del 40% no es un escape«.

En palabras de González Durruthy, «hay personas que antes del Saratoga olían gas por alguna fuga y no lo reportaban, pero ahora sí lo hacen. Las personas están más previsoras y cautelosas«.

Dijo que en otros momentos, cuando se cambia el tipo de gas, los reportes también aumentan porque cambia el olor.

«Para nosotros todas las personas que han llamado lo han hecho con la mejor intención; aunque hay llamadas de pánico, que son lógicas«, dijo la directora técnica. Según la funcionaria, al responder ante algunas alertas, se trató de sitios donde ni siquiera tenían cocina ni tubería de gas.

«Ante un reporte, el Centro Integral de Atención a Urgencias, que funciona 24 horas, lo recibe: se toma su nombre, su dirección y los carros de guardia van a hacer la inspección. Ahora hemos reforzado esta guardia, de cuatro brigadas activadas, hemos pasado a 15 brigadas para revisar», aseguró la directora general de la empresa estatal.

La Empresa de Gas Manufacturado aseguró a Granma que todo reporte en los próximos días será atendido y revisado, pues siempre existe la posibilidad de que pueda haber fugas domésticas o estatales, en el interior de las instalaciones o en las redes soterradas.

Sobre la explosión en la vivienda de San Nicolás en La Habana Vieja, la directora técnica dijo que en ese caso ni siquiera hubo reporte de escape.

«La cocina no posee ninguna ventilación, y esa casa no tiene condiciones técnicas para tener gas. El fogón se quedó abierto por accidente y, como es tan chiquito el local, en un rato se acumuló el gas y sucedió la explosión. Lo sabemos porque los bomberos cerraron la llave del gas al llegar», dijo.

Según la especialista, en el año solo suelen producirse una o dos explosiones por fugas de gas. «El año pasado no tuvimos», añadió.

La nota de Granma no menciona la alarma que cundió el martes en el policlínico del Hospital Marfán-Borrás, ubicado en 27 y F, en el Vedado, La Habana, que obligó a la presentación de los bomberos y a la evacuación, según comprobó DIARIO DE CUBA con testigos presentes en el lugar.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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