Negros malagradecidos y sospechosos: el ataque del oficialismo cubano a los intérpretes de ‘Patria y Vida’

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Cuba
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios
Anuncios

Cuatro activistas responden en DIARIO DE CUBA las críticas racistas a propósito del tema que ha revolucionado la Isla.

Mujeres en un barrio pobre de La Habana JUAN ANTONIO MADRAZO LUNA CIR

En el intento de descalificar el tema «Patria y Vida» y a sus intérpretes, el régimen y sus voceros han recurrido a comentarios homófobos y a llamar «jinetero» a Yotuel Romero. El hecho de que todos los artistas que intervienen en el vídeo sean negros no podía quedar fuera del ataque oficial

En un tweet publicado en inglés, el exdiplomático Carlos Alzugaray comentó: «Todos estos jóvenes se beneficiaron de las escuelas de arte y música de Cuba. ¿No es sorprendente que todos sean hombres y negros?». En otro mensaje calificó el hecho de «sospechoso».

Este funcionario, al parecer, no encuentra raro que, siendo menos del 40% de la población —según las estadísticas oficiales—, las personas negras y mestizas sean mayoría en los barrios más desfavorecidos y en las casas en peligro de derrumbe, que las tres niñas aplastadas por un balcón en enero de 2020 fueran negras y que lo sean la mayoría de las madres que invaden locales del Estado con sus hijos por no tener vivienda. Sí le parece sospechoso que quienes interpretan la canción contestaria sean negros.

«A mí me parece sospechosa la sospecha, teniendo en cuenta que, en un país como Cuba, la división racial de los espacios, ya sean de poder o simbólicos o culturales está bien marcada, es histórica y es clara. (La sospecha) es no entender el arte en una perspectiva muy clara: el hip hop, en la región de América, sobre todo en el Caribe, Cuba y Estados Unidos, es animado e impulsado fundamentalmente por personas de raza negra por una razón muy clara, es la protesta poética urbana que surge en las zonas marginadas de todas las urbes. No debería alimentarse ninguna sospecha desde esta perspectiva», expresa el politólogo Manuel Cuesta Morúa. 

Por disidente, por artista independiente contestatario y por negro

Un exponente de este género musical, el rapero y activista antirracista Osvaldo Navarro, opina que la polémica alrededor que todos los intérpretes de «Patria y Vida» sean negros vuelve a señalar el racismo «institucional y estructural que impera en nuestro país». 

«El cuestionamiento a la mujer y al hombre negros siempre que disienten de la política estatal es una de las muestras más grandes de racismo. Es como si la mujer y el hombre negro solo pudieran tener voz a través de la institucionalidad y del discurso prorrevolucionario». Todo el que se sale «es atacado. (Te dicen que) tú deberías agradecer a la Revolución que te ha hecho persona», señala Navarro.

«Cuando participábamos el 22 de noviembre del año pasado en la manifestación que tuvo lugar en el Parque Central (en apoyo al Movimiento San Isidro), el primer ataque que sufrimos fue precisamente ese: ‘Ustedes tienen que agradecer, negros malagradecidos, que la Revolución se los ha dado todo’. Esta percepción es totalmente falsa. Es una tecnología política para que el hombre y la mujer negra bajen la cabeza (…), aunque se sabe, porque se han hecho estudios suficientes desde la Cátedra de Sociología de la Universidad de La Habana y desde el activismo independiente, que el negro está en una desventaja social y económica», explica.

Navarro destaca el encarcelamiento de artistas independientes por sus vínculos con la defensa de los derechos humanos y el activismo y afirma que las sanciones «más robustas» las han recibido artistas negros.

«Te puedo mencionar el caso de Pupito MC, Maykel Osorbo y el más reciente, Denis Solís. Esto no es algo casual. El hip hop y la cultura del rap, que fueron labrados en Cuba por jóvenes afrodescendientes, siempre ha tenido el rechazo institucional«.

Por último, Navarro cuenta lo que le dijo en una conversación reciente a un amigo blanco que sostenía que todos (negros y blancos) estaban en la misma cuerda: «A ti no te atacan por ser blanco. A mí me atacan por ser disidente, por ser artista independiente contestatario y por ser negro», fue la respuesta del activista.

Marthadela Tamayo, integrante del Comité Ciudadanos por la Integración Racial (CIR) y feminista, explica que esos recordatorios de tener deudas con la Revolución son algo que sale a relucir hasta en los interrogatorios de la Seguridad del Estado y durante las detenciones por parte de la Policía.

Tamayo también sufrió el racismo el 22 de noviembre en el Parque Central. «Cuando la turba nos vino con golpes, una vez que nos detuvieron, el Policía y el oficial de la Seguridad del Estado se encargaron de decirnos lo mismo».

La activisa mencionó además lo dicho por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, ante la ONU «con su discurso de ceguera política y triunfalismo, en el que expresa que el racismo institucional no existe en Cuba».

Las palabras de Alzugaray, por ejemplo, «reflejan ese racismo institucional. Las estrategias y las políticas del Estado no son suficientes para desarmar todo el ensamblaje del racismo y la discriminación racial. Un ejemplo claro es que a un año y medio de anunciado el Programa Nacional contra el Racismo y la Discriminación Racial, las y los afrocubanos no sabemos dónde está, aun cuando Bruno Rodríguez habló en la ONU sobre su existencia e implementación«.

«Patria y Vida» es el chivo expiatorio del momento

Juan Antonio Madrazo Luna, Coordinador Nacional del CIR, ve un «chantaje permanente y un intento de humillar» en cuestionamientos como el de Alzugaray. «Sus palabras sudan ese racismo ideológico que se construye desde la narrativa oficial y dominante. Esa posición de los artistas de ‘Patria y Vida’, que es un gesto de cimarronaje, incomoda muchísimo al poder. Pero también puede incomodar a algunos grupos que pudieran estar en la derecha recalcitrante de la propia diáspora, porque no conciben al sujeto negro como un actor de cambio».

«La posición de Alzugaray no es nada nuevo (…). El nacionalismo antillano blanco que viene desde los tiempos fundacionales de este país siempre va a ver al sujeto negro como un enemigo íntimo, en cualquier arco ideológico en que se posicione ese nacionalismo. Puede ser de derecha o de izquierda. ‘Patria y Vida’ es el chivo expiatorio del momento».

Pero Madrazo Luna no está ajeno a que esta es también la visión de algunos intelectuales negros.

«Me preocupa muchísimo la posición de determinados intelectuales negros que han venido interactuando con el Estado y construyen estas barreras ideológicas diciendo que (…) hay una afroderecha. Ahí se refieren al CIR».

Al respecto, ofrece el ejemplo del artículo «Marginalización y disidencia en Cuba«, de Gisela Arandia, publicado en Ipscuba.net. «Ella dice que la cultura de la marginalidad ha sido la matriz de injerencia de Estados Unidos contra la Revolución cubana, porque Estados Unidos ha intentado durante mucho tiempo construir una disidencia de carácter racial».

TOMADO DE DIARIODECUBA

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.