Misión apaciguamiento: Díaz-Canel va de El Fanguito a las termoeléctricas y dice que ‘construye salidas’

Sus promesas a la ‘gente cansada, desalentada’ no cuelan y terminan siendo pasto de burlas, como el personaje satírico creado por un actor cubano.

Díaz-Canel en una de las termoeléctricas que visitó el fin de semana. ESTUDIOS REVOLUCIÓN

En una especie de misión de apaciguamiento y con todos los focos de la prensa oficial garantizados, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel ha intentado este fin de semana dar otra vez imagen de cercanía en un recorrido que incluyó desde un barrio pobre afectado por las recientes inundaciones hasta varias termoeléctricas que durante los últimos días han sufrido afectaciones y han sumido a los cubanos en la agonía de los apagones.

El sábado, en una visita a la que el diario oficial Granma dedicó una crónica edulcorada, Díaz-Canel se dio otro baño de masas en el barrio El Fanguito, en el consejo popular El Carmelo, del Vedado. En las páginas del órgano del Partido Comunista de Cuba quedaron imágenes del gobernante en un abrazo con una mujer afectada y también sosteniendo a un bebé recién nacido.

«Aquí estamos trabajando con el siguiente concepto: no dejar construir más en los lugares que se inundan, porque no tiene sentido; la gente constantemente va a estar en una situación mala, y estamos buscando ubicación para todas las personas, con diferentes proyectos», dijo.

Allí, en lo que el medio describió como «un ambiente de trasparencias y emociones», Díaz-Canel invitó a «seguir haciendo sin parar»Granma lo calificó como «diálogos electrizantes, cuyos desenlaces dejan en pie que el amor y la esperanza pueden más que cualquier agobio».

Según dirigentes de la capital, en El Fanguito —de una superficie de 38.665 metros cuadrados, y con un total de 318 viviendas—, se trabaja en el «diseño de sitios amigables con el entorno» para el cual «se vienen tomando en cuenta criterios especializados y múltiples para conferir soluciones: se acopian datos históricos de lluvias, o sobre eventos naturales extremos, o sobre niveles de agua alcanzados, o sobre topografía».

Todavía no hay nada concreto. El Gobierno local prometió levantar 107 casas. Una residente citada por Granma, que perdió todo en la crecida del río Almendares, dijo que entendía que las cosas había que hacerlas «poquito a poquito».

Las propuestas de «transformación» también se han diseñado para barrios como La Escalera, Santa Felicia, La Simba, Indaya y el Callejón de Andrade, ubicados en el municipio capitalino de Marianao. También en El Cerro, Habana Vieja, y Centro Habana, según Granma.

Desde las protestas del 11 de julio de 2021, el régimen intenta aparentar interés por los barrios pobres de La Habana, donde ocurrieron algunas de las manifestaciones más intensas. La experiencia de las últimas décadas muestra, sin embargo, que este interés con frecuencia se queda en «maquillaje», obras mal hechas y viviendas sin terminar.

Díaz-Canel tuvo tiempo también para recorrer siete centrales termoeléctricas (CTE) de Cuba, entre ellas Tallapiedra y Mariel, en La Habana y Artemisa, respectivamente. Así lo reportó a la prensa estatal el domingo.

«Se está trabajando muy duro, con mucho compromiso y con mucha responsabilidad», dijo el primer secretario del Comité Central del PCC, recogió Granma.

Con la entrada en funcionamiento de algunas unidades, Díaz-Canel celebró «estar más cerca de recuperarnos antes de que llegue el nuevo mes, para entrar al verano en una mejor situación».

El sistema electro energético aumentó su capacidad de generación el domingo con la entrada en funcionamiento de la unidad seis de la CTE Antonio Maceo, ubicada en Santiago de Cuba. Sin embargo, se mantuvieron los molestos apagones.

El gobernante ha sido duramente cuestionado en los últimos días por madres y padres cubanos tras la contundente denuncia pública de la joven Amelia Calzadilla de la miseria con que se vive en la Isla.

En una reciente reunión Díaz-Canel prometió una solución, aunque «lenta», a la «situación tan adversa» en Cuba y recurrió a consignas para abordar la crisis energética e intentar aplacar el malestar del pueblo. Durante los últimos días se han producido protestas en varias provincias, la más contundente en Camagüey, donde decenas de estudiantes exigieron a ritmo de conga: «pongan la corriente, pinga».

El descontento por los apagones también se hizo patente en los pueblos de Bauta, Artemisa, y Camajuaní, Villa Clara, donde aparecieron pintadas en paredes con la frase de «Díaz-Canel singao».

El viernes pasado, Lis Cuesta, la esposa de Díaz-Canel, se hizo eco en su cuenta en Twitter de un mensaje del gobernante con el que, lejos de apaciguar el descontento, generó más críticas.

«Puede haber gente cansada, gente desalentada, gente que cree que no hay salida. Tienen todo el derecho. Los desafíos son colosales. Pero hay muchos más construyendo las salidas. No solo convencidos de que sí hay salidas, sino construyendo las salidas», escribió Díaz-Canel.

Entre decenas de comentarios críticos, Patricia Lancho contestó en referencias al éxodo migratorio: «Construyendo las salidas: ¿Camarioca, Mariel, Ecuador, Guyana, Rusia, Nicaragua, México?»

El actor villaclareño Adrián Mas ha creado un personaje satírico basado en el sustituto de Raúl Castro

Mas, que comparte sus sátiras políticas en las plataformas de Instagram, YouTube y en TikTok, juega en varios de sus sketch con las «promesas de Díaz-Canel». 

TOMADO DE DIARIODECUBA

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