MINREX llama a consulta a encargado de negocios de EE.UU. por su apoyo a Movimiento San Isidro

Carlos Fernández de Cossío y Timothy Zúñiga-Brown

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) llamó a consulta en la tarde noche de ayer sábado al Encargado de Negocios de Estados Unidos, Timothy Zúñiga-Brown, por su apoyo al Movimiento San Isidro (MSI).

El director general a cargo de Estados Unidos del MINREX, Carlos Fernández de Cossío convocó a Zúñiga-Brown, a quien recordó que “Cuba no permite a Estados Unidos, ni a estado alguno la injerencia en los asuntos internos del país”, según refleja una nota de prensa de la Cancillería cubana.

Zúñiga-Brown ha sido uno de los diplomáticos más activos en su apoyo al Movimiento San Isidro. El Encargado de Negocios se desplazó en varias ocasiones hasta la sede del MSI, pero no consiguió traspasar el cerco de la policía que rodeaba el barrio, ni entrevistarse con los catorce jóvenes que se encontraban en su interior.

Asimismo, Zúñiga-Brown se ofreció a transportar bajo su protección a la huelguista del MSI, Anamely Ramos, hasta el domicilio de Maykel Osorbo Castillo, quien cumple 10 días en huelga de hambre, incluyendo los primeros seis días en los que también estuvo en huelga de sed.

Ramos, quien después del desalojo sufrido en la sede del MSI fue detenida a la salida de su casa por intentar acercarse hasta la casa de Luis Manuel Otero Alcántara, ha estado asediada por la vigilancia policial, al igual que muchos miembros del movimiento y otros activistas y opositores que han intentado solidarizarse con la causa.

Después de su detención por este motivo, Ramos ha insistido en su propósito de visitar a Castillo y ha recibido el apoyo de Zúñiga-Brown, quien se ha ofrecido a transportarla en su coche oficial y bajo la protección diplomática de su cargo. Un gesto de apoyo que el régimen cubano tilda de “injerencia en sus asuntos internos”.

Fernández de Cossío, según la nota de la Cancillería, “señaló al diplomático que haber acudido en varias oportunidades a San Isidro, donde su Embajada conocía que se desarrollaba un evento de provocación política y social”, constituía una violación de sus funciones.

A su vez, el director general a cargo de Estados Unidos del MINREX transmitió a Zúñiga-Brown que “prestarse a transportar personalmente y apoyar a quienes estaban violando las normas sanitarias de protección contra la pandemia de COVID-19 constituían graves violaciones de sus funciones como diplomático y como jefe de misión, una intromisión flagrante y desafiante en los asuntos políticos internos de Cuba y violaciones incontestables de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas”.

En ese sentido, subrayó que “Cuba no acepta ese comportamiento, y que no le tolerará a él y su Embajada que se conduzcan en Cuba en desacato de la ley y las normas, en violación de sus obligaciones como diplomático”.

Reconociendo implícitamente el alcance de las protestas y la solidaridad que ha despertado el MSI, Fernández de Cossío informó a Zúñiga-Brown que los gobernantes cubanos tienen “pleno conocimiento del involucramiento del gobierno de los Estados Unidos en el financiamiento, la orientación y la incitación a grupos e individuos en Cuba para que desafíen la autoridad del gobierno, tanto por vías pacíficas como por vías violentas”.

“El esfuerzo insistente pero fracasado en tratar de sumar a esos propósitos a los sectores más representativos de arte la cultura y la intelectualidad en el país”, parece ser una de las acciones diplomáticas del gobierno estadounidense que más molesta al régimen cubano.

Según Fernández de Cossío, las autoridades cubanas tienen “conocimiento de la poderosa maquinaria que desde Estados Unidos maneja, manipula y acosa en las redes sociales, con un soporte tecnológico y financiero inigualable, en aras de difundir información falsa, incitar al odio, dividir a la población, fomentar el resentimiento y llamar a la ilegalidad”.

Haciendo uso del viejo argumentario al completo, el funcionario insistió en que el régimen tiene “cabal conocimiento de la trayectoria del gobierno de los Estados Unidos en el derrocamiento de gobiernos legítimos, en la ejecución o promoción de golpes de estado, en el fomento de la inestabilidad social al costo de muertes y sufrimiento”.

Como es habitual en este tipo de declaraciones, el régimen cubano tergiversa el sentido de los tratados y las leyes internacionales. Tienen mucho «conocimiento» de las acciones de terceros, pero absoluta impunidad para las suyas. Deliberadamente, sus funcionarios y portavoces ignoran el desarrollo normativo que ha evolucionado hasta definir conceptos como soberanía o protección diplomática en los términos establecidos por el régimen internacional de los derechos humanos.

La protección diplomática ejercida por el Encargado de Negocios estadounidense está contemplada dentro del articulado del proyecto de la Comisión de Derecho Internacional de la ONU. La protección diplomática está directamente relacionada con la protección de los derechos del ser humano.

Tomado De CIBERCUBA

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