Médico sobre la crisis sanitaria en Cuba: ‘Se nos ha obligado a mentir y decir que todo está bien’

Un doctor de Pinar del Río denuncia a DIARIO DE CUBA ‘las injusticias y los atropellos’ durante la pandemia de Covid-19.

Un paciente trasladado a un hospital de Pinar del Río el pasado junio. GUERRILLERO

Un doctor de Pinar del Pinar denunció «las injusticias y los atropellos a los que diariamente» han sido sometidos los médicos desde que comenzó la pandemia de Covid-19 en Cuba.

El médico, que prefiere mantener su anonimato por temor a represalias, dijo a DIARIO DE CUBA que las palabras de Manuel Marrero contra el personal de salud motivaron su denuncia porque las autoridades «ahora buscan culpables de las terribles condiciones a las que se ven sometidos los pacientes al no contar con medicamentos e insumos necesarios y vitales en el enfrentamiento en esta terrible crisis sanitaria global».

«Hemos sentido una profunda indignación ante las declaraciones del primer ministroManuel Marrero, en las que afirmaba que era mayor la denuncia de las malas prácticas de los médicos que las denuncias por déficit de medicamentos. Considero que su afirmación aparte de inapropiada y no acorde a la realidad, busca culpabilizar y sacudirse responsabilidades que son propias del Estado cubano«, dijo.

«El contexto actual me permite llenarme de valor para denunciar lo que las autoridades intentan tapar en su afán de continuar con una propaganda de ‘potencia médica internacional’. Se nos ha exigido año tras año creer que con menos se puede hacer más y eso es imposible en cualquier circunstancia y más cuando se trata de la salud, donde no debe haber espacio a las improvisaciones».

«Los hospitales se encuentran colapsados. Los enfermos deben esperar largas horas para ser atendidos, no alcanzan las pruebas de diagnóstico rápido y actualmente son enviados a las casas paciente positivos porque los policlínicos no tienen condiciones logísticas para garantizar un servicio humano y de calidad. No hay medicamentos esenciales (antibióticos, antipiréticos –fármaco para disminuir la fiebre–, analgésicos, oxígeno). La situación es un caos desde el punto de vista administrativo y ante tal situación la única manera de lavarse las manos es culpabilizar al personal que está colapsado porque desde que comenzó la pandemia no ha descansado«, dijo.

«Yo y otros compañeros no tenemos tan siquiera un momento de descanso y el trabajo es las 24 horas porque se nos amenaza de que si algún paciente fallece en su casa se nos procesará desde el punto de vista médico-legal por mala praxis. Los pacientes son capaces de llamarnos a largas horas de la noche para quejarse de las carencias y de la ausencia de transporte sanitario (condiciones ajenas a nuestro trabajo y voluntad). No podemos decir que nuestra jornada laboral termina a las 5:00PM y tenemos que brindar nuestro mayor empeño y dedicación cuando lo que más queremos es que se nos respete nuestro espacio, el cual ha sido ultrajado con amenazas», contó.

Según el médico, los directivos amenazan también con que vetarán «misiones internacionalistas a cualquiera que sus opiniones o intereses no sean acordes a la Revolución«. «En este país los sindicatos no protegen a los trabajadores y no brindan garantías y derechos ante nuestras denuncias, y muy pocos son los que han puesto de manifiesto sus quejas las cuales no han sido revisadas y todos temen a que por una crítica constructiva se tomen represalias», dijo.

Tarea «humanamente imposible»

El doctor pinareño contó que desde que comenzó la pandemia deben «visitar pacientes positivos a la Covid-19 sin medios de protección básicos como guantes, batas, nasobuco, gorro y máscara de protección», «ingresar a pacientes en el área de salud cuando no hay ni siquiera en los policlínicos los medicamentos del protocolo» y diariamente están obligados a «buscar casos sospechosos en la comunidad. Si en la pesquisa no hay ningún caso sospechoso se nos obliga a ir a una reunión con el director después de las 5:00PM para ser regañado incluso en ocasiones amenazado».

«En mi caso son 30 consultas diarias y 12 terrenos diarios, además del cumplimiento de los programas de atención al adulto mayor, Programa de Atención Materno Infantil (PAMI), donde semanalmente se deben dar consultas a embarazadas y lactantes, Programa de vacunación, Programa del VIH-SIDA, entre otros. A eso se le suma la vigilancia epidemiológica y la detección de casos positivos y sospechosos de la enfermedad. Es una tarea humanamente imposible y se nos obliga hacer fraude en las hojas de cargo donde se debe reportar que todo eso lo hemos hecho solo para mantener las estadísticas del anuario estadístico anual, lo que siempre ha sido una mentira y Cuba lo vende al mundo como una proeza del sistema de salud«, dijo.

El médico calificó de «absurda» la cantidad de pacientes diarios que están obligados a vacunar en lugares que no tienen las condiciones necesarias ni el personal suficiente. «La cantidad varía de policlínico pero en mi consultorio pidieron 150 pacientes en la jornada laboral de ocho horas. Para que lo entiendan, para pedir grandes cantidades de vacunados debes tener condiciones básicas: agua, electricidad, personal que desinfecte el espacio, lavamanos cercanos».

«Se nos ha obligado a asistir a reuniones en la época más crítica de la pandemia. En una de ellas un médico era positivo a la Covid-19 y estábamos más 60 médicos reunidos aglomerados y ni siquiera se nos realizó las labores epidemiológicas pertinentes como aislamiento y realización de PCR. En este caso solo la jefa de grupo básico fue la que se aisló y los demás tuvimos que seguir trabajando sin saber si éramos positivos y eso es un riesgo porque trabajamos con embarazada, niños, ancianos y pacientes debilitados», dijo. 

El médico contó que el personal de salud «tiene prohibido ir a comprar los productos de primera necesidad y alimentación en horario laboral, cuando todo el mundo sabe que las tiendas después de las 5:00PM están cerradas y para poder alcanzar a comprar algún producto hay que hacer largas colas porque debido a las escasez no hay como comprar en ningún otro lugar». 

«Cuando somos contacto de algún paciente positivo no se nos hace ningún seguimiento ni prueba a menos que tengamos síntomas y en ese caso se debe seguir trabajando. Se no has multado con 2.000 a 3.000 pesos por cosas absurdas en nuestro centro de trabajo como bajarse el nasobuco para comer en un espacio abierto, por tener el paso podálico sucio, sabiendo que es absurdo multar por tener un paso podálico sucio que aparte de ser improvisado con un pedazo de colcha vieja que ni siquiera ellos nos han dado», dijo en referencia a exigencia de mantener limpia la entrada al policlínico.

«Se nos obliga hacer largos expedientes de casos positivos a la enfermedad y en el policlínico, desde que empezó la pandemia cuando nunca nos han dado hojas o lapiceros. Nos dice que debemos ‘resolverlas’ porque si no están hechos los expedientes seremos sancionados. Se nos ha obligado a mentir ante visitas ministeriales y decir que todo está bien», concluyó el médico

TOMADO DE DIARIODECUBA

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