Más de 500 kilómetros recorridos, tres provincias por delante, la ruta del ‘pagador de promesas’ de Cuba

Lento, acompañado de cientos de cubanos, así va el peregrinaje del hombre que se aferra a la fe para salvar a su hijo.

El cubano Omar Quintero en un caminata hasta El Cobre, en Santiago de Cuba. JOSE ALEMÁN MESA/FACEBOOK

El cubano Omar Quintero Montes De Oca, el «pagador de promesas» o «el hombre del carrito», cumplió un mes en carretera el 15 de febrero. Su caminata de más de 530 kilómetros, con la Virgen de la Caridad del Cobre junto con él, se hace sentir ya. Sigue levantando multitudes a su paso, en tal magnitud que le cuesta avanzar, pero no se queja y mantiene la vista puesta en El Cobre.

Montes de Oca dejó huella el fin de semana pasado en Florida, Camagüey. Llegó el día 14 de febrero al punto de control de entrada a la ciudad cabecera de la provincia, y el día 15 pudo descansar en la casa del Obispado de San Lázaro, adonde llegó con molestias en las rodillas, por su hernia discal y episodios de hipertensión.

Como destaca el periodista José Alemán Mesaesta es «la historia de un padre dispuesto a ‘largar los pies’ en la carretera por la salud de ‘su niño'», afectado por un tumor en el mediastino.

Quintero se aferra a la fe y de ahí su decisión de llegar a la Basílica Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba, para postrarse a los pies de la virgen patrona de Cuba, por la salud de su hijo y a pesar de sus dolencias.

En un grupo de Facebook que sigue la ruta del «pagador de promesas», el especialista en prótesis ortopédicas Yarogui Quesada Marrero informó sobre la atención que tuvo que recibir Quintero, de 56 años, para calmar sus dolores.

«Tuvimos el honor de conocer a Omar, un gran padre, y el privilegio de atenderlo en el Laboratorio Provincial de Ortopedia Técnica en Camagüey, donde se le confeccionó una faja para calmar el dolor de su hernia lumbar, un par de rodilleras y un par de tobilleras. Le damos la bendición y el saludo caluroso de todos los trabajadores del laboratorio y estamos con usted», escribió, junto con imágenes del encuentro.

La identificación con el peregrinaje de este hombre ha sido tal entre los cubanos que su marcha se ha visto frenada por las multitudes y por casos puntuales a los que Omar Quintero ha querido dedicar más tiempo, en «busca de conectar con otras almas».

En su estancia en Florida, Omar Quintero recibió y bendijo a una niña con problemas en la columna, que fue operada con solo seis horas de nacida y a sus cuatro años cumplidos el pasado 13 de febrero permanece en una silla de ruedas. «Omar le regaló 7.000 pesos, entre otras donaciones», de acuerdo con un reporte de Alemán Mesa.

A otra pequeña con malformaciones en la cabeza, de un año de edad, le entregó 4.000 pesos y en el Hogar de Niños sin Amparo Familiar de ese municipio dejó otros 10.000.

«Ese dinero no es mío, es del pueblo. Y con él voy a ayudar a quienes lo necesiten en el camino», dijo Quintero, en referencia a las donaciones recibidas de cientos de personas a lo largo de los kilómetros recorridos, muchas de ellas en metálico

«Omar, el pueblo de Camagüey te despide con el mismo amor que te recibimos. Que la Luz Bendita de la Virgencita del Cobre continúe iluminando tu camino. Gracias por tu fe y tu amor. Te seguimos hasta el Cobre desde nuestros corazones. ¡Fuerza y bendiciones!», escribió Magín Pons, quien compartió dos videos del Quintero caminando, protegido por un cordón de varias personas, entre ellos de la Cruz Roja, para para que pueda avanzar en su travesía.

El pagador de promesas va con paso firme hacia Las Tunas. Le quedan tres provincias por delante para cumplir y volver al cuidado de su hijo Lázaro Quintero Bermúdez.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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