El tope del cinismo se perdió con la hija del dictador cubano Raúl Castro que sigue utilizando las redes para desprestigiar el sistema eleccionario de EE.UU mientras su familia lleva en el poder de Cuba por más de 60 años sin un mínimo de libertades para sus ciudadanos

La diputada Mariela Castro, hija del dictador cubano Raúl Castro sobrepasó los niveles de cinismo en las redes sociales, donde sigue utilizando memes y reportes de prensa de la extrema izquierda para ridiculizar las elecciones en los Estados Unidos, cuando en Cuba su familia lleva más de 60 años de dictadura sin permitir el mínimo proceso democrático en la isla. 

Mariela Castro utiliza su perfil en Facebook para compartir palabras con las que comulga, como las del cineasta Michael Moore a quien le ha publicado varios textos con frases anti Donald Trump como “Trump no ha volteado ni un solo estado que Hillary ganó” o incluso llega a llamarle “matón intolerante”, como “líder fuerte en una no democracia”. ¿No le sonará a Mariela de cerca lo de intolerante, matón y no democracia?

Pero no conforme con ello, Mariela Castro, la que se ha jactado en redes de almorzar langostas en restaurantes privados (mientras sus “electores” ni clarias tienen) también tiene la desfachatez de a través de una publicación ensalzando al dictador de su tío, Fidel Castro, de decir que “no tiene miedo a esos gusanos que la amenazan en redes” porque tiene “un chaleco moral”.

¿Un chaleco moral, Mariela Castro? ¿De qué, de langostas? Justo, una de las preferidas de la dinastía interminable, de las que más lujos y prebendas reciben, a nombre de una causa humanitaria como la defensa de las libertades LGBT+ en el país donde esa comunidad realizó trabajos forzados porque así lo ordenó su tío. El “chaleco moral” está agujereado y su cinismo no puede contra esas verdades. 

Por demás, es evidente el miedo del castrismo hacia un nuevo mandato del actual presidente Donald Trump, porque Mariela Castro no oculta su predilección hacia la formula demócrata. Incluso compartió un post donde llaman “mentirosos” a los cubanos radicados en la Florida.

Y para fomentar la idea de que en EE.UU no se vive en democracia, la diputada, fiel al estilo de los suyos, multiplica imágenes de represiones y violencia en las elecciones o de aparentes actos racistas. Mariela, bien educada por su familia, mira con énfasis en la paja del ojo ajeno, mientras las fuerzas represivas cubanas encarcelan y acosan constantemente a cualquier persona que levante su voz contra el régimen en la isla.

El cinismo de Mariela Castro no tiene tope

Tomado De ADNCUBA

Por

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.