Maduro militariza barrios de Caracas mientras bandas organizadas combaten a sus efectivos

El despliegue militar para recuperar el control de la capital incluye baterías antiaéreas de fabricación rusa.

Operativo militar en los cerros alrededor de Caracas. CARMEN MELÉNDEZ / TWITTER

El Gobierno de Nicolás Maduro está intentado controlar la grave situación de violencia y pandillerismo que se vive en Caracas militarizando la ciudad, y para ello desplegó en las últimas horas baterías antiaéreas por temor a que el enfrentamiento que mantienen las fuerzas de seguridad con bandas criminales se extienda.

Desde esta semana algunos barrios de la capital están paralizados a causa de los intensos combates entre las pandillas urbanas y las fuerzas de seguridad, con un saldo de al menos ocho fallecidos, la mayoría por balas perdidas, según medios locales.

La cadena televisiva NTN24 mostró el viernes las imágenes de tanquetas ingresando a las barriadas más peligrosas de la ciudad: Cota 905, El Valle, El Cementerio, Santa Rosalía, Roca Tarpeya y La Vega, informó el medio argentino Infobae.

El sistema desplegado sería el de defensa aérea de mediano alcance Buk-M2E, de origen ruso, diseñado para destruir aviones estratégicos y tácticos, helicópteros, misiles de crucero y otros objetos aerodinámicos voladores.

Pero varios expertos advierten que este tipo de instrumental bélico podría tener una «función multipropósito», si bien no se descarta que Maduro haga un uso psicológico del despliegue de los Buk y que luego argumente que lo hizo para evitar cualquier irrupción extranjera en el país. No sería la primera vez que la dictadura se escuda en esa narrativa para justificar la militarización del país.

El viernes, la ministra de Interior y Justicia de VenezuelaCarmen Meléndez, aseguró que las bandas armadas que actúan en Caracas son apoyadas por «sectores de la derecha venezolana».

«A estas alturas, no cabe duda de la complicidad directa, financiamiento y colaboración, con la planificación, suministro de armas, apoyo comunicacional, por parte de sectores de la derecha venezolana, con complicidad internacional», indicó en su cuenta de Twitter, sin facilitar más datos o pruebas de la acusación, reportó EFE.

Durante los operativos que comenzaron en horas de la mañana del jueves, las fuerzas estatales mostraron el armamento requisado en algunas redadas. Entre ellas una M20 Super Bazooka, munición de calibre 50 utilizada para contrarrestar a blindados, cajas de municiones de diverso calibre, entre otras.

Las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), brazo armado del régimen chavista, entraron el viernes por la mañana en las colinas de la Cota 905, reducto de bandas criminales dirigidas por Carlos Luis Recete, alias «Koki», que en las últimas horas libra una guerra abierta contra la Policía en diferentes puntos de la ciudad y ha llegado a atacar la sede de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en la barriada de El Paraíso.

El chavismo ofrece una recompensa de medio millón de dólares por la captura de Recete, al igual que por Garbis Ochoa Ruíz, alias «El Galvis», y por Carlos Calderón Martínez, alias «El Vampi».

La información inicial es que hay 800 oficiales movilizados para este operativo, que busca retomar el control de la ciudad. El cruce armado comenzó en la tarde del miércoles y mantiene en alta tensión a toda la zona oeste de Caracas. 

Las imágenes de los enfrentamientos, muchas de ellas poco claras, se multiplican en las redes sociales, lo que refleja la desesperación de los habitantes por dar cuenta de la angustia que conlleva el nivel de violencia que están padeciendo.

Venezuela registró 12.000 fallecidos en hechos violentos en 2020, según la ONG Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), una tasa de 45,6 por cada 100.000 habitantes, siete veces mayor a la media mundial.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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