Los apagones y el hambre en Cuba, oportunidad para las empresas de envíos

En una economía desquiciada como la cubana, conseguir ganancias con la escasez generalizada tiene muchos beneficiarios.

Cerca perimetral del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana. DIARIO DE CUBA

«Estos son los que son. ¡Duros, duros, DUROS!» Así reza el mensaje publicitario que la empresa Cuballama envió a los buzones de correo electrónico de sus clientes con ofertas para enfrentar los apagones que desde junio hacen la vida aún más imposible a los cubanos de la Isla.

El llamado incluye varios de los productos que la empresa de recargas telefónicas con sede en Canadá y tiendas en Florida, EEUU, tiene para que los emigrados envíen a sus familiares en Cuba: ventiladores recargables, bicicletas, motos y plantas eléctricas, entre otros, que deberían ayudar a tolerar la crisis energética.

La oferta especial de Cuballama incluye, por ejemplo, dos ventiladores recargables de 10.800 miliamperios Tripole F703 por el precio de 99,99 dólares, con una lámpara LED y una batería integrada que funciona como banco de energía utilizable para alimentar otros dispositivos. Según el vendedor, el equipo funciona entre diez y 40 horas tras una carga completa.

La oferta no tiene nada inusual si no fuera porque una búsqueda del producto en otras plataformas de venta, como Amazon, muestran que el mismo equipo cuesta apenas 19,99 dólares. Allí se le recomienda, por ejemplo, para usarlo «durante camping o cortes de energía».

Otro producto: la bicicleta eléctrica MISHOZUKI 500W 3.0. En Cuballama cuesta 799,99 dólares (tras una rebaja desde 939,99). En la tienda oficial del vendedor, en cambio, su precio es de 480 dólares, mientras que en otros mercados, como PSTExpress, de Panamá, es 680 su valor.

Pero el producto estrella de la temporada de crisis energética en Cuba son las plantas eléctricas. Sobre todo, después que el Gobierno autorizara a los viajeros a importar a la Isla hasta dos de ellas, y luego permitiera la entrada de equipos generadores de energía de mayor potencia

En esa cuerda, Cuballama tiene en existencia, entre varios, el generador de gasolina WEN de 2.000 watts Inverter 56203i, cuya compra incluye el envío a Cuba, todo por 649,99 dólares más un arancel de Aduana a pagar por el destinatario de 6.624 pesos cubanos. El mismo equipo en Amazon cuesta 381,71 dólares. 

En otro orden de potencia, el generador de combustible dual de 5.250W Pulsar PG5250B se vende en Cuballama en 1.179,99 dólares, más el arancel aduanero. En ebay, apenas en 549,99.

Es fácil percatarse de que el margen de ganancia de un negocio como Cuballama, que ha estado creciendo de operadora de recargas a bazar de compras y envíos a Cuba, es enorme. Y más allá de los gastos logísticos, la forma en que operan esta clase de emprendimientos explica que el suyo sea de más del 50% en casi todos los productos.

El opaco negocio de los envíos a Cuba descansa en la imposibilidad de los propios cubanos para hacer compras en tiendas virtuales, abrir cuentas en el extranjero y hacer transferencias desde la Isla a bancos internacionales. Y se explica mejor a partir del desastre ético que supone que el principal especulador ante todas esas limitaciones, así como con la escasez galopante que sufre Cuba, sea el propio Gobierno, que vende con márgenes de ganancia de varios dígitos.

Sin embargo, buscar hacer caja con los apagones que en algunas localidades de la Isla se han extendido hasta más de 18 horas, y ofrecer a los emigrados equipos que faciliten las cosas a la familia que quedó atrás, se queda chiquito al lado de la oferta que, de conjunto con negocios de la Isla, hizo Cuballama días atrás.

«Opciones por si el apagón…», se denominaba esta otra oferta, que sugiere: «Hay que estar listos, y este es el plan con entrega a domicilio»: 30 huevos por 14 dólares «para tortillas, pan, revoltillos, ensaladas, hervidos y más»; pizza y refresco por 25,95 (incluye una pizza napolitana de 40×50 centímetros de queso gouda, más un frasco de litro y medio de refresco y dos potes de helado de 455 mililitros).

También, el denominado Combo Único: un kilogramo de pollo, una libra de chuletas, otra de leche en polvo, tres libras de arroz y diez huevos: 35 dólares. Y finalmente, Habanero Habanero: un kilogramo de café molido y otro de leche en polvo soluble en agua al tiempo, más un pan de regalo: 30 dólares.

Cuballama presentó esta última oferta como procedente de «negocios privados en Cuba» y subrayó que, comprándola, «apoyas a la familia, la tuya y la de los emprendedores cubanos».

En una economía desquiciada como la cubana, conseguir beneficios con la escasez generalizada supone una pirámide que empieza en el «colero» o «especulador», que gana unos pesos revendiendo lo que consiguió en la tienda, sigue en negocios como Supermarket23, Katapulk y Cuballama, y termina en GAESA, que siempre tendrá la tajada mayor del pastel.

Por debajo de todos ellos, los cubanos que emigraron y sus familias, que son los que justifican y sostienen al resto.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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